Policiales

Identifican en Rosario a una mujer a la que hallaron calcinada en Misiones

La ausencia de novedades sobre el destino de la viajera preocupó a su familia, residente en Pergamino, que se movilizó por distintos ámbitos judiciales para averiguar sobre su paradero.

Domingo 25 de Enero de 2015

Una intervención de la Fiscalía de Investigación y Juicio de Rosario permitió develar ayer el misterio sobre la identidad de una persona que apareció muerta y calcinada en la localidad misionera de Candelaria. Se trata de Luciana Inés Ferrer, una mujer de 31 años residente en Brasil, que había salido de Rosario el 11 de enero pasado rumbo a Misiones, en un viaje de dos etapas que debía terminar en Rio de Janeiro. La ausencia de novedades sobre el destino de la viajera preocupó a su familia, residente en Pergamino, que se movilizó por distintos ámbitos judiciales para averiguar sobre su paradero. Finalmente una pesquisa encarada por un fiscal rosarino fue la llave para despejar el enigma. La mujer aparecida en un terreno baldío de esa localidad mesopotámica era la que sus familiares estaban buscando aquí.

   El establecimiento de la identidad de la mujer desaparecida resuelve una parte del caso. Lo que permanece como incógnita es cómo la joven que debía ir a Posadas apareció en Candelaria, que está a 30 kilómetros de distancia. Además por qué la mujer dejó en un departamento que su familia tiene en el centro de Rosario una parte fundamental del equipaje, documentación relevante como su pasaporte y dinero que se suponía debía llevar con ella. El misterio más acuciante es qué pasó con ella. Si se quitó la vida o si alguien le provocó la muerte.

   Luciana Ferrer llegó desde Rio de Janeiro a pasar las fiestas con algunos familiares y fue a Pinamar con ellos. El 10 de enero arribó a Rosario para aguardar el retorno hacia Brasil. Pernoctó en el departamento que su familia tiene en Montevideo entre San Martín y Sarmiento para salir al día siguiente. Su familia sabía que tenía pasaje por la empresa Crucero del Norte hacia Posadas.

   Pero pasaron varios días sin que la mujer, que tenía contacto regular con su familia pergaminense, se comunicara con ellos, o con cualquier otro conocido. Ella estuvo en pareja con una persona residente en Rio que tampoco había tenido noticias. Por tanto los familiares deambularon por varias jurisdicciones tribunalicias hasta que ayer a la mañana arribaron a la Fiscalía Regional Rosario.

   El fiscal Fernando Dalmau, que es el jefe de la Unidad de Investigación y Juicio, atendió al padre de la mujer, a una hermana y al esposo de esta. “Apenas supimos del tema la convoqué a Erica Rueda que es una abogada que trabaja en la Fiscalía que se ocupó de tomar declaración a la familia y de las actuaciones administrativas. La familia ya sabía que en el departamento del centro habían quedado extrañamente cosas que ella debió llevarse: equipaje principal, documentos y dinero tanto en reales como en pesos. Por lo tanto pensaban que ella nunca había salido de Rosario”.

   Una averiguación iniciada a mediodía dejó saber que Luciana sí se había marchado. Una cámara de seguridad de la terminal de ómnibus captó una imagen de una chica que tiene idéntico aspecto, vestida con ropa que ella usa y con un bolso de mano reconocido por su familia. La mujer baja de un taxi Renault Logan al que no se le advierte la placa a las 17.47 del 11 de enero. Luciana debía tomar el micro a Misiones a las 18.

   Una consulta de Dalmau a la empresa Crucero del Norte estableció que el micro salió completo de Rosario lo que convalida que Luciana lo abordó. Pero ella no tomó el tramo de Posadas hacia Rio de Janeiro.

   Poco después del mediodía de ayer la foto y la solicitud de paradero de Luciana estaban en la página digital de la Fiscalía Regional Rosario. Como su familia desplegó una activa búsqueda por las redes sociales el sitio empezó a inundarse de comentarios. Uno de los contactos remitió el identikit que difundió la policía de Candelaria por orden del juzgado a cargo de develar la identidad NN de la mujer que apareció quemada. “Al verlo notamos que era significativo el parecido. Hay además distinciones físicas en el cuerpo de la víctima como un tatuaje en la mano derecha con forma de brazalete con coincide. Lo único que resta es el reconocimiento del cuerpo de parte de la familia. El padre estará el lunes (mañana) en la morgue de Posadas para eso”, dijo Dalmau.

   Fue el fiscal rosarino quien se comunicó con el secretario del juzgado de Posadas a cargo del caso para dar la primera referencia de identidad de la chica.

   La persona que se trataba de individualizar había sido encontrada inconsciente y semidesnuda en un terreno baldío en el barrio San Cayetano de Candelaria, a las 2.30 de la madrugada del miércoles 14. La mujer no tenía ninguna documentación consigo. Murió dos días después con el 90 por ciento del cuerpo quemado.

Hipótesis. Respecto de la causa de muerte el juzgado barajaba tanto la hipótesis del homicidio como la del suicidio a lo bonzo. Vecinos del lugar señalaron haber visto a un hombre huir de la zona donde se encontró a la mujer, con lo que se presume podría estar vinculado al hecho. A la vez en la escena del hallazgo fue encontrada una botella con alcohol y un testimonio indica que una mujer la había comprado en un negocio muy cercano.

   La autopsia no encontró indicios de una violencia adicional a la que provocó el fuego. No hubo evidencia alguna sobre forzamiento sexual algo que se quiso establecer dado que al momento del hallazgo la mujer estaba semidesnuda. El padre de Luciana ayer conversó desde Rosario con el juez César Yaya a cargo del caso en Posadas. Se encontrarán allí mañana.

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