Viernes 08 de Agosto de 2008
Tres presos que eran traslados desde los Tribunales provinciales hasta la seccional 30ª en la caja trasera de una camioneta policial se fugaron en distintas direcciones cuando el vehículo se detuvo frente a un semáforo. Para concretar la huida, los reclusos derribaron de un golpe al agente que los custodiaba y lograron zafar de las esposas. Dos fueron recapturados poco después, pero el tercero permanecía prófugo.
El hecho ocurrió cerca de las 13.30 en Baigorria y Casiano Casas. Una camioneta policial perteneciente a la seccional 30ª regresaba de Tribunales Provinciales con cinco reclusos que habían concurrido a los estrados judiciales para cumplir con diferentes trámites. Según fuentes de la investigación, el vehículo en cuestión es una pick up de doble cabina cuya caja trasera es descubierta, es decir no tiene cúpula.
Voceros de la Unidad Regional II consignaron que dos internos se ubicaron en los asientos traseros del habitáculo con un policía de custodia y los otros tres, como no había lugar en el interior del rodado, subieron y se sentaron en la caja con otro efectivo que iba de vigilancia. La dotación policial se completaba con el chofer.
Las fuentes indicaron que los internos que iban en lo que sería el portaequipajes de la camioneta estaban esposados entre ellos a modo de trencito. La fuga se desencadenó cuando el móvil policial se detuvo en el semáforo de Baigorria y Casiano Casas. En ese lugar, y por causas que son investigadas por la División Judiciales de la UR II, los tres presos derribaron de un golpe al policía que iba como custodia.
Salto a la calle. El agente cayó sobre misma caja y los reclusos saltaron y comenzaron a correr. Según esa versión, los internos lograron zafar de las esposas. La fuga fue informada al Comando Radioeléctrico y a las seccionales cercanas a la zona. Poco después, dos de los fugados fueron recapturados en un sector limítrofe entre las seccionales 30 y sub 2ª, luego de haberle robado la bicicleta a un muchacho de 18 años.
Los recapturados fueron identificados como Nelson Cuevas y Mauricio Crinsi, mientras que el prófugo se llama Sergio Bordón. El hecho es investigado por la División Judiciales.
Uno de los puntos a despejar era ayer cómo hicieron los presos para quitarse las esposas. Los tres estaban esposados entre sí cuando abandonaron la camioneta. Cuando los recapturaron tenían las manos sueltas, aunque conservaban los grilletes colocados.