Miércoles 24 de Diciembre de 2008
Fue un robo donde la inteligencia previa y la estrategia hicieron la diferencia para el lado de los maleantes. Ocurrió ayer a la madrugada, cuando otra tormenta de verano asolaba Rosario. Al menos dos delincuentes llegaron por los techos a un local de venta de artículos de electrónica y audio en Catamarca al 3000 y, tras realizar un boquete de un metro cuadrado en un techo de chapa, robaron mercadería por alrededor de 10 mil pesos. Para trabajar tranquilos, los malhechores arrancaron los cables de la alarma, pero el sistema se activó igual aunque les dio tiempo a escapar.
AVLPro está ubicado en Catamarca 3076, en el barrio Pichincha. Pintado de azul marino con sus ventanales espejados y portero eléctrico, no da la sensación de ser un comercio. No tiene ninguna cartelería que oriente sobre su existencia y tiene un sistema de alarma. "Es una empresa que se maneja con cartera de clientes y no vende al público minorista. No va cualquiera, entra y compra. El que va a comprar se anuncia antes con un llamado telefónico o mail para ser atendido", indicó una fuente.
Sin palabras. "No vamos a dar más información porque estamos a full con todo lo que pasó. A lo mejor mañana", dijo una voz amable pero distante, mediante el portero eléctrico de AVL. Como la inmensa mayoría de las casas del barrio, el local se vincula a otras edificaciones por las azoteas. Y fue por allí por donde llegaron ayer a la madrugada los ladrones que, tras levantar una chapa del techo, emularon a Papá Noel y se descolgaron dentro del negocio. "Desclavaron una de las chapas, la doblaron, corrieron un panel de telgopor y entraron por un boquete de un metro cuadrado aproximadamente. Una vez en tierra firme, para desactivar el sistema de alarma, arrancaron los cables y se concentraron en la mercadería que estaba en los exhibidores de un pequeño salón de ventas que está al ingreso al local", comentó una fuente allegada a la causa.
Los ladrones parecen haberse concentrado en objetos de dimensiones reducidas, fáciles de cargar en bolsos. Así se llevaron cámaras digitales de fotos y de filmación, y reproductores de mp3, mp4 y mp5, además de mil pesos que había en la caja registradora. Los investigadores indicaron que, si bien aguardan la ampliación de la denuncia hecha por los propietarios de la firma, los maleantes no ingresaron a otra oficina que está en el lugar ni al depósito de mercaderías.
"A pesar de que arrancaron los cables de alarma, el sistema se activó igual y un móvil del Comando Radioeléctrico fue al lugar aproximadamente a las 4.20. Pero desde afuera del lugar no detectó anormalidad", comentó la fuente consultada. Veinte minutos más tarde la alarma volvió a activarse y una vez más desde la central de monitoreo se avisó a la policía. Cuando la patrulla arribó se encontró con uno de los socios de la firma. La denuncia fue radicada en la seccional 7ª que realiza la pesquisa en conjunto con al Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II.