Fin de semana con dos crímenes en Santa Fe
Un adolescente muerto de un escopetazo, presuntamente a manos de un vecino que se habría resistido a un intento de robo, y un joven ex presidiario asesinado en un presunto ajuste de cuentas, fueron los dos hechos de homicidio registrados en la capital provincial el fin de semana.

Lunes 15 de Junio de 2009

Santa Fe.— Un adolescente muerto de un escopetazo, presuntamente a manos de un vecino que se habría resistido a un intento de robo, y un joven ex presidiario asesinado en un presunto ajuste de cuentas, fueron los dos hechos de homicidio registrados en la capital provincial el fin de semana.

El primer caso se registró a las 14 del sábado, cuando la Central de Comunicaciones 911, fue alertada de un incidente en General Paz y Azcuénaga, en proximidades de la Basílica de Guadalupe, en el barrio del mismo nombre.

Alli fue hallado sin vida por los efectivos policiales que acudieron al llamado un joven de 17 años de edad que presentaba gravísimas heridas producidas por perdigonadas de arma de fuego.

De las pesquisas policiales surgió que el menor resultó herido por un disparo efectuado con una escopeta recortada calibre 16 que se encontró junto al cadáver además de un cartucho servido, al tiempo que también se secuestró entre las ropas de la víctima un teléfono celular.

Por el episodio permanece arrestado un hombre de 43 años de edad, quien aparentemente habría resistido a un robo perpetrado por el muchacho en compañía de un cómplice.

Tras los muros. En el otro hecho resultó muerto de un balazo un hombre de 35 años de edad que contaba con antecedentes policiales. Eduardo Marcelo Mendoza fue encontrado por efectivos del Comando Radioeléctrico en Mendoza y Arenales, en barrio Santa Rosa de Lima.

Los forenses determinaron que el deceso se produjo como consecuencia de una herida de arma de fuego en el tórax.

Fuentes policiales señalaron que Mendoza, quien contaba con antecedentes penales y pocos días atrás había recuperado la libertad tras cumplir una condena en la cárcel de Coronda, fue víctima de una emboscada originada en un supuesto ajuste de cuentas.