Policiales

Imputaron a un taxista por matar a tiros a un adolescente de 15 años

Disparó a tres jóvenes que lo asaltaron sin armas. El hecho quedó filmado. Al chofer, de 39 años, quedó en prisión preventiva sin plazos.

Martes 29 de Septiembre de 2015

"Apenas bajó del taxi gritó «los mato», sacó el arma y empezó a tirar". Uno de los jóvenes que estaban con Brian Aguirre cuando el chico de 15 años murió de tres balazos el 20 de septiembre contó que esa fue la reacción del chofer luego de que lo asaltaran sin armas en la zona oeste. El testimonio fue mencionado ayer por el fiscal de Homicidios Adrián Spelta en la audiencia imputativa del taxista, que quedó acusado como autor del crimen y en prisión preventiva sin plazo. La evidencia más contundente es una filmación que registró el instante en que el conductor bajó, arma en mano, detrás de cuatro personas que se alejaban corriendo a unos 20 metros del auto.

En base a datos del GPS, el fiscal refirió que luego de disparar el taxista se quedó dando vueltas en el barrio "aún con el arma, buscando a quienes le habían robado". Veinte minutos después el chofer fue a la subcomisaría 22ª a denunciar el robo. Pero nunca habló allí de haber gatillado. "Soy inocente de todo lo que se me acusa", se limitó a decir Enrique Ramón R., de 39 años.

La audiencia imputativa se hizo pasado el mediodía mientras una veintena de taxistas cortaban el tránsito en Balcarce y Montevideo en respaldo al chofer. La jueza Mónica Lamperti evaluó que los elementos de la acusación tienen "suficiente sentido incriminante" y R. quedó imputado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y la portación de un arma que no fue hallada.

Como el crimen contempla una pena mínima de 10 años y 8 meses de prisión Lamperti le dictó la prisión preventiva sin plazo, medida que podrá revisarse en 60 días. A pedido del defensor Gabriel Navas la jueza ordenó que sea alojado a resguardo de otros internos, por las particulares características del caso.

Atraco. Brian Aguirre vivía cerca de donde cayó muerto la madrugada del pasado domingo 20. Las primeras versiones de los vecinos referían que el adolescente, junto a otros tres chicos -Nacho, Gaspar y Franco- habrían intentado asaltar al chofer de un taxi desde el que salieron los tiros. El caso empezó a develarse cuando Franco declaró acompañado por su madre en fiscalía y dijo que esa noche Brian y otros tres chicos -dos menores de edad- asaltaron al chofer en Gustavo Cochet al 7600 (a esa altura de Mendoza).

Habían salido de bailar de Córdoba y Cafferata cerca de las 5. "Habíamos decidido robar el taxi, pero no teníamos armas ni nada. Al llegar a Cochet uno lo agarró del cuello y los otros le sacamos las cosas. Cuando salimos corriendo el taxista sacó un arma y empezó a tirar", dijo Franco la semana pasada a este diario.

Días después, con los datos del GPS, fue identificado el taxista. Lo detuvieron el sábado cuando llegaba a su casa de Magallanes al 1300, donde policías de civil montaban guardia desde hacía dos días. Spelta le imputó haber cometido el homicidio cerca de las 5.30, tras el robo en Cochet y Donado. Lo acusó de "extraer el arma, bajar del auto y hacer al menos cinco disparos" de los cuales tres alcanzaron a Aguirre (dos en el pecho, uno en el costado izquierdo del tórax).

El cuerpo de Brian quedó tenido a unos 150 metros del auto. La policía llegó a raíz de un llamado al 911 y halló en un pasillo interno un cargador de auto para celular Nextel. En la subcomisaría 22ª consta que el chofer denunció haber levantado pasajeros en Santa Fe y Cafferata y que en Donado y Mendoza uno lo increpó al grito de "dame todo o te mato". El chofer entregó la billetera con 1.370 pesos, su DNI y el carné de relevante de taxis. Pero no dijo que hubo disparos ni heridos en el lugar.

Según Spelta, el chofer omitió información y se negó a colaborar cuando lo llamaron desde la seccional para que identificara a dos sospechosos a quienes, como el taxista no acudió, debieron liberar.

Pruebas. Entre las pruebas están los testimonios de los amigos de Brian. Ignacio contó que corrían desarmados cuando el chofer comenzó a tirar. "Corrí para el Fonavi y escuché cinco tiros". Un rato más tarde supieron que Brian había muerto. Describió al chofer como morocho, de pelo corto con algunas canas, barbita y un tatuaje en el dorso de la mano izquierda. A Franco, que es mayor, tras su aporte le imputaron un robo agravado por la participación de menores. Fue en una audiencia pública el viernes y en la que se abstuvo de declarar.

Otro testigo fue un vecino, Rodrigo G. Estaba en la puerta de su casa con un amigo cuando vio llegar el taxi del que salieron corriendo cuatro personas: "El taxista baja y dispara al menos cinco veces. Hizo marcha atrás y se fue por Mendoza", dijo. Luego lo vio dando vueltas por el barrio.

Eso último, dijo Spelta, se condice con los datos del GPS de taxi (Chevrolet Corsa RA 0600) que arrojan que llegó al lugar a las 5.26 y se fue dos minutos después. Hizo dos cuadras por Donado hacia el norte, giró a la izquierda en Derqui y retomó por Carranza para dirigirse hasta la subcomisaría de Forest al 6600. También dijo que el acusado tiene antecedentes: una causa por lesiones, daño y violación de domicilio de 2009; otra más reciente de violencia de género, lesiones y amenazas.

Y por último reveló que una videocámara de Donado y Mendoza registró la escena en la que se ve al conductor bajar del taxi y dirigirse hacia adelante con un arma, detrás de cuatro personas que huían.

Víctima. Por su parte, el abogado Gabriel Navas dijo que "es cierta" la presencia del taxista en el lugar, pero dijo que "la única certeza es que fue víctima de un delito mientras trabajaba" para sostener a su familia: su esposa, cuatro hijos y una nieta. "¿Qué hizo después? Lo que correspondía: fue a la comisaría y dijo la verdad. No estaba armado, simplemente fue víctima de un robo", agregó el abogado, para quien le corresponderá a la investigación determinar "qué provocó después la triste muerte" de Aguirre.

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