Viernes 12 de Septiembre de 2008
Una pareja de quinteros de Villa Gobernador Gálvez sufrió ayer una feroz paliza a manos de tres delincuentes que llegaron con las primeras luces del día. La pesadilla para el matrimonio duró casi 20 minutos durante los cuales los asaltantes pusieron "patas para arriba" la vivienda, golpearon y maniataron a sus víctimas y finalmente huyeron con unos 15 mil pesos a bordo de una camioneta que llevaba un cartel de "flete".
"Nunca nos pasó algo así", contó ayer al borde de la emoción Juan Carlos Soressi, de 74 años, quien junto a su esposa María Martina Cáceres, de 71, vive en una zona de quintas ubicada sobre el Camino de los Inmigrantes al 100 al sur de Villa Gobernador Gálvez. Ambos exhiben huellas elocuentes del castigo que sufrieron. El tiene moretones en la cara, frente y sien. También muestra las marcas que quedaron en sus muñecas al intentar zafar de las ataduras. Ella, un golpe en el pómulo derecho.
El matrimonio exhibe una imagen de fragilidad, que en la mujer es más evidente porque se encuentra postrada con la mitad de su cuerpo paralizado por un accidente cerebro vascular. Esa condición de inválida no la salvó de que los delincuentes le aplicaran un puñetazo y la dejaran atada en la cama.
Al amanecer. Todo ocurrió alrededor de las 6.45. "Ya era casi de día", describió Soressi. El hombre hizo de lo siempre: se preparó para iniciar un nuevo día y, en primer lugar, levantar e higienizar a su mujer. Pero antes de eso se le ocurrió echar un vistazo afuera. Cuando abrió la puerta se encontró con tres hombres. "Antes no escuchamos ningún ruido, ni siquiera torearon los perritos", contó el hombre la describir el sorpresivo encuentro.
"Me tiraron para atrás y me dijeron: «la plata o te matamos»", recordó Juan Carlos. Después comenzaron los castigos. Al hombre lo llevaron al dormitorio y allí continuaron los golpes. Uno de los hampones fue sobre María Martina y la encañonó con un revólver. "Me pegaron en la cara y me pusieron un arma en la sien durante 20 minutos", contó por su parte la mujer. La pareja quedó a merced de la banda durante casi 20 minutos.
La chata del fletero. Los delincuentes revisaron la vivienda palmo a palmo. "Te diría que desarmaron un placard completo", describió Soressi. De esa forma, la gavilla encontró unos 15 mil pesos que la pareja guardaba en un cajón como ahorros de toda una vida. Cuando la mañana ya estaba clara, los ladrones escaparon: lo hicieron en una camioneta que habían dejado estacionada a pocos metros de la casa de las víctimas.
Uno llevaba puesta una gorra negra y el vehículo tenía en su parte superior un cartel que decía "Fletes". La camioneta salió por el Camino de los Inmigrantes hacia el oeste. En su carga trasera llevaba varios cajones de madera y debido a la maniobra brusca que realizó al escapar varios de esos objetos cayeron al pavimento, según contaron vecinos del lugar.
Abatido por el duro momento que vivió, Juan Carlos hace un esfuerzo para contener las lágrimas. "Jamás nos pasó algo así". Junto a María Martina trabajó la tierra toda su vida. "Siempre viví acá y me dediqué a esto", agregó.
"Ella me ayudaba hasta que se enfermó. Entonces tuve que atenderla a ella. Lo que hice fue alquilarle una parte del campo a un vecino para que sembrara soja, vivimos con eso".