Policiales

Fue a visitar a su prima y la mataron con un certero disparo en la cabeza

Nair Riquelme tenía 20 años y fue atacada en un pasillo de casillas humildes de Washington al 1900. Se desconocen los móviles del crimen.

Domingo 02 de Diciembre de 2018

Todo ocurrió en Washington al 1900, a pocos metros del cruce con Cavia y las vías del ferrocarril Belgrano, en la profundidad de la barriada que los vecinos de Parque Casas reconocen como Puente Negro. Pasada la medianoche del viernes, bajo la amenaza de un fuerte aguacero, y cuando los truenos ya se hacían oír, al menos dos hombres ingresaron a un pasillo ubicado sobre la vereda de los pares y ejecutaron con un disparo calibre 9 milímetros en la cabeza a una chica de 20 años llamada Nair Riquelme. Los vecinos indicaron que la joven no residía allí y que estaba de visita, esperando la llegada de una prima que había salido hasta un negocio cercano para hacer compras. "Se escucharon muchos disparos, como de dos cargadores. Fue alrededor de la 1.30 de la madrugada, pero no sabemos nada más que eso", explicó un residente de la cuadra. Otros testigos agregaron que los asesinos llegaron en dos autos e ingresaron a paso rápido al pasillo donde mataron a la joven.

El lugar donde asesinaron a Nair está a metros del Puente Negro que cruza sobre el arroyo Ludueña. Es uno de los puntos rojos en el mapa de calor que mide la violencia en Rosario. Una lonja de territorio inmerso, entre otros conflictos, en la disputa territorial que llevan adelante las huestes de "Ema Pimpi" Sandoval contra "La Tata" Medina, pelea que se ha cobrado tantas víctimas fatales como heridos.

Hace poco más de un año, muy cerca del lugar donde fue asesinada Nair Riquelme, igual suerte corrió Brian Moreno, un muchacho de 21 años al que mataron de tres balazos por la espalda en calle Cavia, a metros de Washington. Su muerte, según confió su madre horas después del crimen, tuvo que ver con que se hijo es parte de una generación de jóvenes expuesta a un difícil destino en los barrios más empobrecidos de Rosario donde la dinámica de la vida puede ser manejada por el vendedor de drogas. En ese momento, los vecinos dejaron expuesto que en las inmediaciones del lugar funcionaba al menos una boca de expendio de drogas.

Disputa de territorios

A metros de esa esquina también fue detenido dos veces este año Lucas Matías Sandoval, hermano del reconocido "Ema Pimpi", un muchacho que reside sobre Cavia al 1300 y se ganó un espacio en las crónicas policiales por el ataque a balazos contra la casa del ex gobernador Antonio Bonfatti, en octubre de 2013. Desde ese momento "Ema Pimpi" fue mencionado por varios vecinos de la zona noroeste como animador de una cruenta lucha por el control de la calle. Su enemiga es "La Tata" Medina, mujer que cuenta con varias denuncias por narcotráfico y que es sindicada como una de las actrices principales en la venta de estupefacientes en los empobrecidos barrios La Esperanza, El Churrasco, La Cerámica, Parque Casas y Puente Negro entre otros.

Este último barrio debe su nombre a la vieja pasarela que antaño usaban sólo los carreros sobre el arroyo Ludueña y que puede apreciarse desde calle Sorrento. Washington y Cavia, en tanto, marcan el punto exacto en el que el paisaje de barrio pauperizado se torna en una villa con zanjas pestilentes a cielo abierto y ramilletes de cables colgados de la red. Donde los vecinos caminan por la calle esquivando el paso de las motos, los autos y la toreada de algún perro callejero de pocas pulgas.

¿Víctima equivocada?

Teniendo ese contexto como telón de fondo se produjo ayer a la madrugada el asesinato de Nair Riquelme. "Lo único que te puedo decir es que era una chica que no se metía con nadie. Que no tenía bronca con nadie. Estaba estudiando con mucho sacrificio, era una excelente chica y muy solidaria con todo el mundo", dijeron sus compañeros de la Escuela de Educación Media para Adultos (Eempa) Nº 1.312 "Bandera Santafesina", del barrio Nuevo Alberdi, en las redes sociales. Y agregaron: "La vamos a recordar con todo el cariño del mundo y por la gran persona que era". La chica también fue recordada por varios integrantes de la red de ayuda "Manos Solidarias", donde ella colaboraba. Los mensajes de despedida estaban atravesados por nostalgia, asombro y el reclamo de justicia. "Te voy a recordar ayudando a todos sin importar nada", la despidió otra de sus amigas.

En ese sentido, para los pesquisas no pasaba desapercibido ayer que el crimen de Nair la haya tenido como una víctima equivocada. ¿Quién vivía además de su prima en la casilla donde la mataron? ¿Hay alguien que maneje el negocio de la droga en ese mismo pasillo? Esas son algunas de las preguntas que los pesquisas se hacían ayer para tratar de entender el asesinato de la joven que no vivía donde la encontró la parca.

A unos 10 metros del ingreso al pasillo donde mataron a Nair podían verse en el portón de una casa y en el tronco de un árbol marcas de balazos, lo que indica que no es la primera vez que los tiros se escuchan en la cuadra. Allí, el viernes a la medianoche Nair estaba en una casita ubicada al final de un pasillo que serpentea unos 30 metros entre viviendas humildes.

Ayer en ese lugar no había nadie. La puerta de chapa del ingreso al lugar estaba arrancada y podía verse un patio de tierra con una construcción a medio terminar, con una mesa quemada y a unos metros el ingreso a otro patio de otra humilde casa. Ninguno de los vecinos dijo haber escuchado las detonaciones que, residentes ubicados a unos 100 metros, dijeron haber oído con claridad.

En dos autos

Según distintos testimonios, alrededor de la 0.25 un Volkswagen Bora gris y un Volkswagen Fox negro se estacionaron frente a la boca del pasillo. Dos hombres bajaron y resueltamente ingresaron por el camino serpenteante hasta el lugar donde estaba Nair Riquelme esperando que su prima regresara de hacer un mandado. Enseguida los forasteros empezaron a disparar y en la escena quedaron esparcidas al menos diez vainas calibre 9 milímetros diseminadas en el pasillo y en el interior de la vivienda.

Uno de esos disparos impactó en la cabeza de Nair, quien murió en el lugar. Tras ello los criminales se marcharon del lugar tan resueltos como habían llegado y cinco minutos más tarde, cuando efectivos del Comando Radioeléctrico llegaron a la casa, se toparon con el cuerpo inerte de la muchacha.

Al ser entrevistada la prima de Nair por los policías, indicó que cuando regresaba de hacer los mandados escuchó las detonaciones, y que al ingresar a su casa se topó con el cuerpo de la joven con un balazo en la cabeza. El caso quedó en manos del fiscal Ademar Bianchini, quien ordenó que efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) trabajaran sobre el territorio recabando testimonios.

También solicitó las filmaciones de cámaras de videovigilancia ubicadas en las inmediaciones para analizar los movimientos de autos similares a los descriptos por los testigos. "El barrio estaba tranquilo, pero ahora empezaron los tiros de nuevo. Es así. Lo que pasa o deja de pasar está ligado a quien está adentro (preso) o afuera. Así es la cosa acá. Siempre hay que andar con mucho cuidado", explicó un vecino del Puente Negro.

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