Policiales

Iban a robar un rapipago y por error cayó un minimarket

Fue ayer a la mañana en un local de avenida Pellegrini al 300. Actuaron al menos tres delincuentes que golpearon  con la culata del arma de fuego a la empleada del comercio.

Jueves 12 de Febrero de 2015

Tres hombres armados asaltaron un autoservicio del macrocentro y, luego de llevarse unos pocos pesos de la caja registradora, le pegaron un culatazo en la frente a la cajera. Por lo que trascendió, los delincuentes pueden haber irrumpido en el comercio por error ya que, según presumen las víctimas a partir de los dichos de los propios asaltantes, el plan parecía haber sido asaltar un local de pago de impuestos y servicios ubicado junto al almacén.

El atraco ocurrió ayer a la mañana en un autoservicio de Pellegrini al 300 y si bien hubo versiones periodísticas que indicaban que tres sospechosos habían sido arrestados, las fuentes policiales consultadas al cierre de esta edición no lo corroboraron y varios vecinos dijeron que huyeron a la carrera. En tanto, Pamela S., la mujer de 32 años golpeada por uno de los ladrones, fue atendida en el hospital Provincial donde recibió las curaciones de rigor y, según fuentes policiales, se recuperaba al cierre de esta edición.

Tres. Eran cerca de las 9.30 de ayer cuando tres muchachos veinteañeros, tal como los describió un testigo, ingresaron a cara descubierta en un autoservicio ubicado en Pellegrini 396, casi en la esquina con Alem. En el local, que había abierto sus puertas una hora antes, se encontraba una cajera, otro empleado y dos clientes.

"Entraron los tres tipos, dieron una vuelta por el local y enseguida dio la impresión de que no venían a comprar algo. Se acercaron hacia la caja y uno de ellos sacó un arma de fuego", recordó el empleado del comercio. Entonces, según relató el muchacho, los hampones dividieron sus roles: "Uno se quedó en la puerta como pretendiendo bloquearla, el que estaba armado nos amenazó mientras el otro nos llevó a mí y a los clientes hacia el fondo".

Error. Así, el único de los ladrones que esgrimió un arma se quedó con la cajera y le exigió que le entregara la plata. "Le dijo a la chica «sabemos que dentro de una hora va a pasar el camión para llevarse la recaudación, así que queremos la plata»". Entonces la mujer le respondió que se había equivocado, que allí no funcionaba el Rapipago, agregó el empleado consultado.

La presunción del error se consolidó segundos después, cuando el ladrón armado revisó la caja registradora del local y, según las víctimas, señaló: "Che, acá no hay nada". Para ese entonces ya había muchas personas en la vereda, como por ejemplo quienes hacían la cola para pagar sus cuentas e impuestos en el local ubicado junto al comercio que era escenario del asalto.

"El tipo agarró lo que había en la caja y, de bronca, le pegó un culatazo en la frente a la chica. Enseguida los tres salieron corriendo", comentó un encargado del local, para agregar: "Y justo una hora después llegó el camión de caudales que se llevó la recaudación del Rapipago. Es decir que tenían buena información, pero se equivocaron de lugar".

Respecto del botín, los responsables del comercio no habían podido establecerlo ayer al mediodía. "No sabemos cuánto había, pero no puede ser mucho. Habíamos abierto hacía una hora, no se deben haber llevado más de 300 o 400 pesos", calculó un hombre consultado, quien como debía ser estaba mucho más preocupado por el estado de la empleada golpeada que por el dinero. "¿Por qué hicieron esto, me podés decir? ¿Para qué le pegaron?", se preguntaba indignado.

Huida. Consumado el atraco "en menos de dos minutos", según calculó un encargado, los delincuentes salieron corriendo del local a la vista de los numerosos transeúntes y clientes que esperaban hacer sus pagos en el comercio vecino. Incluso algunas personas, entre ellas el dueño de una escuela de boxeo cercana que estaba haciendo la cola en el Rapipago, intentaron darles alcance.

Cerca de una hora después del atraco comenzaron a circular versiones periodísticas sobre el hecho y sus autores. En principio, trascendió que los ladrones eran cinco y que habían llegado en motos, lo cual no pudo ser confirmado en el lugar. "Los vi escapar corriendo, no sé si estaban en motos", dijo el empleado.

Asimismo, se indicó que tres de los cinco ladrones habían sido apresados en las inmediaciones del comercio asaltado, más precisamente en 9 de Julio y Ayacucho, y que habían sido trasladados a la comisaría 1ª. Sin embargo, fuentes de la seccional señalaron ayer a la tarde que no había detenidos ni sospechosos identificados por el atraco.

Vecinos enojados

Poco después del atraco al comercio de Pellegrini al 300, un grupo de vecinos de barrio Martin se juntaron en Colón al 1200 (a 7 cuadras del local asaltado) para exigir “protección” ante los “cotidianos” hechos de inseguridad. Entonces dijeron que la madrugada del sábado la situación llegó al extremo cuando se registraron cinco robos y dos tentativas. “La zona estuvo muy custodiada hasta que se fue Gendarmería, ahí se podía salir tranquilos a la calle”, dijo una mujer. Y pidió “que las autoridades tomen cartas en el asunto porque no es justo que los vecinos nos sintamos tan desprotegidos”.
 

 

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