Sábado 11 de Abril de 2020
Llegó el día en que un transero se cansó de los aprietes y decidió hacer una denuncia por la extorsión de parte de agentes de una fuerza de seguridad. Ocurrió el fin de semana pasado cuando Juan Carlos "Purré" César denunció ante el fiscal de Flagrancia Gastón Avila que un grupo de gendarmes le habían allanado su casa sin orden judicial, le habían exigido una suma de dinero para no inventarle una causa y le ofrecieron vender droga para ellos.
El fiscal remitió la presentación a la División Judiciales de la policía rosarina que, bajo su control, montó un operativo de entrega controlada que se realizó el miércoles a la noche en los monoblocks de Abanderado Grandoli y Sánchez de Thompson, en la zona sureste de la ciudad, donde fueron detenidos cuatro gendarmes uniformados que serán imputados hoy por extorsión, robo, lesiones y allanamiento sin orden judicial. Además, los agentes santafesinos allanaron el Destacamento Móvil 2 de Gendarmería, en avenida San Martín y Rueda.
No es habitual que una persona en conflicto con la ley, en este caso un transero, tome la decisión de presentarse ante la Justicia para denunciar que está siendo víctima de un delito. Mucho menos por agentes de una fuerza de seguridad. Pero "Purré" César lo hizo. Y contó que el domingo pasado, a las 17.30, llegaba a su casa de Presidente Quintana al 100 bis cuando fue sorprendido por al menos dos gendarmes uniformados y con barbijos negros.
Los agentes agarraron a "Purré", de 57 años, y a los empujones lo metieron en su casa, en la que estaba su familia. Le dijeron que sabían quién era y que había tenido conflictos con la ley. Entonces al grupo se sumaron otros tres gendarmes.
Según la denuncia, dentro de la casa lo golpearon exigiéndole dinero en efectivo, armas y droga. Le sacaron 7 mil pesos en efectivo y luego lo subieron a una camioneta verde y blanca como las utilizadas por la fuerza nacional. Al llegar a las inmediaciones de Lola Mora y Lorenzini estacionaron y le exigieron 200 mil pesos para no llevarlo detenido, cifra que debía cancelar a las 21 del miércoles 8 de abril en Sánchez de Thompson y Lorenzini.
Entrega pautada
"Purré" entendió que los gendarmes no iban a andar con vueltas y fue a la Fiscalía Regional donde hizo la denuncia. El fiscal Ávila le dio intervención a la División Judiciales de la policía rosarina y a partir de ese momento comenzó a planificarse un operativo en el cual policías se contactaron con los gendarmes para afinar detalles de una entrega controlada de los 200 mil pesos requeridos a César.
Así, el miércoles a la hora señalada dos gendarmes uniformados llegaron al punto de encuentro en un Volkswagen Gol Country azul con patentes cambiadas. El cabo Juan Carlos Galván iba al volante y lo acompañaba el sargento Néstor Manuel Cabrera. "Purré" apareció en una bicicleta. Llevaba una bolsa negra con la plata marcada.
César dejó la bolsa a metros de uno de los gendarmes, quien la agarró y se subió al auto donde estaba su compañero. Toda la acción fue filmada por los agentes de Judiciales. En un operativo cerrojo, efectivos de civil de la policía les cerraron el paso y los detuvieron. Minutos más tarde a la escena llegó la camioneta Nº 38053 de Gendarmería con otros dos uniformados: el alferez Roberto Florentín y el cabo 1º Arnaldo Daniel Morera. Todos fueron detenidos, aunque se desconoce aún si los gendarmes actuaban coordinadamente.
Tras los arrestos y el secuestro de los vehículos, el fiscal Ávila junto a sus pares Rodrigo Santana y José Luis Caterina allanaron el Destacamento Móvil 2 de Gendarmería. Allí secuestraron el libro de guardia, los recorrido de GPS de los móviles y otros elementos.
Hoy, desde las 9 y por videoconferencia, se llevará a cabo la audiencia imputativa para los cuatro gendarmes que extorsionaron a "Purré" y le allanaron la casa sin orden judicial alguna.