Sábado 25 de Noviembre de 2023
La Justicia rosarina dispuso la prisión preventiva por el plazo de ley (dos años) para un joven que fue elegido como testigo en una serie de allanamientos realizados la semana pasada en el barrio Stella Maris y que al cotejarse sus datos se comprobó que sobre él pesaba un pedido de captura del fiscal Patricio Saldutti por estar vinculado a una de las asociaciones ilícitas comandadas por Francisco "Fran" Riquelme, un gerente de la banda de Esteban Alvarado en el noroeste rosarino.
En la audiencia imputativa realizada este viernes en el Centro de Justicia Penal de Rosario, el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Adrián Spelta, le atribuyó Kevin Daniel M. los delitos de asociación ilícita agravada por la participación de un menor de edad, solicitando la prisión preventiva efectiva. La jueza de primera instancia Silvia Castelli tuvo por formalizada la audiencia y dispuso la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley.
Al imputado se le atribuyó haber participado en calidad de miembro de una asociación ilícita cuyos jefes y organizadores son Francisco Riquelme y Fernando Cabaña -ambos ya imputados-, que se dedicó a cometer delitos contra la vida, las personas, la propiedad, la salud pública y contra la administración pública, hechos que se desarrollaron al menos entre marzo de 2021 hasta el día de formularse la primer audiencia imputativa, en los barrios de Empalme Graneros, Ludueña, e Industrial de la ciudad de Rosario.
Esta organización criminal, fruto de su vínculo con Esteban Lindor Alvarado -ya imputado-, actuó sin oponentes hasta julio de 2021, cuando irrumpió en los barrios mencionados la organización criminal integrada por Mauro G. y Andy B. -junto a los demás integrantes de esa banda- vinculados con otra organización criminal.
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Según se consignó, a partir de ese momento comenzó una fuerte disputa entre ambas bandas por el control y dominio del territorio, donde cada una de ellas procuraba excluir a la banda antagónica.
Para poder sostener la empresa criminal los integrantes de la banda cometieron diversos delitos, como atentados contra las personas, amenazas, venta de estupefacientes, balaceras, y homicidios, entre otros.
Según estableció el fiscal Spelta, el rol de Kevin Daniel M. fue el de encargado del control, custodia y rendición de cuentas del domicilio destinado a la comercialización de material estupefaciente.