Sábado 27 de Septiembre de 2008
El Ministerio de Salud de la provincia frenó un pedido de importación de 2.500 kilos de efedrina que había realizado una droguería de Villa Gobernador Gálvez. La falta de infraestructura para almacenar semejante cantidad de esa droga y la escasa información que brindó el comercio acerca del destino final que tendría ese medicamento fueron los argumentos esgrimidos por la autoridad sanitaria santafesina para bajarle el pulgar al ingreso de 2,5 toneladas de ese producto, una cantidad que fue considerada como inusual en esta provincia.
La resolución del Ministerio cobra relevancia tras el desbaratamiento el 18 de julio pasado de un laboratorio de drogas sintéticas en el norte del conurbano bonaerense, dirigido por narcos mexicanos, y luego de las ejecuciones de tres jóvenes empresarios en General Rodríguez (ver abajo). Ambos hechos expusieron públicamente el perfil oscuro de la comercialización ilegal de la efedrina, que es utilizada como precursor para la elaboración de drogas de estilo, como el éxtasis.
De todos modos, el procedimiento de control implementado por la cartera que dirige Miguel Angel Cappiello culminó el 18 de marzo pasado, cuando ambos episodios de relevancia nacional aún no habían ocurrido. Todo se había iniciado a partir de una solicitud de informes girada por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) a fines de diciembre del año pasado en la que se exponía que una droguería ubicada en la ciudad de Villa Gobernador Gálvez solicitaba autorización para importar 2.500 kilos de efedrina proveniente de la India.
"Sedronar quería saber si la droguería en cuestión reunía las condiciones estructurales y técnicas para traer esa cantidad de droga. Entonces se respondió que ese establecimiento estaba sanitariamente habilitado como droguería, pero su estructura edilicia no era la adecuada para la recepción y almacenamiento de tanta cantidad de ese producto. Por eso el dictamen fue negativo", comentó anoche a LaCapital el ministro de Salud.
Sin llegar a difundir el nombre de la droguería, desde el organismo sanitario se indicó que la firma reiteró en varias ocasiones sus reclamos para acceder a la autorización. "Entonces se procedió a extremar las exigencias y se le solicitó que presenten constancias de habilitación como importador emitida por la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología), como así también la lista de cada uno de los posibles adquirentes de la efedrina que pretendían importar. Nunca pudieron cumplir con esas exigencias", destacó el funcionario.
¿Para qué?La repartición encargada de llevar a cabo este tipo de controles es la Dirección de Bioquímica y Farmacias del Ministerio. Desde allí hicieron todo el seguimiento del caso luego del pedido de informes presentado en diciembre por la Sedronar, el organismo nacional encargado de luchar contra el narcotráfico. "No estaban claras las condiciones y los objetivos de utilización de esa cantidad de efedrina", dijeron desde esa dependencia. El 18 de marzo la droguería recibió la reprobación definitiva.
En diálogo con LaCapital , Cappiello fue más tajante. Además de no contar con infraestructura edilicia, la droguería aportó datos de laboratorios o farmacias supuestamente interesados en adquirir la monodroga que querían importar. "Se hicieron averiguaciones en esos lugares y en la mayoría de los casos no estaban al tanto de esas operaciones", por lo que se supone que la misma podría haber tenido como destino el mercado negro o la elaboración de drogas sintéticas.
Las fuentes consultadas anoche señalaron que el operativo de control tomó trascendencia luego de los episodios vinculados a la efedrina en Buenos Aires. "No nos consta que ese cargamento esté vinculado, pero nos llamó la atención tanta droga y que no hayan podido justificar el destino final de la misma", expresaron desde el órgano de control.