Frustrado robo hormiga en la General Motors
Once bolsas de arpillera, repletas de repuestos para vehículos de la General Motors, fueron halladas ayer de madrugada por la policía en un zanjón al oeste del predio de 120 hectáreas que tiene la planta automotriz estadounidense en la localidad de Alvear. Según indicaron los investigadores el botín, que no llegó a ser levantado y que oscila los 20 mil pesos...

Viernes 06 de Febrero de 2009

Once bolsas de arpillera, repletas de repuestos para vehículos de la General Motors, fueron halladas ayer de madrugada por la policía en un zanjón al oeste del predio de 120 hectáreas que tiene la planta automotriz estadounidense en la localidad de Alvear. Según indicaron los investigadores el botín, que no llegó a ser levantado y que oscila los 20 mil pesos, fue parte de un robo hormiga que se estaba perpetrando contra la fábrica de automóviles. En las bolsas había desde tarros de pintura hasta pastillas de freno. Había también bombas de agua, tapas de cilindro, medidores electrónicos de nafta y sistema de encendido directo (direct ignition).

Dos hombres corriendo por el extenso predio de 120 hectáreas, en la que está asentada desde diciembre de 1997 la planta industrial de General Motors, encendió la alarma de los empleados de seguridad privada de la empresa. Así, a la 1 de la mañana, sonó el teléfono en la sede de la Unidad Especial de Seguridad Rural de la UR II, que está asentada sobre los cimientos de la vieja patrulla de caminos en A-O12 y la ruta 21, en Pueblo Esther. De allí partió una dotación de efectivos para realizar un rastrillaje por el predio que tiene su ingreso a la altura del kilómetro 278 de la autopista Rosario-Buenos Aires.

 

Detectados. "Por el sistema de monitoreo de la empresa con cámaras dentro del predio, la vigilancia detectó a dos hombres en actitud sospechosa. Entonces, les salieron al cruce con un vehículo con balizas, pero los tipos se fugaron", indicó un vocero consultado. Al llegar la policía, con autorización de la empresa, realizó un rastrillaje por el sector interno de la planta, con resultado negativo. Luego se concentraron sobre el exterior. Y fue ahí que, sobre un camino reconocido como S-25 —que arranca en la A-O12, a unos 700 metros de la autopista, y finaliza en Villa Constitución—, sobre el lateral oeste del predio y a metros del puesto número 3, hallaron las bolsas de arpillera.

"Las bolsas estaban sobre un zanjón de desagüe que está fuera del predio y que corre en paralelo del alambrado perimetral. Ya las habían sacado del predio de la General Motors", contó el vocero. "Eran 11 bolsas en las que había baldes de pintura de 20 litros; varios tramos de cobre trenzados de unos cuatro metros de largo con una soldadura de plomo en un extremo; medidores de nafta marca Bosh; tapas de cilindro; juegos de pastillas para freno; bombas de agua; alternadores marca Bosh; colectores; 70 sistemas de encendido electrónicos sueltos y dos cajas embaladas", relató el vocero. "Eso y además una barreta de metal y distintas calcos con logos de los modelos de la marca Chevrolet", explicó.

El cargamento fue valuado en unos 20 mil pesos. El oficial consultado indicó que el alambrado perimetral no estaba cortado. El hecho quedó caratulado como tentativa de robo. Los dos prófugos eran intensamente buscados por la policía.

Descuidados

En octubre pasado hubo un robo similar al descubierto ayer en la General Motors que sí se concretó. Pero sus ejecutores fueron incautos: sus caras resultaron tomadas con tal nitidez por las cámaras de seguridad de la planta que no fue difícil identificarlos a partir de las imágenes y llegar hasta ellos. Hubo órdenes judiciales de allanamiento y capturas.