Jueves 29 de Octubre de 2009
Paraná.— El cabo Rubén Armando Flores, quien había sido mencionado aunque no imputado en la investigación por el crimen del ex basquetbolista Enzo Benedetich, fue hallado muerto de un tiro en la cabeza en la localidad de San Benito, a 15 kilómetros de Paraná.
Las sospechas sobre el uniformado crecieron después de que se le perdiera el rastro horas después del crimen del ex basquetbolista, cometido el 29 de septiembre pasado, y por el cual está presa como coautora su viuda, Liliana Rivas.
El cuerpo del policía, en avanzado estado de descomposición, fue encontrado cerca del cementerio de San Benito con un balazo en la cabeza aparentemente disparado con su pistola reglamentaria, la que tenía en la mano derecha. Ante eso, los investigadores creen estar frente a un suicidio, lo que se comprobará en la autopsia.
Flores era buscado a raíz de la denuncia por averiguación de paradero que presentó su esposa pero la policía también lo rastreaba bajo la sospecha de su participación en el homicidio del ex deportista. Es que el cabo también trabajaba como albañil y había realizado algunos trabajos en la casa de Benedetich días antes del crimen.
El ex basquetbolista fue asesinado de cuatro balazos desde el asiento trasero de su vehículo, cuando estaba junto a su esposa, y a poco de haber sacado 180 pesos de un cajero automático. Algunos testimonios indican que Flores había recogido a Rivas a la salida de su trabajo en varias oportunidades los días previos al homicidio.