Policiales

"Fue muy cruel lo que hicieron y pienso que tal vez algún día puedan reflexionar"

Lo dijo Lorena Torres, la mamá del joven de 18 años que hace un año y medio fue asesinado por vecinos de barrio Azcuénaga tras un intento de robo. Ayer estuvo en Tribunales.

Viernes 25 de Septiembre de 2015

"Sigo pensando lo mismo, que fue algo muy cruel. Y que a nadie le cabe pensar lo que hicieron. Tal vez en algún momento puedan reflexionar, y puedan vivir con su conciencia. Allá ellos". Esa es la sensación que aún atraviesa a la madre de David Moreira, el joven de 18 años que hace un año y medio fue asesinado por vecinos de barrio Azcuénaga que lo lincharon tras acusarlo de un robo. La mujer estuvo ayer en Tribunales acompañada de organizaciones sociales y políticas que repudian el hecho y exigieron enérgicamente que desde el Poder Judicial se desprenda una respuesta acorde a un caso con diversas aristas sociales.

Una vez que se concreten una serie de medidas pendientes, la fiscalía anunció que pedirá fecha para realizar la audiencia preliminar al juicio oral, donde serán juzgados dos jóvenes imputados del homicidio en riña. Desde la querella piden el cambio de esa figura por la de homicidio agravado.

Desde Uruguay. Al cumplirse un año y medio del asesinato de Moreira y en el marco de una serie de actividades desplegadas para visibilizar el caso, Lorena Torres, su mamá, viajó desde Uruguay (donde debió exiliarse hace 6 meses junto a su familia por las reiteradas amenazas recibidas) para entrevistarse con el fiscal Florentino Malaponte.

Acompañada del abogado Norberto Olivares, la mujer estuvo durante una hora reunida con el fiscal para interiorizarse de la investigación del homicidio de su hijo, ocurrido el 22 de marzo de 2014 cuando fue linchado por un grupo de personas que lo retuvo después de que el joven, junto a un cómplice ya juzgado, abordara con intenciones de robo a una chica de 22 años que caminaba con su hija por Marcos Paz al 5400. David fue internado en el Heca con graves traumatismos que tres días después le causaron la muerte.

Al salir de la entrevista, Lorena se mostró algo decepcionada. "La verdad que ya no se qué pensar. Hace un año y medio y todavía no se logró nada. Desde un principio dije que quería creer en la Justicia y hoy por hoy no se si puedo decir lo mismo. Si no hay justicia terrenal, me queda el consuelo de esperar la justicia de Dios".

—¿Qué piensa de las personas que mataron a tu hijo?

PUNCTUATION_SPACEEN_SPACEEN_SPACEEM_DASHSigo pensando lo mismo, que fue muy cruel, que a nadie le cabe pensar lo que hicieron. Yo siempre digo y sigo pensando que tal vez puedan reflexionar. Si pueden vivir con su conciencia, allá ellos.

—¿Y de los vecinos de barrio Azcuénaga?

PUNCTUATION_SPACEEN_SPACEEN_SPACEEM_DASHSi creen en Dios, que puedan sentarse, reflexionar y pedirle perdón. Aunque yo esperaba que alguien se arrime, nadie me dijo nada hasta ahora.

Lorena respondió sin sobresaltos, y con tranquilidad explicó los motivos por los cuales decidió mudarse a Uruguay junto a su marido y sus tres hijos: Tomás, de 14 años; María, de 23; y Luz, de 4 meses. "Es un proceso bastante difícil pero lo estamos logrando. Lo hicimos con la intención de resguardar y sacar a nuestros hijos de todo ese círculo que les estaba haciendo mucho daño", indicó en referencia a los hostigamientos y amenazas que recibió tras el hecho.

Y añadió que "si bien acá había gente con la que se sentía resguardada", allá la recibieron de otra manera. "No dejo de pensar en mi país y lo amo mucho, pero lamentablemente encontré en otro lado lo que no me dieron acá", reflexionó.

Solidaridad. Un rato más tarde Lorena participó de un acto en las escalinatas de Tribunales al que adhirieron organizaciones políticas y sociales y donde se desplegó un gran cartel con la leyenda: "Justicia por David, el linchamiento es asesinato, exigimos Justicia para los asesinos".

Con claras exigencias y reclamos al Poder Judicial para que brinde una respuesta categórica, integrantes de la Casa de la Memoria leyeron una proclama con las consideraciones humanitarias de un caso que disparó profundos debates: "Este clima ideológico, primitivo y retardatario no resulta impropio dentro de un escenario de contrastes y desigualdades que han moldeado y prefigurado una Rosario explosivamente injusta y desigual", se escuchó a los oradores.

Y sobre el Poder Judicial apuntaron a que "representa un instrumento vital y estratégico como beatificador de las tremendas desigualdades, injusticias e impunidades imperantes en el sistema político. Representa esa «razón estatal» que otorga «legalidad» al orden de inmoralidades".

En ese sentido y con especial énfasis en el respeto por "la vida", se pronunciaron los concejales electos Celeste Lepratti (Frente Social y Popular), Pedro Salinas (Frente Ciudad Futura), referentes de la Asamblea por los Derechos de la Niñez, y maestros de Amsafé, entre los que estaba Adrián Gómez, que bajo el programa "Basta de matar a nuestros alumnos" reconstruyó la historia escolar de David Moreira.

Cambio de carátula de cara al juicio oral y público

En lo estrictamente judicial la causa de David Moreira tiene a dos acusados: Nahuel P., de 27 años, y Gerardo G., de 28, detenidos en septiembre de 2014 tras una pesquisa que incluyó el rastreo de conversaciones telefónicas, allanamientos y las imágenes de un video que registró parte del linchamiento. Luego de dos meses a los acusados se les otorgó el arresto domiciliario, pero quedaron imputados de homicidio en riña, calificación con la que no está de acuerdo la querella, que impulsa un cambio por el homicidio calificado por la alevosía y la participación de dos o más personas ya que estarían tras los pasos de un tercer involucrado en la agresión.
  El abogado querellante Norberto Olivares recibió el compromiso del fiscal Florentino Malaponte de que a mediano plazo se realizará la audiencia preliminar previa al juicio oral y público contra los acusados, según explicó ayer tras la reunión con el funcionario y Lorena Torres, mamá de Moreira.
  “Nos llevamos la impresión de que hay voluntad de la fiscalía de terminar con las instancias probatorias. Y que tiene vocación de acusar a los dos imputados, o quizás pueda existir la posibilidad de ampliar esa imputación a una personas más”, arriesgó Olivares. Si bien no abundó en ese sentido, se supone que el entrecruzamiento de información que hace la fiscalía pueda involucrar a un tercero en el hecho, pero los datos se manejan con absoluta reserva.

 

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