Jueves 28 de Diciembre de 2023
La jueza Verónica Lámas González dictó la prisión preventiva por dos años a Pablo Cristian Gastón Sosa, como presunto autor material del homicidio del oficial Leoncio Bermúdez, ocurrido en la guardia del Hospital Provincial de Rosario el pasado14 de noviembre. En el mismo fallo se imputó a sus probables cómplices, Lautaro Román Núñez y Joel Gabriel Ibarra, que actualmente cumplen condena en el pabellón 9 del penal de Piñero. Según Fiscalía los dos últimos habrían sido quienes organizaron y ofrecieron dinero a distintas personas, entre ellos Sosa, a cambio de liberar a Gabriel Guillermo Lencina, quien era en esos días su compañero de celda.
En la audiencia llevada a cabo en el Centro de Justicia Penal, la fiscal Gisela Paolicelli les atribuyó a Pablo Sosa y a los otros dos acusados los delitos de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y agravado por la participación de dos menores de edad. Fiscalía sumó a esto los delitos de uso de arma de fuego, abuso de armas, robo calificado y tentativa de favorecimiento de evasión.
La Fiscalía atribuyó a cada uno un rol determinado: a Joel Ibarra y a Lautaro Núñez les endilgó convocar a Sosa y a otros más, entre ellos dos menores de edad (T.G., de 15 años, y B.V., de 14) como responsables de ingresar a la guardia del hospital e intentar liberar a Lencina, hecho que terminó con el homicidio del inspector Bermúdez.
Ibarra había sido detenido en enero de 2014 y está purgando una condena a 20 años por un doble crimen ocurrido en febrero de 2013. En tanto Núñez fue arrestado el 31 de agosto pasado en Chacabuco y Villar por participar en atentados a policiales. Los menores, por su parte, fueron capturados después del ataque en el hospital y cursan actualmente un régimen de instituto a puertas cerradas para menores.
>> Leer más: Quién era Leoncio Bermúdez, el policía asesinado en el Hospital Provincial
En esa noche del lunes 14 de noviembre, Pablo Sosa y otra persona (aún no capturada) ingresaron a la guardia del Provincial para liberar a Lencina. Al no lograrlo cubrieron su propia huida a los tiros y dispararon contra dos mujeres. A una de ellas, A.F., la hirieron en el glúteo izquierdo y a D.A. en la pierna izquierda.
La fiscalía constató que, a las 21.45, Pablo Sosa y otra persona fueron cubiertos cuando entraban a la guardia del hospital por la puerta de Zeballos por los menores T.G. y B.V., que quedaron aguardando en la vereda como “campana”. Los atacantes tenían un dato erróneo, según se expuso Fiscalía: suponían que Lencina estaba custodiado por un solo agente penitenciario, al que redujeron y al que le robaron su arma reglamentaria. Sin embargo, apareció otro custodio que logró frustrar el plan.
Al escuchar los gritos de los pacientes, el inspector Bermúdez, quien se encontraba en el destacamento del hospital enclavado en la vereda, corrió hacia la guardia y se tropezó con Pablo. El agente no pudo llegar a usar su arma reglamentaria y Sosa le apuntó con las dos armas, la propia y la sustraída, y le efectuó un disparo con su arma propia, mientras que estando la víctima en el piso le efectuó dos disparos más. Pablo Sosa corrió por Zeballos hacia Primero de Mayo disparando hacia las paredes del Hospital y el Destacamento Móvil Nº16 estacionado en la calle. Luego del hecho tanto Sosa y su acompañante como dos hombres más huyeron a bordo del automóvil Fiat Uno gris que escapó por Zeballos hacia el oeste y dobló por Juan Manuel de Rosas hacia el sur.
El Inspector Bermúdez fue trasladado y falleció minutos más tarde en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) mientras que la mujeres F.L. y A.D fueron atendidas en el mismo hospital por sus lesiones, que hasta el momento no tienen riesgo para sus vidas.
>> Leer más: Detuvieron a un joven por el crimen del policía Leoncio Bermúdez en el Hospital Provincial
Los dos adolescentes tuvieron un rol activo en el plan, de acuerdo con los indicios dados a conocer por Paolicelli. El chico de 15 años recibió el ofrecimiento de los presos Ibarra y Núñez. En un chat con una persona, le comentó que tenía que “rescatar a uno de los jefes, que está en un hospital” y que le habían ofrecido “una buena teca, no hay que matar ni nada. Está todo arreglado. Dos millones de pesos pagaron y el jefe sale solo”, agregó.
Según la fiscal, Pablo Sosa quedó filmado por las cámaras del hospital disparándole en la cara a Bermúdez y, según testigos, también fue quien hirió de bala en las piernas a las dos mujeres en la huida y además disparó contra el destacamento en el que se encontraba la hija del policía asesinado, que había ido a acompañarlo al trabajo a la espera de que su madre pasara a retirarla.
Según se pudo reconstruir, a las 22 del día 13 el interno Lencina, alojado en el pabellón 9 de la Unidad XI de Piñero, había sido trasladado al Provincial con diagnóstico de tuberculosis. A las 2.45 del día martes 14 de noviembre se prescribió su internación para ser dado de alta a las 18.45 del mismo día, por lo que se solicitó el traslado del interno a Piñero. En tanto, cerca de las 19, Joel Ibarra y Lautaro Núñez, alojados en Piñero, se comunicaron con Pablo Sosa y otra persona para iniciar el plan de liberar a Lencina. Joel se comunicó a través del WhatsApp con el menor T.G., quien a las 19.30 se subió a un remís junto a su compañero B.V.. Luego buscaron a Sosa y, según Fiscalía, se dirigieron a la esquina de 9 de julio y Alem. Posteriormente sobrevino la confusión dentro de la guardia y el asesinato.