Policiales

Exhuman el cuerpo de Franco Casco para un estudio que definirá la causa

El examen biológico al que será sometido el cadáver debe confirmar la identidad. Según la Fiscalía a 30 días del resultado el trámite se elevará a juicio.

Viernes 29 de Marzo de 2019

Un equipo de especialistas forenses exhumó por segunda vez los restos de Franco Casco, el joven bonaerense que apareció muerto en aguas del río Paraná tras haber sido visto por última vez en la comisaría 7ª de Rosario a fin de corroborar la identidad del cuerpo. La medida se cumplió ayer a las 10.30 en el cementerio municipal de Florencio Varela e influirá de manera determinante en el curso del trámite judicial que hoy tiene a 18 policías con procesamiento confirmado por distintos delitos ligados a desaparición forzada seguida de muerte del muchacho.

La exhumación fue ordenada por el fiscal federal de Rosario Guillermo Lega. Fuentes de la Fiscalía a cargo de la pesquisa hicieron saber que en caso de que se ratifique la identidad de Franco Casco se despachará la causa a juicio oral en los 30 días siguientes a la confirmación. Si ocurriera que no se confirma la identidad, las figuras penales de la causa deberán cambiar, porque quedará en pie la desaparición pero no se acreditará el deceso de Franco.

La verificación requerida por Lega se origina en un estudio hecho en la morgue judicial porteña entre material genético extraído al cadáver de Franco y muestras de su padre, su madre y una hermana. Ese examen biológico arrojó como resultado la incompatibilidad del ADN, lo que implica ausencia de parentesco. Eso generó incertidumbre sobre la identidad, que es lo que se intenta despejar con esta nueva exhumación.

El trámite

Cuatro peritos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) se encargaron ayer de la exhumación del cuerpo de la parcela 3241N del citado cementerio y lo trasladaron a la morgue del Poder Judicial de la Nación en la ciudad de Buenos Aires tendrán por delante la práctica tendiente a la identificación. En el acto estuvo presente Ramón Casco, padre de Franco, junto a sus hijas y su abogado. También la abogada Antonella Travesaro, defensora de Diego Alvarez, quien era jefe de la comisaría 7ª al momento de la detención del joven posteriormente desaparecido. También estuvo la secretaria de la Procuraduría de Violencia Institucional que interviene en el trámite.

Si el examen biológico, que demorará de 45 a 60 días, verifica la identidad de Casco, el caso no tardará un mes en llegar al juicio oral en Oroño al 900. Pero si eso no ocurre, para la Fiscalía habría un cambio importante en la causa.

Posibilidades

La última vez que Franco Casco fue visto con vida fue en la comisaría 7ª lo que sostiene, en la acusación, la idea de que allí desapareció. Pero si no se corrobora la identidad del cuerpo no se podrá considerar la muerte de Franco. En ese caso, según fuentes judiciales, no será posible que la figura del caso sea desaparición forzada seguida de muerte que prevé penas, en casos de autoría, de prisión perpetua. Solamente se despacharía a juicio por la figura de desaparición forzada que tiene un rango de sanciones entre 3 y 12 años de prisión.

La falla de la identificación puede deberse a múltiples factores según fuentes judiciales. No a la ausencia de parentesco sino, probablemente, a defectos en la toma de las muestras biológicas. Por eso la Fiscalía requirió la exhumación a lo que las defensas no se opusieron.

En el momento de la acusación contra 30 policías por este caso, en agosto de 2017, todos quedaron presos. Luego de la intervención de la Cámara Federal de Apelaciones, 12 imputados fueron desvinculados y hoy sólo hay detenidos nueve efectivos.

La querella, que representa a los familiares de Franco, sostiene que no requirió hasta ahora la elevación a juicio porque espera el resultado de la medida iniciada ayer. Las defensas, por su parte, indican que desde los últimos 18 meses se incorporó prueba nueva al expediente que, según indican, desnaturaliza la idea de que Franco desapareció por acción de policías de la 7ª y que murió allí por violencia infligida contra él.

Pericia dental

Travesaro señaló ayer que entre esas pruebas se cuenta una pericia odontológica forense, agregada tardíamente al expediente, que indica que Franco había perdido dos piezas dentarias por motivos no traumáticos y una tercera por maniobras de la autopsia, lo que desvirtúa que les fueron arrancadas por aplicación de castigo.

También adujo que una imagen de Facebook corroborada como auténtica por la Unidad Fiscal Especializada en Ciber-Delincuencia (Ufeci) muestra que al joven le faltaban un año antes de su desaparición sus incisivos superiores.

Por último, indican que la patrulla policial que supuestamente detuvo a Franco ilegalmente en cercanías de la estación Rosario Norte se encontraba, por registros de la central del 911, a 400 metros del lugar señalado, por lo que no pudieron sus ocupantes haberlo apresado. Por todo esto la defensora del ex jefe de la 7ª sostiene que se desacreditó el planteo inicial de la Fiscalía por inexistencia de delito.

La Cámara Penal, sin embargo, sí consideró acreditado el delito en su condición de posibilidad, dando relevancia a los testimonios de algunos detenidos en la seccional 7ª que refirieron haber visto y escuchado el castigo contra Casco, y por eso confirmó 18 de los procesamientos. La medida iniciada ayer marcará en forma decisiva el futuro del caso.

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