Policiales

Intentan asaltar y gatillan un arma contra periodistas de La Capital

Trabajaban en la zona de Juan B. Justo al 8600 y los atacaron dos encapuchados con fines de robo. Tras un forcejeo uno de los ladrones accionó un arma de fuego tres veces sin que salieran las balas.

Sábado 30 de Julio de 2011

Un periodista y un reportero gráfico del diario LaCapital, además del remisero que los trasladaba, fueron atacados ayer al mediodía por un par de muchachos, uno de ellos armado con un revólver, cuando realizaban una cobertura en el barrio Fisherton Noroeste y lo que los vecinos reconocen como el asentamiento La Bombacha. Uno de los asaltantes sorprendió al cronista cuando estaba a punto de abordar el auto e intentó arrebatarle una riñonera. El otro le gatilló el arma al menos tres veces a las dos personas que ya estaban en el vehículo pero los plomos no salieron. En la confusión el chofer partió dejando al periodista a pie, quien atinó a refugiarse en la casa de un vecino. Nadie resultó herido y el robo no se concretó.

Ocurrió a las 12.30 en la intersección del pasaje Tobas y García del Cossio, entre Juan B. Justo y Schweitzer, zona noroeste de Rosario. Era la segunda visita al barrio tras la convocatoria de vecinos para contar la realidad que dicen padecer. Los vecinos referían historias de arrebatos y la existencia de una bandita de pibes de entre 14 y 19 años que se hacen llamar Los Lagartitos y que tienen a mal traer al barrio en base de arrebatos en la modalidad piraña: en la jerga, cuando entre varios acorralan a su víctima y la roban.

El incidente Ayer a las 12.30 el cronista Leo Graciarena junto al fotógrafo Francisco Guillen y el remisero Alberto A. llegaron en un remís de una empresa privada hasta Juan B. Justo al 8500. Graciarena y Guillen caminaron 100 metros desde pasaje Tobas y García del Cossio hasta Schweitzer para realizar un registro fotográfico. Ambos ignoraban que a media mañana efectivos de la seccional 17ª habían realizado allanamientos en La Bombacha y se había llevado detenidos. Los periodistas conversaron con una vecina que les relataba que un zanjón que nace en el barrio 7 de Septiembre, en su paso hacia el Ludueña, dejaba residuos peligrosos para los vecinos. "No sé que van a hacer con esto. Queremos que lo saquen de acá porque tenemos chicos pequeños y esto es un foco infeccioso", refirió la mujer.

Antes de llegar al cruce del pasaje con García del Cossio, dos muchachos de entre 17 y 19 años les salieron al cruce. Guillén alcanzó a subir al remís en el que estaba Alberto A. Uno de los jóvenes fue sobre Graciarena, con quien forcejeó, y el otro hacia el remís, gatillando un revolver. Fueron tres los intentos, ningún plomo salió.

Graciarena explicó que los delincuentes intentaron arrebatarles la riñonera en la que el periodista guardaba sus elementos de trabajo y el equipo fotográfico de Guillén. El periodista señaló que los asaltantes los atacaron violentamente con un "una especie de fusta como con punta del otro lado mientras el otro con un arma le disparaba al auto". El mismo que gatilló su arma le arrojó antes un adoquín al cronista que le dio en la pierna derecha.

Irrupción inesperada. El remís dejó a pie a Graciarena, quien cercado por los dos maleantes ingresó en la casa de una vecina que abría la puerta para ver qué pasaba. "¿Qué hace", le dijo la vecina al periodista. "Perdón me estaban asaltando", repuso él. La mujer lo cortó en un brote de ira fruto del temor imperante en la barriada. "¿Ahora qué hago? Usted se metió en mi casa y me expuso ante los vecinos. El periodista le preguntó: "¿Que hubiera preferido? ¿Que me mataran?". La mujer respondió. "A mi no me importa si le pegan un tiro. Usted ahora se va y yo me quedo viviendo acá". Una muestra de que el miedo en ese lugar predomina sobre cualquier otra sensación.

En menos de siete minutos móviles del Comando Radioeléctrico y de la comisaría 17ª llegaron al lugar, de donde el periodista había sido expulsado por el miedo de esos vecinos.

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