Sábado 01 de Febrero de 2020
Cristian Ariel S. tiene de 41 años y ayer a media mañana llegó enloquecido a la casa de Moreno al 4000 donde viven su pareja junto a dos hijos en común y otros tres chicos de la mujer. El hombre bajó apresurado de un viejo Renualt Clío negro que conducía y entró a la humilde vivienda. Una vez allí mantuvo una pelea con su concubina, se recluyó en el baño y se descerrajó un disparo en la mandíbula que sólo le provocó lesiones leves. Al salir de la casa la sorpresa fue total para él. El lugar estaba rodeado de patrulleros y policías. Un llamado al 911 había alertado de la situación de violencia que se vivía. Y ante tal situación el hombre tomó como escudo a su hija de 21 años. Así, con un arma en la mano izquierda, se atrincheró en el frente de la propiedad, disparó contra los policías y trató de escapar. Fueron minutos de tensión extrema hasta que un efectivo de la Policía de Acción Táctica (PAT) tomó la decisión de intervenir y aprovechando un descuido del hombre se abalanzó sobre él poniendo fin a la dramática situación.
Llamado de alerta
Todo se inició con un llamado al 911 denunciando un acto de violencia de género que Cristian S. ejerció sobre su pareja. Eso puso en alerta a la policía, que enseguida llegó al lugar y rodeó la finca que se erige en el fondo de un ancho pasillo en el cual hay varias viviendas. En esas circunstancias se escuchó una detonación de arma de fuego. El hombre, encerrado en el baño, se disparó un balazo con una pistola. Tras ello salió a la puerta y se vio rodeado por varios uniformados. Entonces agarró a su hija Magalí, de 21 años, como escudo mientras perdía sangre por la boca y su remera se manchaba de rojo. Sólo quería que lo dejaran huir, pero no fue posible.
Para tratar de escapar, dijeron fuentes policiales, el hombre efectuó al menos cinco disparos contra el personal de la PAT, el Cuerpo Guardia de Infantería y el Comando Radioeléctrico que cercaban el sitio sin que nadie resultara herido. Tras ello los efectivos llevaron adelante la aplicación del protocolo para casos de toma de rehénes y un oficial empezó un diálogo con Cristian S. a fin de que depusiera su actitud.
Pero el hombre no entraba en razón y caminó cerca de 50 metros con su hija rodeada por el cuello con el brazo izquierdo mientras llevaba su pistola en la mano derecha. Fue por calle Moreno y tomó por Doctor Riva mientras los uniformados de la PAT seguían tratando de convencerlo para poner fin a la situación. En un momento Cristian S. se detuvo frente a la pared de una casa vecina, cambió el arma de mano y sacó un celular de su bolsillo. Fue entonces que el agente de la Policía de Acción Táctica Marcos Horvath aprovechó para arrojarse sobre el hombre e inmovilizarle la mano en la que llevaba el arma mientras que su compañero Diego Ortiz intervino para neutralizar al agresor y rescatar a la chica.
La pistola quedó tirada a la altura de un lomo de burro, casi junto al cordón. A esa altura ya había casi medio centenar de uniformados en el lugar. El agresor fue trasladado al Hospital Roque Sáenz Peña mientras que la víctima fue asistida por paramédicos debido a que su padre la había lastimado en una mano.
Droga y armas
Tras el epílogo del hecho, la pareja de Cristian S. permitió el ingreso de los uniformados a su casa. Y allí se secuestraron un ladrillo y medio de marihuana, algunos envoltorios con la misma droga preparada para su comercialización, una balanza de precisión y dinero en efectivo además de las dos armas calibre 9 milímetros con las que había ingresado el atacante.
Por el hallazgo de la droga se dio intervención a la Policía Federal que demoró a la mujer y a la joven que había sido retenida por Cristian S. bajo el presunto delito de encubrimiento en el comercio de drogas. En tanto, la causa por el hecho de violencia desplegado por el hombre quedó a cargo de la fiscal Luciana Vallarella, que si bien pertenece a la Unidad de Violencia de Género, está de turno en Flagrancia.
La fiscal solicitó a personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) la toma de declaraciones a las personas demoradas como también a los vecinos y posibles testigos del caso mientras aguarda los informes médicos y las actuaciones policiales para determinar los pasos a seguir.