Policiales

Fue a comprar pañales y lo mataron de dos tiros desde una motocicleta

Brian Joel Yegro tenía 19 años y era padre de un bebé de dos meses. "Tal vez se confundieron de pibe porque él llevaba puesta una gorrita y la capucha del buzo", contó un familiar de la víctima.  

Miércoles 22 de Julio de 2015

A Brian Joel Yegro lo asesinaron unos 700 metros al sur de la flamante estación de trenes Rosario Sur, horas antes de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner inaugurara formalmente la terminal vía teleconferencia. Fue el lunes, pasadas las 22.30, cuando Yegro salió de su casa en Guillermo Tell al 700 para comprarle pañales a su pequeño hijo de dos meses pero nunca regresó. Sus familiares contaron que al doblar el cruce de calles entre Conscripto Bernardi, el pasaje 525 y Juan Pablo II (la colectora este del Circunvalación) dos encapuchados en moto no le dieron tiempo a nada y lo asesinaron con balazos calibre 22.

Yegro, de 19 años, sufrió heridas en el abdomen y la cabeza. Luego de que su compañera rogara a gritos por ayuda el chico fue llevado en patrullero al Hospital Roque Sáenz Peña. De allí lo trasladaron al Clemente Alvarez donde murió pasadas las 4.45. "El no tenía problemas con nadie. No tenía broncas. Pero tampoco le robaron nada", relató una de las hermanas de Yegro.

Cuidado. "El no iba a salir, pero tenía que comprarle pañales a su hijo. Yo le dije que tuviera cuidado porque por la zona del puente sabe andar el Comando Radioeléctrico que te lleva por cualquier cosa", contó un pariente del joven que reconstruyó la secuencia de lo sucedido.

"Cuando ya había doblado desde 525 hacia Juan Pablo II —añadió el familiar de Yegro— dos encapuchados desde una moto le dispararon con una Bersa calibre 22. La moto esa anduvo dando vueltas por acá (Guillermo Tell al 700). Después dio la vuelta a la manzana y unos pibes que estaban en la esquina escucharon cómo el acompañante montó la pistola. A Brian le llegaron por atrás y le dispararon en la cabeza a pocos metros del puente (de la Circunvalación sobre las vías que corren paralela a Pineda). A lo mejor se confundieron de pibe, porque él llevaba puesta la gorrita y la capucha del buzo".

En la escena del crimen peritos de la Policía de Investigaciones (PDI) incautaron al menos dos vainas servidas calibre 22 y en un paredón de ladrillos quedó constancia de un impacto de bala. "Yo escuche al menos tres balazos. Pero no me iba a asomar a mirar. Acá los tiros pueden ser para cualquiera", describió una doña de la zona. Hasta el cierre de esta edición, nada se supo sobre los dos encapuchados que mataron a Yegro. El caso quedó en manos del fiscal de homicidios Ademar Bianchini.

Bueno. Los familiares de Brian Joel Yegro relataron ayer el crimen de un hombre bueno. El muchacho de 19 años era el mayor de cinco hermanos y vendía, junto a su cuñado, productos de limpieza fraccionados. Vivía en la parte más pauperizada del empobrecido barrio de La Carne.

"El andaba vendiendo por todos lados con el carrito. Tenía muchos clientes en esta zona, en Villa Gobernador Gálvez y en la zona del bajo. El lunes había vendido todo y a la noche llegó a su casa. Y después pasó lo que pasó", relató uno de los parientes del pibe.

Noche de nadie. La calle Pineda, paralela a las vías del ferrocarril, y su cruce con avenida Circunvalación marcan el punto exacto donde limitan tres barrios: San Martín Sur (al oeste de Circunvalación), Irigoyen (el triángulo de Pineda y San Martín al este de Circunvalación) y el de La Carne, que termina en la colectora este de Circunvalación.

"Por acá no entran la policía o las ambulancias. La colectora es tierra de nadie. De día anda Gendarmería, pero de noche no anda nadie. Lo peligroso es pasar por debajo del puente (de la avenida Circunvalación sobre las vías paralela a Pineda), porque como están arreglando las vías cualquiera pasa despacio con la moto y te tiran de cerca. Es muy peligroso de noche y nadie se le anima porque te matan por nada", explicó un joven pariente de Yegro.

A escasos diez metros de ese puente, la calle Bernardi, el pasaje 525 y la colectora Juan Pablo II vuelven a marcar otro triángulo en los confines del barrio de La Carne. Justo en la esquina del pasaje y la colectora, a la altura del 9600, hay un escuálido árbol que, según los vecinos, es mojón de referencia para aquellos que quieran fumar marihuana o simplemente pasar un rato.

"Hacen fueguito y se juntan a tomar. Vienen de Las Flores, de Villa Gobernador Gálvez y del barrio. Anoche había cinco o seis pibes reunidos, pero cuando se escucharon los tiros, desaparecieron. Alguno tiene que haber visto qué pasó, pero ninguno va a hablar. Tienen miedo de que se las agarren con ellos. Acá no hay más códigos y cualquiera te puede matar sólo porque le dieron ganas", indicó un vecino.

Ayer a media mañana, mientras los vecinos se acercaban a la Estación Rosario Sur para presenciar su inauguración y la subcomisaría 20ª estaba plagada de efectivos policiales ante la llegada de funcionarios del gobierno nacional, Brenda, la compañera de Yegro, contaba a quien quisiera escucharla sobre su mala fortuna. "Yo le pedí a los policías que lo llevaran a Brian en el patrullero. Estaba muy mal cuando entró al Roque. Le salía sangre por la boca. Mire, todavía tengo la calza manchada con su sangre", relató la pibita, madre de un bebé de dos meses, con sus ojos secos de tanto llorar.

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