Policiales

Ex policía rosarino entre los narcos atrapados con 1.100 kilos de cocaína

El Negro, como se lo conoce en el submundo del hampa rosarino, es uno de los 20 detenidos como sospechosos de integrar la banda que tenía 1.100 kilos de cocaína lista para ser trasladada al mercado europeo y que fue desbaratada por la Policía Federal el sábado pasado.

Lunes 21 de Enero de 2008

El Negro, como se lo conoce en el submundo del hampa rosarino, es uno de los 20 detenidos como sospechosos de integrar la banda que tenía 1.100 kilos de cocaína lista para ser trasladada al mercado europeo y que fue desbaratada por la Policía Federal el sábado pasado. Este hombre es un ex policía de la provincia, exonerado en los 90, que fue secretario de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II hasta que cayó en desgracia tras un importante robo calificado.

  Una vez que cambió de camiseta y se incorporó al bando de los delincuentes, El Negro se dedicó a diversos rubros y estrechó vínculos familiares con un importante clan ligado a la sustracción de autos. Los pesquisas locales también mencionaron que estuvo relacionado con la actual cúpula de la barra brava de Newell’s Old Boys y afirman que por unos años fue empleado de seguridad del club en el complejo de Bella Vista.

  El Negro se llama Raúl E. y tiene 43 años. Fue detenido el sábado a primera hora junto a una mujer de 52 años en una casa de calle La Paz al 300, a una cuadra de la seccional 4ª y de la brigada de Investigaciones de la ex Drogas Peligrosas de la provincia. En el marco del megaoperativo que desarticuló la importante banda narco, en Rosario también fueron allanadas una vivienda de Mitre al 2300 y una pensión de Corrientes al 700.

  Raúl E. y su pareja fueron trasladados ayer a la provincia de Buenos Aires para ser indagados hoy por el juez Federal de Morón, Juan Pablo Salas, quien condujo la investigación que terminó en el secuestró de 1.100 kilos de cocaína en las localidades bonaerenses de Avellaneda y Tortuguitas. Además, entre los detenidos se encuentra un ciudadano boliviano y otro español. La droga fue valuada por el comisario Miguel Angel Castro, de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, en 25 millones de euros en el Viejo Continente.

Rosarino en grandes ligas. “Estadio 99” es un buen nombre. Podría tratarse de una disco en un lugar turístico o de un programa de radio, pero fue el que los investigadores de la Federal le colocaron al mayor operativo realizado por la fuerza en los últimos años. Y surge de la combinación entre el rubro de la empresa que servía de pantalla para hacer las maniobras con la droga, dedicada a poner pisos protectores sobre el césped de los estadios cuando allí se realizan recitales; y el número que tenían marcados los ladrillos de cocaína que exportaban.

  Tras un año de pesquisa, según lo confirmado desde la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, se realizaron varios allanamientos simultáneos con dos grandes epicentros. Un galpón en la ciudad de Avellaneda perteneciente a la empresa Stadcover, con domicilio en Barcelona y dedicada a la importación temporaria de planchas sintéticas para la protección del césped; y en una casa quinta en la localidad de Tortuguitas.

  “¿No me digas que perdió El Negro E.?”. A partir de esa frase, dicha con asombro, cada una una de las fuentes consultadas comenzó a delinear un perfil del ex policía rosarino devenido en delincuente y ahora preso. Así pudo saberse que el ahora detenido perteneció a la fuerza santafesina y llegó a ser oficial principal. Dentro de la policía fue secretario del jefe de la Brigada de Investigaciones rosarina a principios de la década de los 90, el comisario Rubén Carvallo. “Hábil, pero peligroso”, “un tipo de cuidado con muchos conocidos” o “un pistolero pesado”. Todos calificativos que fueron surgiendo con el transcurrir de los diálogos.

  Pero El Negro ya había perdido. Fue tras participar en un resonante robo de dinero y joyas en una casa del pasaje Cajaraville hace unos 15 años, cuando fue exonerado de la fuerza.

Del otro lado. A partir de ese momento, al estar oficialmente del otro lado de la vereda, dicen quienes lo conocen que empezó a sacarle el jugo a las conexiones de su época de hombre de azul y entonces arrancó en el polirrubro. “Es de los tipos que no le hacen asco a nada. Si tiene que hacer inteligencia la hace y si tiene que ir de caño (asalto a mano armada), también. Es peligroso. Está muy conectado. Tiene muchos amigos pesados. Hasta no hace mucho estuvo vinculado con la cúpula de la barra de Newell’s y fue empleado del club en Bella Vista”, comentó uno de los hombres consultados.

  “Cuando entró a la policía andaba en una Zanellita y alquilaba una casita. Al poco tiempo se fue a vivir a un departamento de avenida Libertad, en barrio Martín. Viste vos, con ese aspecto de intelectual”, recalcó el consultado.

  Además, El Negro es cuñado de Esteban Lindor A., alias Chuchín o Rengo. Este hombre es un reconocido ladrón de automotores, como otros integrantes de su familia. Su foja prontuarial indica que actualmente está en la seccional 14ª, de barrio Belgrano, tras ser apresado por el robo de un Fiat Duna de color bordó el pasado 28 de diciembre.

  Fuentes policiales indicaron que en junio último le habían allanado el desarmadero Chuchín, en Chaparro al 1100 (Mendoza al 7700) y le habían hallado autopartes robadas. También fue investigado por el espectacular asalto y tiroteo ocurrido el 20 de agosto de 2004 en el supermercado mayorista Makro, ubicado en avenida de Circunvalación y acceso a la autopista Rosario-Santa Fe. Por este hecho recibió la falta de mérito.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario