Policiales

"Estamos sufriendo la apertura de una nueva etapa de mucho dolor"

Lo dijo Gabriela Giménez, hermana del comerciante asesinado en Baigorria en 2014. Esta semana apelaron la condena a uno de los criminales. Otro está prófugo.

Domingo 19 de Mayo de 2019

La familia de Edgardo Giménez parece inmersa en un déjà vu. Hace casi tres años, un grosero error administrativo dejaba en libertad a uno de los cuatro acusados de matar al comerciante durante un robo a su negocio de Granadero Baigorria en 2014. Ese hombre, Joaquín Pérez, fue recapturado un año después y esta semana apeló su condena a 25 años y medio de cárcel. Pero su presencia en Tribunales también denotaba una ausencia: la del condenado como autor del crimen, Carlos D'Angelo, uno de los nueve presos que escaparon de un furgón penitenciario hace once días y que aún permanece prófugo. "Es una doble exposición y una nueva apertura del dolor. Hoy el asesino está caminando entre nosotros como si nada", dijo Gabriela, hermana de la víctima.

Desde que en 2014 mataron a "Rana" Giménez en su negocio, sólo los últimos seis meses transcurrieron con los cuatro acusados cumpliendo sus condenas en prisión. Ese ciclo se cortó el pasado miércoles 8 de mayo cuando nueve presos escaparon de un micro penitenciario en el kilómetro 3 de la autopista a Santa Fe cuando los llevaban desde la cárcel de Rosario al penal de Coronda.

"Fue muy cerca de mi casa, así que a los diez minutos estábamos ahí", recordó Gabriela. Enseguida el nombre del condenado por asesinar a su hermano comenzó a circular por WhatsApp en la lista de evadidos. "Era una situación circense: las esposas tiradas en el piso, el colectivo parado. No sabemos a qué nivel llega, pero no tenemos dudas de que hubo connivencia de quienes debían custodiarlos", afirmó. Esa misma noche su familia realizó una manifestación con una inmensa bandera frente a la sede rosarina de Gobernación de Santa Fe y Dorrego.

Reabrir la cicatriz

"Para nosotros es una doble exposición y una nueva apertura del dolor. Dejaron libre a un asesino frente al que queda expuesta toda una sociedad y esto además deja abierto un bache de dudas y cuestionamientos a las autoridades", sostuvo la mujer, que en los últimos días se reunió con jefes policiales, el ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro y el gobernador Miguel Lifschitz.

Tres años antes la familia atravesaba una situación similar al enterarse de que el preso Joaquín "Pelado" Pérez había sido liberado de Coronda por un error administrativo. Estuvo un año prófugo y se ofreció una recompensa de un millón de pesos para quien aportara datos sobre él. Lo recapturaron el 7 de junio de 2018 cuando bajaba de un Mini Cooper frente al shopping Patio Olmos de la ciudad de Córdoba.

Para entonces los otros tres acusados ya habían sido condenados en un primer juicio: Carlos Andrés D'Angelo a 23 años de prisión, su hermano Fernando Daniel a 19 años, y Néstor Fabián "Cumbia" Robledo a 24 años como preso reincidente. Por eso Pérez, de 32 años, fue juzgado en un segundo juicio que se inició en octubre pasado ante los jueces Rafael Coria, Melania Carrara y María Trinidad Chiabrera. Ese tribunal lo condenó a 25 años y medio de prisión. Es la pena que apeló ahora Pérez a través de su abogado, Gabriel Navas.

El crimen ocurrió el 30 de octubre de 2014. Giménez tenía 34 años y era padre de una nena de 5 años y una beba de apenas tres meses. Ese día estaba solo al frente de "La casa de las porcelanas", el comercio familiar que funciona desde hace más de 30 años en la esquina de San Lorenzo y Alvear, en Granadero Baigorria, contiguo a la casa de sus dueños.

Cruce de balazos

A las 11.15 irrumpieron cinco hombres armados que llegaron en dos autos robados y las patentes cambiadas, un Nissan Tiida blanco y un Peugeot 408. Los ladrones sustrajeron 7 mil pesos y el comerciante se resistió con un revólver Taurus calibre 32 e hirió de muerte al asaltante Sebastián Alva con dos disparos.

Alva alcanzó a realizar un solo tiro con una pistola 9 milímetros que quedó en el local y murió al día siguiente. En la balacera uno de sus cómplices realizó al menos siete tiros con otra pistola calibre 9 milímetros. Dos de esos balazos ingresaron por la espalda y salieron por el abdomen de Giménez, quien murió el mismo día en el Hospital Eva Perón. Otra bala mató a la mascota de la familia, un perro pitbull que estaba en el patio.

Los maleantes dejaron a Alva herido en el lugar, abandonaron el Nissan y escaparon en el Peugeot. Cuarenta días después el grupo fue interceptado por la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) en la zona sur de Rosario, tras una persecución que se inició en Villa Gobernador Gálvez y cuando iban a bordo del Peugeot utilizado en el robo. Pérez fue apresado cuando bajaba con una mochila que, además de una camiseta de Rosario Central tenía la otra pistola usada en el atraco. En el auto había otras tres armas de fuego, precintos cerrados como esposas, handys y pasamontañas.

Al apelar el fallo, su defensor planteó que esa mochila no era suya y que tampoco llevaba el arma homicida. Dijo que Pérez es inocente y que si bien es pelado e hincha de Rosario Central, no se apoda "Pela Canalla" que buscaban por el asalto. Sostuvo que el día del crimen estaba trabajando en una carpintería mientras cumplía salidas laborales de una condena a 3 años de cárcel por robo.

Con nombre y apellido

La fiscal Pairola refutó cada uno de esos puntos. Dijo que el nombre completo de Pérez fue mencionado por el propio Alva a dos gendarmes, una policía y una médica cuando lo encontraron malherido en el local y aportó los nombres de sus cómplices que lo habían dejado solo. El asaltante fallecido tenía a "Pela Nuevo" y a "Pela Canalla" entre los contactos de su celular. Esas líneas salieron de circulación el día del asalto. La agenda de contactos más frecuentes de esos teléfonos era la misma que tenía Pérez en su celular.

Con estos elementos, más los datos de antenas que captaron a los teléfonos en la zona del hecho y cruces de llamadas, el tribunal del juicio concluyó que Pérez integró la banda de asaltantes. Su defensor tachó a la pena de "inhumana" pero la fiscal la consideró justificada por el daño causado a la familia, el móvil económico y la cantidad de personas que participaron del golpe, lo que "aumentó el poder ofensivo y el margen de impunidad" del grupo.

"Tiene un gran peso emocional escuchar que se hable de 25 años como una condena terrible cuando a mi hermano lo condenaron a muerte. Como familiar de una víctima es muy difícil participar de una audiencia de apelación. Ya pasamos por un juicio oral y público a los otros acusados, la apelación, la confirmación de la Cámara y resulta que a Carlos Andrés D'Angelo lo liberan por una negligencia o un arreglo. ¿Por qué nos toca pasar otra vez por lo mismo?", se preguntó Gabriela.

Con palabras similares se expresó la viuda de Edgardo: "Estamos volviendo a remover todo lo que pasamos. Siento que él no descansa en paz", dijo la mujer mientras apretaba una remera con la foto de su esposo. La revisión del caso quedó en mano de los camaristas Gustavo Salvador, Georgina Depetris y Javier Beltramone, quienes darán a conocer su veredicto en los próximos días.

con dolor. Gabriela Giménez el miércoles 8 de mayo frente a Gobernación, cuando se fugó otro de los condenados.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});