Viernes 19 de Septiembre de 2008
El abogado de Andrés Soza, el chico de 23 años imputado por el asesinato de Gabriela Núñez, quiere que se apuren los tiempos de resolución de la causa: ayer le exigió a la jueza Alejandra Rodenas que defina si procesa o no a su cliente por el caso presentando un recurso que implica que la jueza debe responder hoy.
El planteo se refiere a un crimen de gran impacto público, como fue el ataque de un balazo en la cabeza de una chica de 16 años, en el marco de una historia de alta emotividad, hecho ocurrido en Sucre y San Juan el 5 de agosto pasado. Pero es llamativo también porque entre José Luis Vázquez, abogado de Soza, y la jueza Rodenas hubo desde el inicio del trámite incidentes que a esta altura del caso son indisimulables.
La exigencia. Vázquez ahora presentó un recurso conocido como "pronto despacho", que implica que el juez debe expedirse sobre el fondo del tema que trata de manera inmediata. El justificativo legal es que el Código Procesal impone que a no más de diez días de la primera indagatoria del imputado el juez debe resolver si le dicta el procesamiento o el falta de mérito.
Lo significativo es que aunque esto técnicamente es así, en la práctica hay una tradición de flexibilidad, y los plazos de resolución suelen extender ampliamente lo que está fijado en los libros de procedimientos.
La principal diferencia formal que mantienen la jueza y el defensor es sobre la validez del acta policial en la que Soza admite haber cometido el crimen de Gabriela, aunque asegura que su muerte fue resultado de un disparo accidental, porque no quiso matarla. Vázquez dice que ese documento no debe considerarse porque al no haber abogado presente en aquel acto su cliente no contó con garantías legales. La jueza considera que el acto no fue irregular. Ahora la Cámara Penal debe definir esa discrepancia.
Un choque. En la indagatoria a Soza, Vázquez y Rodenas tuvieron entredichos reiterados durante el acto procesal. Vázquez, que fue fiscal federal, cuestionó a la jueza por el "tono dramático e histriónico" que le adjudicó al leer la acusación a su cliente.
También le reprochó a la jueza haberse colocado a una "distancia impropia" de su defendido —unos 50 centímetros— tras haber admitido la magistrada que estaba resfriada. En el acto estaba presente la fiscal Rita Schiappa Pietra.
Esos planteos, inusuales en una audiencia judicial, produjeron incomodidad en la magistrada y trascendieron en todo el ámbito de los Tribunales rosarinos.
Andrés Soza negó en aquella indagatoria ser la persona que mató a Gabriela Núñez Desmintió entonces su primera declaración ante la policía. En lugar de asumir el disparo que mató a Gabriela sugirió que a la chica la balearon desconocidos en un asalto: "Escuché por televisión que le intentaron robar en una moto. También se dice de un auto blanco y de alguien que venía caminando y le quiso robar", sostuvo en el tribunal.