Policiales

Guardaron silencio 25 policías interrogados por una extorsión

El plantel completo de la Patrulla de Caminos de la Unidad Regional II desfiló ayer ante la jueza de Instrucción Raquel Cosgaya, pero la mayoría se abstuvo de declarar con relación al intento de extorsión, privación ilegal de la libertad y robo denunciado por un turista español y su primo argentino, ocurrido el viernes pasado en el peaje de General Lagos.

Jueves 17 de Enero de 2008

El plantel completo de la Patrulla de Caminos de la Unidad Regional II desfiló ayer ante la jueza de Instrucción Raquel Cosgaya, pero la mayoría se abstuvo de declarar con relación al intento de extorsión, privación ilegal de la libertad y robo denunciado por un turista español y su primo argentino, ocurrido el viernes pasado en el peaje de General Lagos. Sólo una mujer policía accedió a responder preguntas. El resto de sus compañeros, 25 uniformados en total, negaron conocer el hecho y luego guardaron silencio.
  Los policías fueron convocados por la magistrada para prestar declaración informativa. Se trata de un paso procesal que los coloca en una situación judicial intermedia entre un testigo y un imputado de un delito. De hecho, no están obligados a decir la verdad como los testigos y pueden recibir asesoramiento de un abogado, quien puede aconsejarles que se reserven el derecho a declarar.
  En rigor, en el juzgado están imputados ocho agentes de esa repartición como los presuntos autores del delito y a los ex jefes de la sección como supuestos encubridores. Esas diez personas ya fueron indagadas el martes y también se abstuvieron de declarar.
  Fuentes judiciales indicaron a este diario que la jueza decidió a último momento citar al resto de la Patrulla como una forma de conocer el funcionamiento interno de la sección y para establecer si esa dotación, cuyo puesto central se encuentra en el control de Rondeau y Circunvalación, pudo estar al tanto de lo que ocurrió en General Lagos.
  Según la denuncia que radicaron el viernes 11 ante la Fiscalía Nº 4 Santiago Marcatante y Juan Balmont López , los dos llegaban a Rosario en plan de turismo cuando fueron extorsionados. El primero es empleado de una empresa bonaerense dedicada a la venta de productos para peluquería. El otro es su primo español que había llegado al país pocos días antes. Luego de pasar por el peaje de General Lagos, los viajeros tuvieron que someterse a una inspección de rutina por parte de agentes de la Patrulla de Caminos apostados en el lugar.
  Los policías, de acuerdo a la denuncia, los acusaban de tener psicotrópicos y mercadería dudosa. Por eso primero les pidieron plata para “arreglar” y luego le ordenaron al español que llamara a sus familiares para que le envíen 800 euros, de los que se adueñaron, además de mil pesos.

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