Falleció el policía que ayer recibió un tiro en la cabeza en un asalto
Eliseo Ramón Mansilla, cabo primero de la policía rosarina, murió esta tarde a raíz del balazo recibido ayer en el rostro, cuando intentaba detender un robo en un supermercado de Virasoro al 2100. Tenía 36 años y hacía trece que trabajaba en la fuerza policial.

Jueves 15 de Abril de 2010

Eliseo Ramón Mansilla, cabo primero de la policía rosarina, murió esta tarde a raíz del balazo recibido ayer en el rostro, cuando intentaba detender un robo en un supermercado de Virasoro al 2100. Tenía 36 años y hacía trece que trabajaba en la fuerza policial.

Mansilla falleció a las 17.30 en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) donde fue trasladado ayer, cuando recibió un disparo en uno de sus ojos de parte de un asaltante.

El cabo Mansilla, que gozaba de licencia en la policía por carpeta médica, ayer estaba en el supermercado de Virasoro al 2100 vestido de civil aunque con su arma reglamentaria, por lo que su presencia allí se presentaba como controvertida. La versión oficial indicó que el policía estaba junto a su pequeña hija haciendo compras después de haber buscado a la niña en la escuela. Sin embargo, los vecinos de la cuadra aseguraron que Mansilla realizaba un servicio de custodia personal en el local, por fuera del marco legal, y que estaba junto a su hija porque no tenía con quien dejarla. De ser así, el caso pondría una vez más de manifiesto las tareas adicionales que hacen muchos uniformados fuera de su horario de trabajo para, así, engrosar sus magros salarios.

El hecho sucedió ayer a las 12.45 en el supermercado "Niní", en Virasoro al 2180, a 30 metros de bulevar Oroño y en jurisdicción de la comisaría 5ª. A la hora señalada ingresaron al local, en el que trabajaban entre cuatro y cinco empleados, dos delincuentes, uno de ellos empuñando un revólver. Los maleantes, según dijeron los testigos, llegaron hasta el comercio en una moto. Ingresaron al local, que está dispuesto en forma de "L" y se dividieron. Uno encaró a la cajera de turno, quien se asustó y como acto reflejo se tiró al piso. El otro hampón se dirigió hacia donde estaba Mansilla con su hija. El policía, que estaba de espalda a la zona de cajas, percibió que algo malo sucedía, giró e inmediatamente se topó con un delincuente que lo apuntaba con un revólver. Entonces, el agente empujó a su hija hacia el fondo del local y, según la versión oficial, se identificó como policía dando la voz de alto. Se escuchó un sólo disparo. El proyectil calibre 38 le ingresó a Mansilla por el ojo derecho con orificio de salida en el cráneo.

Mansilla quedó agonizando en el frío piso de mosaicos del súper y su arma reglamentaria apareció tirada debajo de una de las góndolas, lo que indicó a los pesquisas que al menos trató de empuñarla aunque no le dieron tiempo. En tanto, los ladrones huyeron en la moto en que habían llegado sin poder concretar el robo ya que la caja registradora se había trabado.

La pequeña hija del agente se quedó abrazando el cuerpo del papá hasta que una dotación de Patrulla Urbana lo cargó en una camioneta y lo condujo hasta el Hospital de Emergencias.

Finalmente, el policía falleció hoy a las 17.30 en el Heca.