Policiales

"Esto es lo que pasa cuando los jueces dejan libre a este tipo de personas"

Leonardo Mansilla, hermano mayor del suboficial asesinado a balazos en Corrientes al 400, no pudo ocultar su indignación al conocer los antecedentes penales de Ricardo Albertengo.

Viernes 11 de Marzo de 2016

 "Esto es lo que pasa cuando los jueces dejan libre a este tipo de personas", afirmó en tono sereno frente el momento que está atravesando Leonardo Mansilla, hermano del suboficial que asesinado a balazos el martes a la tarde cuando intentó detener a un delincuente.

Leonardo habló esta mañana con el programa "Todos en La Ocho" minutos después de que se confirmara la detención de Ricardo Albertengo, una persona que fue condenada por graves delitos y que estaba en libertad transitoria, como presunto asesino de su hermano.

"Sabíamos lo de Albertengo desde un principio. El ministro (de Seguridad) y los jefes de policía vinieron a mi casa el día que falleció mi hermano. La policía nunca nos abandonó. Tengo que agradecer eso. Los jefes se sentaron en la humilde mesa de mi casa. Tomamos un café y nos dijeron que nos quedáramos tranquilos porque era cuestión de horas o días. Ya lo tenían identificado", agregó.

Asimismo, dijo que probablemente Albertengo "ahora entre a la cárcel como un grande, lo aplaudirán porque mató a un policía y le robó el arma cuando agonizaba. Este tipo pudo matar a una chica que justo bajaba por la misma escalera donde estaba mi hermano. A este tipo le daba lo mismo matar a cualquiera".

"Los jueces no pueden largar a esta gente. ¿Por qué lo soltaron? ¿Y si la bala en lugar de matar a mi hermano mataba a esa chica? Le tocó a mi hermano y todos los días todo sigue igual. No cambia nada. Este tipo nos destrozó la vida a todos. Mi hermano nació cuando yo tenía 15 años. Yo lo bañaba, lo cambiaba cuando era chico, era como un hijo para mí; no hay palabras", agregó Leonardo.

Leonardo contó su mamá falleció hace diez años y tenía adoración con su hijo. "Mauro sufrió mucho su muerte. Nosotros lo acompañamos en la carrera de periodismo. Ingresó con mi sobrino Mario Cabrea al Isep para ser policía. Su pasión era la Fórmula 1, también su mujer y su hija. Había adoptado como madre a Juanita, la madre de Betiana".

Finalmente, recordó que la obsesión que tenía Mauro era viajar a Italia y conocer la escudería Ferrari. "Quería aprender italiano y estar preparado porque su ilusión era cubrir una carrera de Fórmula Uno. Mi hermano hacía todo bien. Amaba a su mujer y a su hija. Se compró un departamento y un auto que estaba pagando en cuotas". 

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