Policiales

Hallan una granada donde están los acusados de matar al "Pájaro" Cantero

Violencia y misterio. Cayó en un patio de la cárcel de Coronda, donde están detenidos Luis Bassi y Milton Damario. La causa por ese asesinato llegó a juicio.  

Miércoles 21 de Octubre de 2015

Una granada de mano sin detonador ni percutor fue hallada durante una requisa en la cárcel de Coronda al otro lado del patio al que acceden Milton Damario y Luis "Pollo" Bassi, procesados desde el año pasado pro el crimen del ex líder de Los Monos Claudio "Pájaro" Cantero y por otros dos asesinatos a tiros. Según las autoridades no corrió peligro la integridad de los presos, a quienes los separaba una pared de 40 centímetros del material explosivo que fue desactivado. El sugestivo incidente ocurrió a un mes de que las autoridades solicitaran trasladar a Bassi al penal de Rawson y cuando acaba de llegar a juicio la causa por el homicidio de Cantero.

El hallazgo se produjo durante una requisa ayer a la mañana en el sector 5 de la cárcel. El secretario de Asuntos Penitenciarios de la provincia, Pablo Cococcioni, dijo que "personal del servicio detectó que cayó una granada en el patio del pabellón 5, cerca de Damario. No se sabe bien desde dónde fue arrojada (si desde adentro o fuera de la cárcel)". El funcionario agregó que Damario y Bassi están alojados solos pero "pueden salir a un patio enjaulado. En ese lugar cayó la granada. Ese patio está cerca del muro perimetral".

La novedad reactivó la inquietud por la seguridad de Damario y Bassi, quienes al igual que el tercer acusado por el crimen del Pájaro, Facundo "Macaco" Muñoz, perdieron a sus padres asesinados en actos que se presumen venganzas ordenadas en el entorno de Los Monos. Dos hermanos de Bassi también fueron asesinados. Y en agosto fue ejecutado por sicarios al salir del penal de Coronda el convicto Daniel Ontivero, que era primo de Milton y amigo del Pollo. Lo ultimaron de cinco balazos delante su hija y su concubina cuando había caminado 200 metros desde la cárcel. Una hipótesis atribuyó el crimen a una represalia, otra a un ajuste dentro de la banda del Pollo para silenciarlo.

Cococcioni consignó que la granada carecía del equivalente al percutor, es decir, la parte del explosivo que produce el estallido. No obstante el componente del explosivo estaba. El artefacto, al que le faltaba el 30 por ciento de su integración total, fue descubierto ayer a la mañana en una requisa. "Al observar las filmaciones de manera retrospectiva se advirtió, por una cámara muy próxima al lugar, que fue arrojada a las 21.40. Las imágenes muestran de lejos un objeto que se desplaza hacia abajo y cae al patio. No sabemos de dónde la tiraron, eso será peritado. Por la trayectoria puede haber venido de adentro o de afuera de la cárcel. No hay certeza", indicó el funcionario.

En un sector de admisión del pabellón 5, que sirve para una detención transitoria, están alojados exclusivamente los hermanos Milton y José Damario y Luis "Pollo" Bassi, separados del resto de la población del mismo ámbito (ver aparte).

Presos. Bassi, un ex barra de Newell's y dueño de un boliche y la remisería familiar Cinco Estrellas de Villa Gobernador Gálvez, está preso desde que se entregó en Tribunales en septiembre de 2013 cuando llevaba tres meses y medio prófugo por el crimen del Pájaro.

"No tengo nada que ver con la muerte Claudio Cantero", había dicho a una radio desde la clandestinidad. Tiene 30 años y en julio de 2014 el juez Juan Andrés Donnola lo procesó como instigador del homicidio. Le atribuyó liderar una banda con actividades de narcotráfico que intentó disputarle poder a Los Monos por el control de territorios.

En ese cuadro, Damario aparece como uno de sus sicarios. Junto a Muñoz está acusado de ser uno de los ejecutores materiales del homicidio del Pájaro. Fue detenido el 11 de septiembre de 2013 en una estación de servicios de Santo Tomé. Es rosarino y residió siempre con su familia en la zona de Uriburu y Esmeralda, barrio conocido como La Bajada, donde los vecinos lo sindicaban a él y sus familiares como dueños de un barrio aterrado por su violencia.

Alarma. El hallazgo de la granada causó alarma en los Tribunales de Rosario, donde se siguen causas resonantes atribuidas a la "banda Bassi" en el viejo sistema escrito y por la mañana la noticia mantuvo en vilo a los funcionarios intervinientes.

