Evadido de Jefatura fue recapturado durmiendo con el arma bajo el colchón
A las 7 y 20 de la mañana y durmiendo en la casa de la madre con una pistola Bersa calibre 9 milímetros debajo del colchón. Así lo hallaron ayer al último de los reclusos que se había evadido de la Alcaidía de la Unidad Regional II el Día de la Bandera. Se trata de Juan Pablo Colovatto, un muchacho de 26 años, que hasta esa fecha cumplía una condena de prisión efectiva por el asalto una casa de citas ocurrido el último día de 2006 en el que actuó junto a otro conocido hampón, Matías Javier Robledo, quien fue sentenciado en diciembre pasado por el asesinato del policía Emanuel Del Mastro.

Viernes 08 de Enero de 2010

A las 7 y 20 de la mañana y durmiendo en la casa de la madre con una pistola Bersa calibre 9 milímetros debajo del colchón. Así lo hallaron ayer al último de los reclusos que se había evadido de la Alcaidía de la Unidad Regional II el Día de la Bandera. Se trata de Juan Pablo Colovatto, un muchacho de 26 años, que hasta esa fecha cumplía una condena de prisión efectiva por el asalto una casa de citas ocurrido el último día de 2006 en el que actuó junto a otro conocido hampón, Matías Javier Robledo, quien fue sentenciado en diciembre pasado por el asesinato del policía Emanuel Del Mastro.

Colovatto y otros cinco compañeros de alojamiento protagonizaron el 20 de junio una resonante fuga de la cárcel que funciona en el mismo predio que ocupa la Unidad Regional II. Ese sábado, rompieron unos barrotes y lograron acceder al pasillo perimetral de uno de los pabellones y de allí salieron al exterior por calle Julio Marc. Esa misma noche fueron recapturados tres. Con el correr de los días dos más fueron ubicados en distintos puntos de la ciudad y el único que quedó en situación de prófugo fue Colovatto.

Así estuvo hasta ayer a la mañana. Esta semana, efectivos de la Sección Seguridad Personal recabaron información "de calle", como se domina al aporte de informantes policiales, de que el muchacho podría estar nuevamente en su domicilio de Montevideo al 4000 o en la casa de la madre, en Felipe Moré al 1700. Los agentes comenzaron a vigilar esos lugares y cuando hubo certezas de que estaba allí se solicitaron órdenes judiciales para allanar los sitios.

"Comenzamos por la casa de la madre y allí lo encontramos. Estaba apolillando y cuando fue advertido de nuestra llegada quiso escapar por la venta del baño, pero no pudo por las dimensiones. Cuando lo retuvimos lo llevamos de vuelta a su pieza y, al revisar el colchón, encontramos debajo del mismo una Bersa 9 milímetros con la numeración limada", señaló una fuente.