Martes 02 de Septiembre de 2008
Buenos Aires.— Manuel Poggi, el ex funcionario municipal de General Rodríguez que está prófugo de la Justicia y cuyo nombre aparece agendado en el celular de los líderes de la banda de narcotraficantes desbaratada el 17 de julio pasado en una quinta de Ingeniero Maschwitz, le anunció anoche al juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionato Márquez, que se entregaría en las próximas horas. Así lo hizo saber mediante un abogado que no pudo precisar dónde se encuentra escondido su cliente, sobre quien pesa una orden de captura internacional por su presunta vinculación con el comercio ilegal de efedrina para fabricar drogas sintéticas.
En tanto, el magistrado federal admitió ayer que cada vez tiene más elementos para unir el laboratorio de drogas sintéticas montado por narcos mexicanos en Maschwitz con el triple crimen de los empresarios Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cuerpos masacrados a balazos aparecieron el 13 de agosto junto a una zanja de General Rodríguez, precisamente donde Poggi se desempeñó hasta el jueves pasado como director de Desarrollo Industrial.
Las pruebas. Ese día, agentes bonaerenses comandados por el juez allanaron la casa de Poggi y un depósito que el funcionario alquilaba a su nombre. En el domicilio particular se secuestró una carpeta con papeles que aluden a la empresa "Nuevo Milenium México" en los que presuntamente se registraban los negocios con los narcos oriundos de ese país. En tanto, en el galpón a cuyo dueño le había pagado en marzo de 2008 seis meses de renta adelantada a un valor de 10 mil pesos por mes abonados en dólares, el juez incautó cinco barriles en los cuales había restos de una sustancia "tipo resina cristalina" que, según el resultado de los análisis, es "efedrina con un ciento por ciento de pureza", dijo el magistrado.
En este sentido, fuentes de la causa dijeron que ahora se trata de constatar que esa partida de efedrina encontrada en el galpón alquilado por Poggi se corresponda con la incautada en el laboratorio de drogas sintéticas montado en Maschwitz. Al respecto, Faggionato Márquez considera acreditado con lo descubierto hasta ahora que la organización delictiva acopiaba el precursor químico en el galpón de General Rodríguez y la convertía en metanfetamina en la quinta de Maschwitz. Sólo falta determinar quiénes y cómo proveían la efedrina y cuál es la ruta nacional e internacional de esa sustancia.
Vinculaciones. El juez aseguró también que maneja "unas diez líneas de investigación diferentes" relacionadas con el triple crimen de los empresarios Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón. "El jefe mexicano que comandaba la banda que operaba en la quinta de Ingeniero Maschwitz (el prófugo Jesús Martínez Espinoza) y el jefe argentino de esa banda (el detenido y procesado Marcelo Tarzia), tienen a «Sebastián F» agendado en sus celulares y, aunque aún no sabemos quién es esa persona, se han contactado múltiples veces y tenemos sospechas de que sería Forza", manifestó el juez.
Así, los investigadores sostienen como hipótesis principal del triple crimen que los empresarios estaban involucrados en una millonaria venta de efedrina a los narcos mexicanos de Maschwitz. Para eso resultó muy valioso el testimonio que dio el dueño del depósito alquilado por Poggi. Sostuvo que "el lugar solía ser frecuentado por personas mexicanas y que los transportistas que ingresaban y sacaban esos recipientes decían que los llevaban a Ingeniero Maschwitz". Además, Faggionato Márquez dijo ayer que los tambores hallados en uno y otro lugar son muy parecidos.
Pero hay otra prueba importante que lleva a poner los ojos de la Justicia sobre Poggi. Es que el nombre "Manuel", junto a un número de teléfono que se sospecha pertenece al ex funcionario de General Rodríguez, aparece como el de Forza en las agendas de los dos líderes de la banda de narcos mexicanos.
Algo delicado. "Poggi envió su renuncia al municipio el jueves a la tarde (momentos después de los allanamientos) diciendo que querían involucrarlo en un tema muy delicado", contó ayer el intendente de esa ciudad, Marcelo Coronel.
Según dijo, "Poggi es licenciado en relaciones industriales y técnico químico, entró en el 2001 al municipio y quedó como empleado de planta por concurso al año siguiente". El jefe comunal también dijo que ahora están "todos sorprendidos y consternados por este tema tan grave".
Coronel afirmó finalmente que Poggi "no milita en ningún lado, en ningún partido, tiene mujer e hijos y al parecer se asustó mucho cuando allanaron su casa y fueron a buscarlo los periodistas". (DyN/Télam)