Jueves 17 de Octubre de 2013
Ayer, en una requisa ordenada por el juzgado federal de San Isidro y llevada a cabo por el fiscal Patricio Ferrari en la cárcel de Campana, fueron secuestrados 10 teléfonos celulares en los calabozos que alojan a la denominada "Banda de los rosarinos", el grupo que hasta agosto del año pasado lideró Esteban Lindor Alvarado y se dedicaba al robo y desguace de autos de alta gama. Según las fuentes, la mayoría de los aparatos secuestrados son "smartphones" de última generación, con acceso a Internet y distintos servicios de mensajería instantánea además de otros equipos de radio tipo Nextel, lo que le permitiría a la banda a seguir actuando desde atrás de las rejas.
Luego de tres meses de escuchas telefónicas a los presuntos líderes de la organización desbaratada en agosto del año pasado, es decir a Esteban Lindor Alvarado, de 34 años; Walter Ramón Bucci, de la misma edad; y Gabriel Antonio "Peto" García, de 41 años, los efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro y el propio director de seguridad del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), Miguel Angel Chia, revisaron los elementos y concluyeron que la banda seguía manejando negocios ilegales ligados a la venta de vehículos desde sus celdas.
Por esas nuevas escuchas el fiscal Ferrari abrió una causa paralela contra esos tres imputados para investigar delitos distintos a los que los tienen tras las rejas. En ese sentido, un vocero judicial explicó que el grupo "seguía manejando desde la cárcel el negocio del robo, el desguace y la venta de autos como si estuvieran en el living de su casa".
Allanamientos.La organización comandada por Alvarado fue desbaratada el 3 de agosto de 2012 tras 27 allanamientos simultáneos ordenados por el fiscal Ferrari y realizados por la policía bonaerense y la Gendarmería Nacional en la ciudad de Rosario y varias localidades del conurbano de Buenos Aires. En esos operativos se secuestraron 31 vehículos robados, miles de autopartes y siete armas de fuego.
Entonces fueron detenidos 12 imputados que en breve serán sometidos a juicio oral y público acusados de asociación ilícita (Alvarado en carácter de jefe u organizador), robo calificado, encubrimiento, tenencia ilegal de arma civil, estafa al seguro y sustitución de numeración registral, entre otros delitos. Entre esa docena de acusados hay dos ex subcomisarios de la localidad bonaerense de Villa Adelina que fueron arrestados, acusados de haber cobrado 20.000 pesos y la transferencia de un auto como coima para liberar a un integrante de la banda que había caído preso en medio de la investigación.
La operatoria. Según el requerimiento de elevación a juicio hecho por el fiscal Ferrari, la banda mandaba a robar a pedido autos en el conurbano bonaerense y en Rosario los desguazaban para vender las autopartes o los "reempapelaban" para convertirlos en autos mellizos de vehículos siniestrados y así hacerlos pasar como reparados y poder venderlos.
En septiembre de 2012 Esteban Alavardo se vio desbordado por las circunstancias: "Loco dejame. Tengo cuatro lucas en el bolsillo y son tuyas si me dejás rajar y aquí no pasó nada", le dijo a los dos policías que lo detuvieron. Ante la negativa de los agentes que lo estaban arrestando por robar un auto, insistió: "No seas boludo, ¿qué pensás que sos, gil? Dejame ir, si no la agarrás vos la voy a poner en la comisaría o en Tribunales. Yo sé trabajar y tengo influencias". Una vez recibida esa propuesta, los policías intentaron requisar al sospechoso, que empezó a golpear su cabeza contra la reja del móvil al que lo habían subido y gritó: "¡Son unos giles, voy a denunciar que me pegaron y me sacaron plata!".
La escena se describe en el fallo de condena a 3 años de prisión que le dictaron a Alvarado en los Tribunales provinciales por robar un auto en 2008. Si bien esa pena fue en suspenso, el hombre terminó acusado de liderar la banda mediante una investigación del fiscal de San Isidro Patricio Ferrari, el mismo que estuvo a cargo de los allanamientos de ayer en la cárcel de Campana.