POLICIALES

Imputados y liberados por cinco intimidaciones para que una familia deje su casa

Un viejo conflicto familiar asoma detrás de recientes ataques contra una vivienda de Sánchez de Bustamante al 200.

Lunes 22 de Febrero de 2021

Dos hombres fueron imputados por daños y amenazas contra una familia que vive desde hace 25 años en una casa que días atrás comenzó a sufrir una serie de ataques intimidantes, el último con una bomba molotov que no llegó a estallar. Si bien en principio se pensó que se trataba de una banda narco que intentaba usurpar la vivienda, los hechos decantaron en un aparente problema familiar con una vivienda que una mujer de 90 años le dio a un sobrino, que allí se estableció con su familia, y ahora otros parientes reclaman como propia. En ese marco, luego de la imputación el fiscal Pablo Socca dispuso que los acusados quedaran en libertad bajo fianza.

Jesús Román G., de 37 años, y Román Elías F., de 39, fueron imputados este lunes luego de ser detenidos el jueves pasado en el marco de un confuso episodio frente a una vivienda de Sánchez de Bustamante al 200. Allí se agolpó un grupo de personas luego de que los habitantes de una casa denunciaran que habían visto a dos personas colocar un cartel escrito a mano que decía: “Este es el número de Amparo (y un número de teléfono). Quiere la casa ya que ustedes tienen problemas”.

Los denunciantes indicaron que ese era el sexto hecho intimidante que habían sufrido desde el pasado 10 de febrero, cuando pasaron dos hombres en moto y lanzaron un adoquín contra el portón de la casa. En ese marco, el jueves el fiscal Socca ordenó la detención de esos dos hombres, G. y F., y de las tres mujeres que habían llegado al lugar con ellos, entre quienes estaba Amparo M., la mujer de 90 años que dice haber sido la dueña de esa vivienda y que fue liberada horas después.

Sin embargo, desde el jueves hasta la mañana del lunes el fiscal fue recabando información que terminó dándole un giro al caso: lo que al principio hacía pensar en un apriete mafioso de los que orquestan bandas criminales en todos los barrios rosarinos para usurpar viviendas se fue convirtiendo en un problema entre familiares de antigua data que los agresores decidieron resolver apelando a la violencia.

En ese sentido el fiscal imputó a F. y G. de haber participado, junto con otras personas aún no identificadas, de cinco actos intimidatorios contra la familia que vive en la casa de Sánchez de Bustamante al 200 “con el fin de que abandonen su residencia habitual” para quedarse con la “posesión de ese domicilio en forma ilegal”.

La acusación resumió los hechos por los cuales fueron imputados F. y R. desde el pasado 10 de febrero cuando, cerca de las 20.15, dos hombres aún no identificados llegaron en una moto frente a esa casa y “arrojaron un cascote de gran tamaño envuelto en un papel escrito a mano” que decía: “24 horas te quedan”. La piedra impactó contra el portón de la vivienda e hizo estallar los vidrios.

El 12 de febrero pasado, sobre las 0.15, dos hombres pasaron en moto y tiraron un ladrillo contra el mismo portón y también hicieron estallar los vidrios. Dos días después, el 14, cerca de la 1.30 de la madrugada, dos hombres en moto llegaron otra vez y tiraron una botella de cerveza vacía que hicieron estallar contra la pared exterior de la vivienda.

El 15 de febrero, alrededor de las 2, dos hombres también en moto arrojaron una bomba tipo molotov contra el vidrio del portón. El artefacto no llegó a estallar pero incendió el césped del patio delantero de la casa.

Finalmente, cerca de las 11 del pasado jueves 18, los imputados llegaron hasta la casa en cuestión junto con tres mujeres _entre ellas una anciana de 90 años llamada Amparo M._ y colocaron un cartel en el portón de la vivienda un papel escrito que decía: “Este es el número de Amparo (y un número de teléfono). Quiere la casa ya que ustedes tienen problemas”. Luego de ese hecho, y a partir de una llamada de las vícimas a la policía, los dos imputados y las tres mujeres fueron detenidas en el lugar por personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC).

En la primera denuncia, uno de los miembros de la familia sostuvo al declarar que no sospechaba de nadie pero que junto a su casa había un terreno abandonado, por lo cual el cascote podía tener que ver con apropiarse de ese terreno además de su casa. La segunda vez los denunciantes ratificaron no sospechar de ninguna persona porque no tenían problemas con nadie. “Quizás quieran usurpar el terreno baldío de al lado y quieren amedrentarnos porque quizas piensan que somos los dueños y no lo somos”, sostuvieron.

Otra denuncia tiene el testimonio de un miembro de la familia que vio pasar a dos hombres en una moto, de la cual bajó uno que “arrojó una botella que explotó en el vidrio de la puerta, cayó al pasto y se prendió fuego”. En esa ocasión los denunciantes señalaron que “no es la primera vez que sucede esto, ya hicimos tres denuncias, no se por dónde viene el problema, queremos que se tomen medidas”. Y alcanzó a describir al que tiró la bomba como vestido con una campera deportiva negra con tiras blancas, un pantalón negro y casco. También describió la moto.

A pesar de haber sido imputados por las agresiones, F. y G. no quedarán con prisión preventiva. En la audiencia ante el juez Mariano Alliau se resolvió otorgarles la libertad bajo una fianza de 50 mil pesos para ambos, que podrán hacer efectiva en dos cuotas. La medida incluye una prohibicion de contacto por cualquier medio, incluso a través de tercero, con cualquiera de los miembros de la familia que vive en la casa en cuestión, donde tampoco podrán acercarse a menos de mil metros.

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