Falsos secuestros: cae la "banda de lloronas"
Una de las imputadas dijo que ella había sido la víctima y así el primer arrestado fue el muchacho asaltado

Sábado 18 de Julio de 2015

Cinco hombres y una mujer de la comunidad gitana fueron detenidos en Buenos Aires y Mar del Plata acusados de integrar la "Banda de las Lloronas" que se dedicaba a falsos secuestros telefónicos. El jefe de la policía bonaerense, Hugo Matzkin, afirmó que el grupo reinvertía el dinero comprando autos importados de alta gama y que planeaba formar "una especie de call center" para multiplicar los llamados.

Las detenciones se realizaron ayer en 12 allanamientos en los barrios porteños de Villa Devoto, Palermo, Belgrano, Recoleta y Floresta, y tres en Mar del Plata. En ese marco se secuestraron 35 autos de alta gama, entre ellos Mercedes Benz, BMW, Volkswagen Sirocco, Mini Cooper y Smart valuados en 18 millones de pesos. También una importante suma de dinero en pesos y en dólares, relojes y otras joyas, supuestamente producto de decenas de falsos secuestros realizados al menos desde principio de año.

La banda, investigada desde hace unos cinco meses, hacía unos 150 llamados por noche para captar víctimas que caían en la trampa y entregaban dinero u objetos de valor como rescate. Se presume que la banda concretó al menos 30 hechos similares con la misma modalidad y el mismo lugar de pago de los rescates. Aún se investigan otros cien casos que podrían adjudicársele.

Entre los detenidos están las "lloronas", que con gritos y llantos se hacen pasar por secuestrados, y quienes se encargaban de negociar y cobrar los rescates. El centro de operaciones era un departamento de Villa Devoto desde donde hacían las llamadas extorsivas. "Los falsos secuestros se concretaban específicamente en la zona de San Fernando, aunque no se descarta que hayan ocurrido en la Capital Federal", dijo Matzkin.

Asimismo, el funcionario agregó que la banda "planeaba tener casi un call center de falsos secuestros para poder multiplicar la cantidad de llamados" y explicó que "estaban agrupando otras personas, siempre de la misma comunidad gitana, para poder trabajar al unísono en diferentes llamadas".