Domingo 02 de Noviembre de 2008
La policía identificó ayer a los dos muchachos fallecidos el viernes en Francia y Riobamba que viajaban en una moto Yamaha R6 650. Uno de ellos, de 29 años, es hijo de un comerciante del rubro de alquiler de volquetes. La otra víctima, de 20 años, era arquero de la primera división del Club Atlético Jorge Griffa — que milita en la Asociación Rosarina— y había participado en una preselección del equipo nacional Sub 17.
El automovilista de 33 años que protagonizó el accidente de tránsito quedó detenido y mañana será indagado por el juez Correccional Eduardo Costa. El hecho fue caratulado como doble homicidio culposo.
Los vecinos de avenida Francia y Riobamba conversaban ayer sobre el choque que el viernes por la noche se produjo en la bocacalle. Nadie podía olvidar de la crisis de nervios que sufrió el padre del muchacho que conducía la moto: una Yamaha R6 650. Un vehículo con un valor que ronda los 27.900 dólares y tiene tecnología de Moto GP, la fórmula 1 del motociclismo de competición internacional. Según confiaron fuentes ligadas a la causa, Arnaldo Ezequiel Furtado, de 29 años, quien murió conduciéndola, la había comprado el martes pasado.
"Nunca te quise". Francisco, padre de Arnaldo Furtado, llegó cuando el cuerpo de su hijo aún yacía en el pavimento. Los que estaban allí se conmovieron al oírlo. "Hija de puta, nunca te quise", vociferaba señalando la moto, en una crisis de angustia. Enseguida se dirigía a la gente amontonada en el lugar: "Miren el auto que tenía mi hijo", decía, apuntando a un Honda Civic en el que él había llegado a la esquina fatal. "No tenía por qué comprar esa moto, yo no quería que lo hiciera", sollozaba.
El viernes poco después de las 21, Pedro Oscar González, de 33 años, manejaba su Citroën Xantia por calle Riobamba con sentido norte-sur. En paralelo, Furtado acompañado por Alexis Pineda, de 20 años, circulaban en la Yamaha por avenida Francia tras haber dejado tras de sí el semáforo de Presidente Perón. De acuerdo a lo comentado por fuentes allegadas a la causa, Furtado habría llegado al cruce de Riobamba tras realizar una peripecia con su rodado. "Varios testigos indicaron que la moto venía haciendo willy (llevando el vehículo sobre una sola rueda). Poco antes de llegar a la bocacalle, el muchacho puso la moto sobre las dos ruedas, pero tocó el freno delantero. Lo que motivó que la Yamaha hiciera una especie de willy al revés, es decir apoyada sobre la rueda delantera", comentó una fuente.
Los chicos. Esa fue la última maniobra que realizó el motociclista al toparse con el Citroën en el cruce de calles. "El impacto que tiene el auto en la puerta trasera derecha no es por el golpe de la moto sino por el impacto de los cuerpos de los muchachos. Esa especie de willy invertido que hizo la Yamaha terminó en un efecto catapulta", confió la fuente. Tanto Furtado como Pineda murieron en el lugar. Furtado residía en Avellaneda al 4000, donde su familia tiene una empresa de alquiler de volquetes.
Arnaldo Furtado fue velado ayer en una casa de sepelios de Córdoba al 2800 y hoy a las 8.30 será sepultado. Numerosos amigos y familiares se acercaron ayer a sus padres y sus dos hermanas.
Por su parte, Pineda fue traslado ayer a Paraná, donde vive su familia. El muchacho había nacido el 4 de julio de 1988 en María Grande, a 40 kilómetros de la capital de Entre Ríos, y era reconocido por el apodo de Ruso.
Se había iniciado en AUFI de Paraná, luego había pasado por Colon de Santa Fe, Real Arroyo Seco y la academía que tiene Griffa en Granadero Baigorria. "Estaba en el club desde hace un año y medio. Era arquero de la primera, aunque hace dos meses no estaba atajando porque estaba lesionado", contó un allegado al club de Granadero Baigorria. Durante 2004 el entonces entrenador Hugo Tocalli lo preseleccionó para el equipo nacional Sub 17.