Policiales

Hallan asesinada en su casa a una jubilada de 88 años que vivía sola

Fue en Viamonte al 1500. Yacía en una sala de estar con seis puñaladas, en medio de gran desorden. Presumen que el ataque fue la noche del martes. Dos casos casi calcados en los últimos seis días.

Jueves 03 de Junio de 2010

El cuerpo estaba en el piso de una sala de estar, recostado sobre un brazo. Tenía dos puñaladas en el pecho, tres en la garganta y una marca de degüello bajo el pulóver enrollado en el cuello. La identificaron como Olga Osello. Era una jubilada de 88 años, soltera y con problemas de movilidad. Se reponías de una fractura y caminaba ayudándose con un andador. Vivía sola en una señorial vivienda de dos plantas de ladrillo visto en Viamonte 1520, justo frente al colegio 1178 Padre Claret, a metros de la parroquia Inmaculado Corazón de María. Para los investigadores era imposible precisar qué elementos faltaban de la casa que, patas para arriba, parecía la escena de un robo.

Uno de los detalles llamativos fue que una de las dos puertas de acceso a la casa, de madera, tenía arrancado su zócalo. "Es como si lo hubieran desprendido de una patada porque la puerta no estaba en buen estado", comentó un vocero policial. El hueco de la puerta era de 1 metro 20 por 60 centímetros. Los investigadores trataban de determinar ayer si el o los maleantes ingresaron, o se marcharon, por ese espacio.

El resto de las aberturas de la casa, incluyendo una puerta trasera que da a un patio interno, estaban cerradas con llave.

La víctima no tenía familiares en la ciudad y algunos de ellos llegaron ayer por la tarde desde Matilde, en el departamento Las Colonias, a 145 kilómetros de Rosario.

Algunas de las fuentes consultadas deslizaron que la escena del crimen tiene similitud con la Riobamba 3036, en barrio Parque, donde hace una semana fuera asesinada Susana García de Giménez, de 75 años. Esta mujer, que era viuda y vivía sola en una casa de dos plantas, fue estrangulada y su casa estaba completamente revuelta.

Una mujer sola. Olga trabajó en la Junta Nacional de Granos hasta jubilarse. Era vecina de barrio Del Abasto "de toda la vida", según recordaron en la cuadra. Vivió en esa casa junto a sus dos hermanas docentes, ambas fallecidas. Una de ellas fue directora de la escuela Juana Manso. Como Olga no tenía parientes en Rosario, era asistida por dos vecinas de la cuadra: Virginia, de 25 años, y Marta, amiga de una de las hermanas de la víctima. "Pasé por la vereda, vi que la puerta de madera estaba rota y que las luces estaban encendidas. El diario estaba debajo de la puerta. Como eran las 11 de la mañana fui para mi casa y llamé a Olga por teléfono. No me contestó y llamé a la policía", contó la muchacha.

El cuerpo de Olga estaba tirado en una sala de estar al que se llega por un garaje reformado como patio de invierno con un lateral vidriado. Las dos puertas que conectan ese lugar con la calle estaban bajo llave. Ese era el acceso natural a la vivienda. El cuerpo de Olga estaba casi al lado de la abertura. Llevaba un vestido de entrecasa y en su cuello tenía un pulóver tapando parte del rostro. Presentaba dos heridas de arma blanca en el pecho. Otras tres en el cuello, por debajo del maxilar, y corte longitudinal en el cuello. Llevaba los lentes recetados sobre la cabeza y a menos de un metro estaba caído un álbum de fotos. No había grandes manchas de sangre en la casa donde imperaba el desorden.

"Habrá que esperar la autopsia para saber qué provocó la muerte. Si fueron las heridas de arma blanca o si fue sofocada con el pulóver", comentó un oficial. Por la escena del crimen, el cuarto de un anciano en lo que va del año en jurisdicción de la comisaría 5ª, desfilaron efectivos de la sección Homicidios y de Agrupación de Unidades Especiales de la Regional II y de la fiscalía que investiga las causas NN. "La víctima fue encontrada a las 11 de la mañana y llevaba entre 12 y 14 horas sin vida", indicó una de las fuentes consultadas. Esto ubica la hora del asesinato entre las 21 y la medianoche del martes. No se halló el arma utilizada para hacer los cortes.

La puerta rota. Ante la puerta de la casa con el zócalo violentado surge la duda. ¿La rompieron desde afuera para entrar o desde adentro al salir?. "Estimamos que entraron por el hueco en la puerta, pero no hay que descartar que la víctima haya conocido a su victimario y le haya franqueado el ingreso", explicó un investigador.

Los pesquisas hicieron hincapié en que esa puerta estaba siempre cerrada y deteriorada por la falta de mantenimiento, por lo cual se pudo romper de una patada para llegar al dormitorio de la mujer asesinada.

"Olga era una mujer reservada, que no dejaba entrar a nadie. Anoche (por el martes) pasé tipo 21 y vi la puertita que da al patio abierta. La cerré y no vi nada raro", explicó Virginia. Esa puerta es la que da acceso a la abertura de madera violentada.

"A las 18 hablé por teléfono con ella y estaba bien. No me comentó nada extraño", dijo Marta. "Una vez que la encontraron, entré, la vi tirada sobre el piso, con algunos golpes en el rostro, y ya no quise ver más. No entiendo por qué hacerle esto a una vieja, le podían haber robado sin hacerle daño", exclamó la mujer. "Hace un año la robaron tres tipos que la sorprendieron durmiendo", apuntó Marta. "Entraron por una puerta que da a un patio trasero. Después de eso, colocaron las rejas".

 

 

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