El juez de Sentencia Nº 5, Gustavo Salvador, concentra tres causas por homicidios en etapa de juicio contra el grupo. Según fuentes judiciales, al enterarse se comunicó con el director del penal de Coronda, Guillermo Ceratto, quien dijo que la granada fue hallada en un "sector lindero con un patio del módulo norte" donde están Damario y Bassi.

Tal como se consignó en un acta que se incorporó al expediente, al lugar fueron convocados el Ministerio Público de la Acusación y la Brigada de Explosivos. Ceratto informó al juzgado que los detenidos están en "perfecto estado de salud" y no corrieron peligro porque el pabellón tiene una pared de 40 centímetros de ancho, con lo cual sería "poco probable que de ser activado (el explosivo) hubiera afectado su integridad". El informe fue dado a conocer a familiares de Bassi que acudieron al juzgado inquietos con la noticia.

Que se quede. El incidente se produjo a poco más de un mes de que el Servicio Penitenciario (SP) solicitara trasladar a Bassi al penal federal de Rawson, en Chubut, a 1.500 kilómetros de Rosario. El pedido, realizado en agosto, se fundó en razones disciplinarias: sancionar a Bassi por haber roto la cámara de vigilancia de su celda. El fiscal Guillermo Corbella se opuso. El 4 de septiembre pasado el juez Salvador rechazó el pedido y le indicó al SP que el preso debe permanecer en la provincia.

En julio de 2014 había fracasado un intento similar de enviar a Bassi a la Patagonia por razones de seguridad. Entonces los jueces de Instrucción Donnola e Irma Bilotta objetaron la "excesiva distancia" de la cárcel de Rawson. En abril pasado se frustró un hábeas corpus que intentaba retirar a Bassi de un pabellón de aislamiento para reunirlo en una celda con Damario. Fue rechazado por razones de seguridad, aunque se exhortó a la autoridad penitenciaria a mejorar sus condiciones de detención. Luego se concretó el traslado de Bassi al sector donde comparte con Milton una celda con inhibición de señales telefónicas.

En contra. Damario y Bassi están procesados en tres causas de homicidio. La más resonante es el crimen de Cantero, frente al boliche Infinity Night de Villa Gobernador Gálvez el 26 de mayo de 2013. En esa causa están procesados junto con Muñoz por un crimen premeditado, delito que prevé prisión perpetua y debate oral. El expediente llegó al juzgado de Sentencia a cargo de Salvador para el inicio del juicio.

Otra causa que involucra a Damario y a su hermano José, el crimen de Lucas Espina en 2013, fue noticia la semana pasada a raíz del sugestivo cambio de declaración de un testigo clave de esa ejecución barrial en Tablada. Espina tenía 25 años cuando el 27 de enero de 2013, en Pavón al 4600, lo asesinaron con una ráfaga de ametralladora desde un auto. Su madre Norma Bustos escuchó los disparos y lo halló en el patio de una vecina. Desde entonces denunció a los hermanos Damario y el pasado 20 de noviembre fue asesinada de tres tiros por alguien que tocó el timbre en su quiosco y le disparó del otro lado de una ventana enrejada.

La causa por este crimen está en etapa probatoria. En ese marco fue a citado a declarar Ariel L., quien dos veces había detallado cómo mataron a Espina pero el 7 de octubre pasado, en un giro sorpresivo, se desdijo. A la semana acudió a Tribunales y denunció que se había retractado tras recibir amenazas por parte de dos hombres en moto para que cambiara su declaración, por lo que ahora cuenta con medidas especiales de protección.

Por último, Damario, Bassi y Muñoz están procesados por el crimen de Juan Pablo Colasso, el 16 de noviembre de 2012 en Villa Gobernador Gálvez, y por tres hechos violentos que precedieron el ataque. Colasso fue ejecutado a metros de su casa. Sabía que lo buscaban y llevaba un chaleco antibalas y una pistola que no alcanzó a usar. La causa está en la apertura a prueba.

Celulares. En ese marco, el miércoles pasado se inició en el Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la Ciudad de Buenos Aires una pericia de más de diez celulares secuestrados al grupo. Con la presencia de sus abogados y los fiscales Corbella y Hernán Paz, los peritos comenzaron a analizar los aparatos con un sistema que permite recuperar mensajes de textos, de WhatsApp, audios y cruces de llamadas y cuyo contenido será de interés para todas las causas contra la banda Bassi.

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