Martes 07 de Abril de 2009
Santa Fe.— El crimen de una mujer de 76 años —cuyo cuerpo sin vida fue hallado a primera hora de ayer maniatado, amordazado y tendido sobre la cama del dormitorio en su vivienda de un barrio residencial de la capital provincial— causó estupor e indignación entre los vecinos. Los investigadores no descartaban anoche ninguna hipótesis en el marco de una pesquisa que en principio está orientada a un presunto robo seguido de homicidio.
Olga Chela Ferrarini, ex docente jubilada, vivía junto a su hermana Aída, de 84, en una casa de Castellanos 1620, a pocos metros de la sede de la Unión Ferroviaria y a una cuadra del tradicional bulevar Gálvez de la capital santafesina. Su cadáver no presentaba lesiones a simple vista y fue encontrado pasadas las siete de ayer por una mujer que habitualmente concurre a la vivienda de las hermanas Ferrarini para cuidar de la hermana de la víctima, quien se encuentra postrada a causa de una severa enfermedad. La autopsia despejará la causa de la muerte, que en principio se atribuía a asfixia o una falla cardíaca
Un mal pálpito. La puerta de calle entreabierta despertó las peores sospechas de la empleada quien, al ingresar a la casa, encontró tendida en su cama a Olga Ferrarini con sus pies y manos atadas con cuerdas e improvisados restos de tela. En el cuarto vecino se encontraba Aída, sin signos de haber sido agredida. Se presume que en razó de su delicado estado de salud no alcanzó a escuchar ni advertir los hechos que terminaron con el trágico final de su hermana.
En medio de un estado de shock, la cuidadora de las ancianas salió a la calle para pedir auxilio a unos vecinos que dieron aviso de inmediato a la policía. Al arribar a la escena del crimen, y luego de realizadas las primeras pericias, los investigadores advirtieron que los asesinos revolvieron diversas dependencias de la casa, "presuntamente en la búsqueda de dinero o joyas", aunque hasta el cierre de esta edición no se había podido confirmar que faltaran objetos de valor del interior del domicilio. Por dicha razón, según consignaron fuentes allegadas a la pesquisa a La Capital en Santa Fe, "si bien la hipótesis más firme es la del robo no se puede descartar por el momento ninguna otra pista".
Tampoco se había podido determinar hasta anoche la causa del fallecimiento, ya que a simple vista el cadáver no presentaba signos de violencia, aunque se presume que la mujer pudo haber sido asfixiada, sufrido un infarto o recibido un golpe letal.
En cambio se pudo establecer que la muerte habría datado de sólo un par de horas antes del hallazgo del cadáver. La investigación quedó a cargo del juez de Instrucción de turno, Jorge Patrizzi.
El estupor del barrio. Al trascender la trágica novedad, numerosos vecinos se congregaron frente al domicilio de las hermanas Ferrarini. Allí no sólo se recogieron muestras de profundo dolor por el respeto y cariño hacia la mujer fallecida.
"Era una mujer vital que todavía manejaba su auto y a quien se la veía constantemente por el barrio concurriendo a misa y haciendo las compras", según relató una vecina.
También abundaron las manifestaciones de estupor e indignación ante el trágico desenlace, al que no pocos vinculaban ayer con los reiterados hechos de robo y violencia callejera que se suceden en ese coqueto sector residencial de la ciudad capital muy próximo a la avenida costanera santafesina.