Grassi: "Soy pecador, pero si existe la Justicia voy a ser absuelto en el juicio"
A pocos días del inicio del proceso oral en su contra por supuesto abuso de menores, el padre
Julio Grassi rompió el silencio, defendió su inocencia y dijo: "Soy un pecador, no soy el mejor,
pero estoy del lado de los buenos".
Viernes 15 de Agosto de 2008
El próximo martes comenzará el juicio oral contra el padre Julio César Grassi, quien está acusado
de abusar de tres menores de edad que a diario concurrían a su fundación benéfica Felices Los
Niños.
El mismo día en que se inicia el juicio por la tragedia de Cromañón, el religioso, que aún sigue a cargo de la Fundación, intentará probar su inocencia y ratificará que los testimonios que surgieron en un programa de televisión y lo marcaron como abusador fueron producto “de una extorsión”, según explicó esta tarde en diálogo con Radio 10.
"Hubo gente grande que los extorsionó (a los chicos) y lo voy a demostrar en el juicio. Fue una trama mal hecha por periodistas que se fueron a fiscales", dijo el sacerdote que, según confesó, sigue trabajando todos los días para los niños. "Mi vida es la fundación y mi corazón está puesto en la obra", indicó.
La causa contra Grassi se inició en el año 2000, luego de que un programa de televisión mostrara a menores denunciando supuestos abusos sexuales del sacerdote.
Según reflexiona en la actualidad el religioso, la investigación periodística “fue promovida por algún enemigo”. Y recordó que en aquél entonces había recibido varias advertencias anónimas luego del despido de algunos empleados de la Fundación. “Fueron despidos de gente que maltrataba a los chicos”, se ataja.
Finalmente, Grassi pidió recursos para financiar obras en su Fundación y explicó que actualmente hay problemas edilicios en el edificio. “Los chicos están comiendo bien, yo sólo trato de disimularles el dolor”, completó.
El mismo día en que se inicia el juicio por la tragedia de Cromañón, el religioso, que aún sigue a cargo de la Fundación, intentará probar su inocencia y ratificará que los testimonios que surgieron en un programa de televisión y lo marcaron como abusador fueron producto “de una extorsión”, según explicó esta tarde en diálogo con Radio 10.
"Hubo gente grande que los extorsionó (a los chicos) y lo voy a demostrar en el juicio. Fue una trama mal hecha por periodistas que se fueron a fiscales", dijo el sacerdote que, según confesó, sigue trabajando todos los días para los niños. "Mi vida es la fundación y mi corazón está puesto en la obra", indicó.
La causa contra Grassi se inició en el año 2000, luego de que un programa de televisión mostrara a menores denunciando supuestos abusos sexuales del sacerdote.
Según reflexiona en la actualidad el religioso, la investigación periodística “fue promovida por algún enemigo”. Y recordó que en aquél entonces había recibido varias advertencias anónimas luego del despido de algunos empleados de la Fundación. “Fueron despidos de gente que maltrataba a los chicos”, se ataja.
Finalmente, Grassi pidió recursos para financiar obras en su Fundación y explicó que actualmente hay problemas edilicios en el edificio. “Los chicos están comiendo bien, yo sólo trato de disimularles el dolor”, completó.