Viernes 24 de Julio de 2009
Buenos Aires.— María Elena Di Césari, la mujer embarazada de gemelos que fue asesinada el martes frente a su casa de Villa Ballester, murió desangrada porque el asesino le cortó la arteria carótida al degollarla, según determinó la autopsia. En tanto, los restos de la empresaria fueron inhumados ayer y al finalizar la ceremonia el viudo, Javier, dijo: "Quiero que la policía trabaje tranquila para que pueda detener a los autores, quiero que los detenga".
Di Césari tenía 43 años y estaba en el 5º mes de gestación de gemelos concebidos por fertilización asistida. La noche del martes, al arribar a su casa desde la carnicería y verdulería que junto a su esposo tenían en el barrio porteño de Belgrano, fue abordada por una pareja que la obligó a entrar a la vivienda.
Las fuentes de la pesquisa informaron que todos los martes Di Césari solía llegar a su casa con la recaudación del comercio ya que ella manejaba las finanzas. No obstante, al momento del ataque sólo tenía 20 pesos ya que ese día la recaudación se la quedó su esposo para pagarle a proveedores. Los delincuentes revolvieron todos los ambientes en busca de otros objetos de valor y antes de escapar la atacaron a puñaladas.
En ese orden, la autopsia reveló que la causal de muerte fue un "shock hipovolémico" por la pérdida de sangre y que las lesiones principales fueron dos cortes profundos en el cuello: uno en la región anterior, de cinco centímetros, y otro en la zona lateral derecha que le cortó la arteria carótida (que lleva la sangre a la cabeza) y que le produjo una gran pérdida de sangre y su posterior deceso. Además, la víctima tenía varios golpes en el cuerpo, incluso en su vientre, donde engendraba a los gemelos.
Ayer, tras el sepelio, Javier dijo a los periodistas que no quiere aportar demasiados datos de lo sucedido ni responder sobre su relación sentimental con María Elena o el embarazo que cursaba. "Por favor no me pregunten que me pone muy mal", expresó. l (Télam)