Policiales

Hallan internado al acusado de matar a una mujer con su bebé en brazos

Hace 50 días un hombre asesinó de un tiro en la cara a Verónica Rueda en la zona oeste rosarina. Al sospechoso lo ubicó la policía en un hospital de San Nicolás. Le atribuyen ser narcotraficante.

Sábado 25 de Junio de 2011

"Este era un barrio de gente trabajadora, pero llegaron los vendedores de droga y lo arruinaron todo". La frase de uno de los familiares de Verónica Beatriz Rueda un mes después de su asesinato, frente a los tribunales de Rosario, sirvió como aproximación al contexto en el que se produjo el hecho: el crimen a balazos de una madre con su bebé en brazos. El homicidio ocurrió el sábado 7 de mayo pasado en Sanguinetti al 5400, en el barrio Moderno. Seis semanas más tarde el principal sospechoso por el asesinato fue ubicado por la policía bajo cuidado médico en un hospital de la ciudad de San Nicolás.

Con una identidad falsa y quemaduras superficiales en tórax, brazos y rostro, Juan Andrés Cinzano, de 34 años, ingresó el jueves al hospital interzonal San Felipe, en Moreno 31 de San Nicolás. En la guardia dijo llamarse Leonardo Perkala, exhibió un DNI donde constaba que tenía domicilio en El Dorado, Misiones, y adujo que estaba afincado en 25 de Mayo al 100 de San Nicolás.

La búsqueda. Desde que Verónica Rueda cayó fulminada con un balazo que le ingresó por el maxilar, los pesquisas tenían a Cinzano como quien le disparó con un arma calibre 9 milímetros. De hecho dos de los seis allanamientos ordenados por el juez de Instrucción 11ª, Hernán Postma, a la sección Homicidios fueron en San Nicolás. Uno de ellos a 300 metros del hospital. Una dotación de la brigada de Investigaciones lo detuvo y recostado en la cama, ante personal de Homicidios, admitió su verdadera identidad.

Desde septiembre de 2001 Cinzano acumula cuatro delitos contra la propiedad y las personas. Sin embargo en barrio Moderno lo tienen como un activo vendedor de drogas, aunque en su prontuario no figura ningún antecedente por este delito.

"Este hombre es narcotraficante. Vende drogas que trae del Paraguay. Eramos amigos y comíamos lechones juntos. Lo conocemos de chiquito porque vivía en el Fonavi (de barrio Moderno)", contó a LaCapital, el día después del crimen, Omar Rueda, padre de Verónica. En San Nicolás estaba refugiado en la casa del apodado Memo, de 34 años, también vendedor de drogas.

 Enredo y drama. Verónica Rueda y Juan Andrés Cinzano eran vecinos. Vivían casa de por medio en Sanguinetti al 5400. Los Rueda están en esa cuadra desde hace medio siglo. En la planta baja vivían Verónica junto a su pequeño y dos hermanas, mientras que la alta la ocupaban el padre de las mujeres con su pareja. La noche del viernes 6 de mayo sucedió algo que al momento de ser asesinada Verónica, de 30 años, desconocía. Un joven conocido por el apodo de Ardilla ingresó junto a su primo a la casa de Cinzano cuando él estaba ausente y sólo estaban allí su mujer con sus tres hijos.

Ardilla le robo a punta de pistola 25 mil pesos y escapó. Cuando huía a la carrera se topó con Romina, hermana de Verónica, quien justo salía de la casa donde viven ambas para ir al quiosco. "Vos callate la boca porque te voy a matar a tu hijo", la amenazó el muchacho antes de perderse en la oscuridad. La mujer no le dio importancia y siguió con su vida. Pasadas las 2 de la mañana Cinzano llegó a su vivienda y su pareja lo puso al tanto del robo. Y le agregó el detalle que Ardilla y Romina habían estado hablando.

Locura en estampida. Cinzano y su concubina entraron a la fuerza a la casa de Verónica a buscar venganza contra Romina, su hermana. Cinzano portaba una pistola calibre 9 milímetros. En una habitación se toparon con Verónica recostada en la cama con Jair, su bebé, que entonces tenía cinco meses. Según este relato, la concubina de Cinzano le pegó un botellazo a la mujer con el bebé en brazos.

"Cuando Cinzano me vio me dijo «a vos también te voy a matar, puto, y a toda tu familia». Para mí estaba borracho y drogado. Después le pegó una patada a la puerta, fue al dormitorio de mi hija que estaba amamantando al bebé y le disparó con la 9 milímetros", explicó Omar Rueda, fletero de oficio, el día después del crimen.

Chaleco antibalas. El asesinato de Verónica Rueda dejó al barrio en estado de ebullición. El sábado al mediodía la policía allanó la casa de Cinzano. Hallaron en su interior un chaleco antibalas color negro con la inscripción PSF, modelo GED7; un chaleco color naranja con la inscripción «policía»; una balanza y una planta de marihuana.

Cuando los vigilantes se fueron, unos 200 vecinos la prendieron fuego. A las 72 horas, el martes por la tarde, un grupo de vecinos y allegados de la víctima plantaron un piquete al pie de la escalera 40 de los monoblocks de Rouillón y Seguí apuntando al piso 2, frente a la casa de la madre de Cinzano

En la casa estaban Sara y César, la mamá y el hermano del apuntado como matador de Rueda. César, quien tiene problemas en sus piernas, no se la aguantó. Agarró una pistola calibre 22 y, apoyado en sus muletas, hizo seis disparos contra la multitud. Su efecto fue demoledor y a César lo tuvo que sacar el Cuerpo de Guardia de Infantería. "No lo vemos desde el viernes, cuando mató a esa piba. No sé que se le cruzo por la cabeza. Estaba redrogado y reborracho", relató la madre de Cinzano, de 55 años.

En Tribunales aguardaban la tramitación del exhorto para que Cinzano sea traído a Rosario, donde será indagado por homicidio el juez Postma.

El "ardilla" y un robo sigiloso

La detención de Martín Osvaldo M., alias Ardilla, el 30 de mayo pasado, sirvió para aclarar el oscuro homicidio de Verónica Rueda, El Ardilla, que empuñaba un revólver 38 Special marca Taurus, pasó en moto con un compinche por la casa de la familia Rueda, en Sanguinetti al 5400 y los amenazó. El hecho fue denunciado en la comisaría 19ª. Siguiendo su raíd de amenazas fue a casa de la madre de Cinzano, ingresó al hall del monoblock y efectúo disparos contra la puerta. Los policías secuestraron cinco vainas servidas calibre 38.

Así los vigilantes de las 19ª salieron a cruzarlo y lo encontraron en el pasaje Edelio Sola al 3600. Ahí lo detuvieron y le secuestraron el arma y una moto Honda CG 125 que tenía pedido de captura por haber sido robada. Ardilla es el apodo por el que se reconoce en la calle a Martín Osvaldo M., de 26 años. También fue detenido Javier Jesús Enrique M., de 25 años. Ambos fueron acusados por amenazas calificadas y abuso de armas. Al ardilla se le sumó el rodado con pedido de captura.

Una vez preso se supo que Ardilla estaba mencionado en la pesquisa por el crimen de Verónica Rueda. Según fuentes allegadas a la investigación judicial, en manos del magistrado de Instrucción Hernán Postma el ya mencionado confesó que había ingresado a la casa de Cinzano y había robado, en el hecho que precedió al homicidio de Verónica Rueda.

Esta declaración motivó que en ese juzgado abriera una causa por el robo en la casa del ahora detenido por matar a la mujer. Ese robo no había sido denunciado por razones obvias: el origen del dinero de Cinzano era ilícito.

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