Policiales

Gálvez al 2400: embisten con una moto el portón de una casa para entrar a robar

La víctima observó a seis jóvenes en la puerta de su casa. Uno logró ingresar a punta de pistola, pero accedió a irse con un magro botín: 200 pesos en efectivo que la víctima tenía en su billetera.

Martes 26 de Agosto de 2014

"Esto es insólito. En cualquier momento aparecen con una topadora y te arrasan la casa". Ayer al mediodía Gustavo no salía de su asombro mientras recordaba la violencia con la que horas antes un grupo de motociclistas derribó la puerta de su casa del barrio Parque para entrar a robar a mano armada. Pero más allá de la violencia de la irrupción ocurrida la medianoche del domingo, no deja de ser insólito el botín que se llevaron los ladrones: 200 pesos en efectivo que la víctima tenía en su billetera.

La osada modalidad tuvo una réplica 45 minutos después en un barrio cercano, donde motociclistas derribaron la puerta de una casa para ingresar a robar. En ese caso una alarma hizo que se retiraran antes de tiempo, aunque alcanzaron a llevarse un televisor (ver aparte).

Embestida. El insólito atraco ocurrió a las doce de la noche del domingo cuando Gustavo estaba con su esposa y sus dos hijos en su casa de Gálvez al 2400 y un sonido estridente lo sobresaltó. Eran tres motos que estaban estacionadas con sus motores encendidos en la vereda de su propiedad.

La sorpresa fue mayúscula cuando el dueño de casa se asomó desde una ventana de la planta alta y vio a un hombre joven en una moto Enduro blanca que intentaba derribar el portón de su garaje. "Estaba mirando televisión en el living cuando vi a un tipo que avanzaba y retrocedía a toda velocidad golpeando el portón con la rueda delantera de la moto", explicó. Mientras esto ocurría, la familia de Gustavo estaba en la planta alta ajena a la situación.

Con celeridad Gustavo subió a la planta alta para pedirle a su mujer que llamara a la policía. Luego bajó para activar la alarma, pero no tuvo tiempo de hacerlo porque enseguida se topó con un intruso en el living.

"Me apuntó con un arma y me dijo «dame la plata». Entonces le respondí «yo te doy la plata, pero ¿vos te vas?»". El maleante asintió, Gustavo tomó los únicos 200 pesos que tenía en su billetera y se los entregó.

El ladrón tomó el dinero y se fue junto con los otros seis cómplices que lo esperan a bordo de otras tres motos. Al rato llegó una patrulla del Comando Radioeléctrico, pero los asaltantes no fueron localizados.

Raro. "Fue muy raro. Uno espera que te roben cuando entrás con el auto a tu casa, pero me llamó la atención un golpe tipo comando con tres motos", comentó. Gustavo describió al maleante como un joven "de tez blanca y pelo corto. Si lo veo por la calle no pienso que pueda ser un ladrón. No está encuadrado en el estereotipo que uno conoce", señaló.

El del domingo no fue el primer atraco sufrido por Gustavo y su familia en esa casa, donde anteriormente fueron víctimas de escruches, como se denominan los robos en viviendas mientras los moradores están ausentes. "La primera vez ingresaron por el patio y la siguiente por el portón", comentó.

Gustavo expresó la impotencia que le provocó la irrupción de los maleantes. "Es muy feo la inseguridad que se siente cuando te vulneran tu propiedad donde vos te sentís seguro. Esto es insólito. En cualquier momento aparecen con una topadora y te arrasan la casa".

Un atraco casi calcado en un barrio cercano

Minutos después del atraco ocurrido en barrio Parque se registró otro similar en una casa del barrio Carlos Casado. En este caso, los ladrones se llevaron un televisor con pantalla de plasma.

El domingo a la noche, unos 45 minutos después de la irrupción en la vivienda del barrio Parque, un grupo de motociclistas llegó a una propiedad situada en Londres al 3000, en el cruce con la diagonal Curie. “Aparentemente le pegaron patadas a la puerta. Entonces me levanté y ya tenía dos tipos adentro que me apuntaron con algo que no lo veía porque estaba oscuro. Me decían que no me moviera porque me iban a quemar”, relató Jorge, la víctima.

En ese momento ocurrió algo inesperado para los intrusos. Se activó la alarma y entonces decidieron marcharse. “Uno le gritó al otro que tenían que irse. Entonces agarraron el televisor y se fueron corriendo”, recordó el dueño de casa. Cuando los hampones ya estaban en la calle, Jorge escuchó una explosión. “No sé si era de la moto o un tiro. Se fueron rápido porque no les quedaba mucho tiempo ya que los de la alarma iban a mandar al Comando”, explicó.

El hombre asaltado se lamentó por el robo que sufrió. “Lo que más te duele es que los tenés adentro de tu casa y violan tu intimidad”, se quejó.

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