Domingo 12 de Julio de 2009
Santa Fe.- El teléfono celular de la docente santafesina asesinada Alejandra Cugno, cuyo cadáver fue hallado en un aljibe el viernes pasado, fue encontrado en poder de un hombre internado en un sanatorio privado de Santa Fe, informaron hoy fuentes policiales.
El aparato fue hallado en la habitación 109 del Sanatorio Americano, ubicado en Cándido Pujato 3010, de la capital santafesina, donde el paciente Américo Barrientos (29), oriundo de la ciudad de Ceres, dijo haberlo comprado “de buena fe”.
Fuentes policiales informaron a Télam que el hallazgo del celular marca Nokia, gris y negro, con el cargador de batería pero sin el chip correspondiente al número de la docente, fue concretado por el personal de las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) de la policía santafesina.
En tanto, el juez de la causa indicó que entre martes y miércoles indagará a José Luis Baroni, el detenido por el crimen de Cugno (43) y quien ya confesó ser el asesino ante la policía.
El magistrado contó a la prensa que presenció la autopsia al cuerpo de la docente y relató que “presentaba estallido de cráneo, producto de un fuerte golpe”.
“Están haciendo un estudio complementario para determinar si la habría arrojado viva o muerta al aljibe”, explicó el juez y añadió que “los resultados se conocerán recién en algunos días, al igual que los del hisopado vaginal que se hizo para ver si fue abusada sexualmente”.
Cugno vivía en la ciudad santafesina de San Jorge, junto a su madre y su hijo de 5 años; era directora de la Escuela 268 de Cañada Rosquín y había desaparecido el lunes pasado luego de que varios testigos vieron que levantaba a un hombre que hacía dedo en la ruta.
A medida que comenzaron los operativos para dar con el paradero de la docente, se hallaron su auto, sus prendas y materiales de trabajo, entre ellos su cartuchera, encontrada en poder de la hija de Baroni cuando su casa fue allanada.
Finalmente, el viernes al mediodía, el cuerpo de Cugno fue hallado en el aljibe de una casa en ruinas del departamento San Martín y por la noche se apresó a Baroni, cuyas fotos habían sido distribuidas por la policía a todos los medios.