Policiales

Finalizó la etapa testimonial en el juicio a Hugo Tognoli

Ayer declararon ante el Tribunal santafesino dos de los policías imputados. El martes 13 será el alegato del fiscal Martín Suárez Faisal.

Miércoles 07 de Octubre de 2015

El juicio oral y público que investiga al ex jefe de la policía provincial Hugo Tognoli y a otros dos policías por connivencia con el narcotráfico, y también a dos acusados de tráfico y venta de estupefacientes, llegó ayer a la recta final con el cierre de la etapa de testimoniales. En la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal los jueces José María Escobar Cello, María Ivón Vella y Luciano Lauría escucharon las declaraciones de más de 50 testigos que dieron sus versiones sobre los hechos que se ventilan y que ayer concluyeron con las últimas declaraciones de dos de los imputados: el policía pasado a disponibilidad Mauricio Otaduy, imputado por su parcipación en las coacciones a la titular de la ONG Madres Solidarias, Norma Castaño; y el del comisario José Luis Baella, el ex subjefe de Inteligencia de Drogas Peligrosas sindicado como el vínculo entre el supuesto narco Daniel El tuerto Mendoza y el propio Tognoli.

El primero en pedir la palabra fue Otaduy y dijo: "En el año 2000 ingresé a la fuerza y aprendí lo que era la pirámide de la policía y que las jerarquías se respetan. Así es mi vida hasta al día de hoy. Yo seguí una orden y las órdenes, siempre que sean procedentes, no se discuten", dijo en la sala de audiencias en un relato emotivo que hasta le sacó algunas lágrimas a la abogada defensora de Daniel Mendoza, Hilda Knaeblein.

Tras su relato Otaduy se negó a contestar preguntas de la fiscalía y del resto de los abogados. Sobre él, pesa la acusación menos gravosa del juicio: está imputado de haber filmado el video en el que se ve a Norma Castaño hablar en la puerta de su casa con El tuerto Mendoza. Más allá de afirmar que acató una orden (que supuestamente le dio Baella tras seguir en un auto a Mendoza), en la instrucción de la causa se sostuvo que Otaduy estaba al tanto de que la visita de Mendoza a Castaño estaba armada y que iba a ser registrada para luego amenazarla.

En defensa propia. Luego fue el turno de José Luis Baella, a quien el relato del testigo de identidad reservada escuchado el lunes por videoconferencia dejó en una posición crítica. Baella quiso responder a los dichos de ese testigo (un convicto con una frondosa carpeta de antecedentes penales), que contó que era ese policía el que le entregaba la droga a El tuerto Mendoza y a Raúl Basimiani (también detenido por narcotráfico y con su causa elevada a juicio oral) y que luego enviaba cobradores para retirar los beneficios económicos.

"Entiendo el enojo de este hombre", dijo Baella en referencia al testigo encubierto. "Yo participé de investigaciones en su contra y también de quien era su pareja. Y mi hermano (también un ex agente de Drogas Peligrosas) estuvo en un allanamiento en el que se intentó detenerlo y que terminó con un intercambio de disparos", contó el comisario. Y por medio de su abogado pidió que ese expediente (el que investiga el tiroteo) sea incorporado como prueba.

Por último, Baella cuestionó la precisión de algunos de los datos que dio el testigo encubierto: "Dijo que yo me juntaba a comer con Mendoza en su casa de Colastiné en 2009, pero yo en esa época trabajaba en Rafaela, después en San Jorge, y en 2010 pasé a Coronda". Además, por entonces Mendoza no vivía en Colastiné. "Tiene que haber una mano negra para que me haya inculpado a mí. Es la primera vez en 18 años que me pasa esto", aseguró el procesado.

De acuerdo a lo que había señalado el fiscal federal a cargo de la instrucción, Walter Rodríguez, Baella y Tognoli ayudaron a eludir las investigaciones judiciales por "comercialización de estupefacientes, del cual tenían cabal conocimiento, con ánimo de lucro". Para esto creaban una causa penal para tener control de qué información ingresaba a la fuerza sobre sus actividades. Pero luego de un tiempo, esos expedientes judiciales eran archivados.

Hasta el martes. Cuando terminó de declarar Baella, el presidente del Tribunal Oral, José María Escobar Cello, fijó el inicio de los alegatos para el próximo martes 13 de octubre. El primero en hacerlo será el fiscal general Martín Suárez Faisal, que deberá exponer un análisis de toda la carga probatoria sobre cada uno de los imputados. En el caso de Fernando Torres y Daniel Mendoza, la acusación por narcotráfico se vislumbra más clara. Sin embargo, más trabajoso será poder sistematizar la información de las pruebas contra Hugo Tognoli, para poder demostrar que (como jefe de la policía provincial) no podía desconocer los vínculos de sus subalternos con el narcotráfico local y que él mismo fue parte de esa connivencia.

 

Colaboración: Gabriela Albanesi - Diario Uno Santa Fe

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