"Estuvimos con ellos cuatro horas, puedo identificar bien a los policías"
“Tengo bien en claro a la gente que nos hizo eso. Nos tuvieron cuatro horas y media y, por supuesto, los pude ver muy bien. Si los ponen delante mío estoy seguro de que los puedo identificar”. Desde su hogar en la provincia de Buenos Aires, Santiago Mercatante, uno de los turistas que denunció a efectivos de la Patrulla de Caminos...

Domingo 20 de Enero de 2008

“Tengo bien en claro a la gente que nos hizo eso. Nos tuvieron cuatro horas y media y, por supuesto, los pude ver muy bien. Si los ponen delante mío estoy seguro de que los puedo identificar”. Desde su hogar en la provincia de Buenos Aires, Santiago Mercatante, uno de los turistas que denunció a efectivos de la Patrulla de Caminos por extorsión, privación ilegal de la libertad y robo, espera confiado la rueda de reconocimientos que se realizará mañana en los Tribunales Provinciales.
  El muchacho habló ayer con La Capital, luego de que se conociera la denuncia por amenazas radicada por el canciller del Consulado de España en Rosario. El diplomático había asesorado a Mercatante y a su primo de nacionalidad española para que se presentaran ante la fiscalía de turno y contaran el delito que habían sufrido.
  Ante esa intimidación, el fiscal de Cámaras José María Peña solicitó a la jueza Raquel Cosgaya que cite a una nueva declaración indagatoria a los policías sospechados. Ese pedido aún no fue resuelto por la magistrada.   
  “Sí, nos enteramos de la amenaza que sufrió el diplomático y lo que puedo decir es que tenemos mucho miedo. Evidentemente este tema se puso muy complicado. Si lo intimidan al canciller, a nosotros nos pueden hacer cualquier cosa. Estamos muy preocupados”, remarcó el muchacho que mañana estará a primera hora de mañana en subsuelo de Tribunales, junto con su primo y compañero de experiencia, Juan Balmont López.
  Los jóvenes no estarán solos. El jefe del trabajo de Mercatante y un abogado rosarino los acompañarán durante la medida procesal, en la que los denunciantes deberán decir si entre un grupo de ocho policías al que verán a través de un vidrio espejado se encuentran los extorsionadores.

La bienvenida. El caso ocurrió el pasado viernes 11, cerca de las 10 y comenzó en el peaje de General Lagos. Mercatante y su primo español llegaban a Rosario en plan de turismo. Luego de cruzar por la estación de Vial 3, los jóvenes tuvieron que someterse a una inspección de rutina por parte de efectivos de la Patrulla de Caminos que habitualmente suelen estar allí. Cuatro agentes revisaron el vehículo y le exigieron a Mercatante los papeles de los productos de peluquería que llevaba en el baúl por razones de trabajo.
  Después, los acusaron de llevar psicotrópicos y los amenazaron con abrirles una causa en la Justicia federal si no pagaban al menos cinco mil pesos. Las víctimas entregaron 950 pesos y los policías se apoderaron de casi todas las pertenencias que llevaban como celulares, cámaras fotográficas, el estéreo del auto y hasta un par de cadenitas.
  Pero los policías querían más. Mercatante describió ayer a este diario una situación singular y aportó más detalles. “Entonces un policía dijo «súbanse». Yo creí que nos llevarían arrestados y entonces encaré hacia una de las patrullas, pero enseguida uno me atajó y me corrigió: «No, vamos en tu auto. Vos manejás y tu primo va como acompañante». Y dos policías subieron a la parte trasera del auto. Nos hicieron seguir a una camioneta policial, fuimos por una colectora de Circunvalación y en otro lugar nos hicieron parar hacer la llamada a España”, rememoró.

Tres llamadas. Balmont López cumplió con la orden. “Mi primo tuvo que hacer tres llamadas y al cabo de media hora recibió la respuesta desde España con el código correspondiente para presentarse en un local del correo internacional Wester Union y retirar el dinero”, contó Mercatante. Fueron 800 euros que agentes y víctimas fueron a retirar a una agencia de San Martín al 3500.
  “A mi primo lo acompañó un policía a retirar el dinero, y el otro se quedó conmigo en el auto. Cuando ya tuvieron los euros nos hicieron dar una vuelta muy larga por las afueras de Rosario, pasamos por unas villas hasta que paramos debajo de un puente”.
  En ese momento, dice, le hicieron abrir el baúl y cargaron toda la mercadería que llevaba por el trabajo en la camioneta policial. “Después nos devolvieron los documentos del coche, los carné de conducir, nos dieron 50 pesos y nos aconsejaron que nos fuéramos de Rosario sin decir nada”, recordó el testigo con bronca. l