Policiales

Erbetta: en diez años la tasa de presos en la provincia aumentó un 80 por ciento

El juez de la Corte santafesina lo dijo en base a datos del Ejecutivo y replicó así dichos del ministro Pullaro sobre delito y reincidencia.

Martes 12 de Abril de 2016

El informe policial que remarcó un alto nivel de reincidencia delictiva en Santa Fe generó una trama de descalificaciones de parte de funcionarios del Poder Judicial provincial. El ministro de la Corte Daniel Erbetta dijo que entre 2006 y 2015 el aumento de la tasa de personas presas fue del 80 por ciento. "Es una tasa altísima —dijo— que de mantenerse en relación al crecimiento demográfico arrojaría en los próximos 50 años niveles de prisionización espantosos e imposibles de atender".

Los números que consigna Erbetta proceden de la Secretaría de Asuntos Penitenciarios y fueron volcados en el último informe de gestión del gobierno santafesino. "No hay idea más alejada de la realidad que la que machaca con la puerta giratoria en las cárceles", afirmó.

Veces. Hace dos semanas el ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro dijo que en los últimos 28 meses la policía detuvo a 926 personas que reincidieron en el delito. "Son personas que más de una vez cometieron un delito, fueron condenados y reinciden, y se los vuelve a condenar, algunos hasta 7 u 8 veces según los informes", dijo.

El fiscal regional de Rosario Jorge Baclini cree, como Erbetta, que en el informe de la Policía de Investigaciones en el que se basó Pullaro hay imprecisiones que le quitan valor estadístico. "Se apuntan casos de reincidencia donde no los hay. Por ejemplo, siete robos en heladerías cometidos por un hombre que un fiscal descubrió por cámaras de vigilancia. Eso no quiere decir que la persona era detenida, liberada y volvía a cometer el mismo delito. Se descubrieron siete hechos en una misma investigación y lo detuvieron tras cometer el último".

Baclini explica otro caso que nutrió la polémica. "Es el de un hombre con seis condenas pero por delitos menores que tienen baja pena. Lo detienen por romper el vidrio de un auto estacionado para robar, lo que tiene una pena de 15 días a 4 años. El fiscal cierra un juicio abreviado la primera vez por 30 días. El hombre cumple pena y sale en libertad porque nadie queda detenido indefinidamente por delitos menores. Luego reitera su accionar, por lo que se le dio una nueva condena y se lo declaró reincidente, con penas algo más altas pero dentro de las escalas que prevé la ley para estos hechos".

Proporciones. Según Erbetta, la idea predominante de que hay un grupo de infractores a la ley actuando constantemente sin que la Justicia haga algo se desmiente con datos de la Fiscalía y de la Defensoría Pública provinciales. "A febrero de 2012 había 2.016 presos condenados y 2.017 sin condena. En 2015 había 2.763 presos condenados y 1.649 sin condena, lo que implica que aumentó la proporción de condenados y también la cantidad de presos".

Otras cifras que según Erbetta desacreditan el informe de la PDI provienen de la Oficina de Gestión Judicial. "En 2015 se llevaron ante un juez a 1.901 imputados detenidos. De esos se le dictó prisión preventiva a 1.548 (81,57 por ciento) y se liberó a 353 (8,43 por ciento). De aquellos con prisión preventiva sólo al 13,7 por ciento se les dio domiciliaria o atenuada. Eso demuestra que no hay puerta giratoria", dijo.

Una prueba de que cada vez son menos las chances de que un acusado espere juicio en libertad está en el planteo de los defensores públicos de Rosario cuyo jefe, Gustavo Franceschetti, dijo que una de las promesas del nuevo sistema penal era que fueran más racionales las condiciones de la prisión preventiva. Algo que no ocurrió.

Según un relevamiento de la Defensoría Pública en Rosario durante 2014 y 2015, la cantidad de prisiones preventivas aumentó mientras que decrecieron las salidas alternativas y libertades durante el proceso. "Si bien las decisiones sobre medidas de prisión en el proceso penal se toman por un juez que no intervino en la investigación ni en la detención, a pedido de un fiscal y con participación de un defensor, los resultados no son satisfactorios", dijo Franceschetti.

La Defensoría señala que hay un promedio mensual de 102 detenidos llevados ante el juez. "Esto hace inferir que el total de los detenidos a quienes se les pide prisión preventiva es de 135 por mes, dado que la defensoría pública representa cerca del 75 por ciento del sistema (el resto de imputados tienen abogados particulares). A esto se suma la cantidad de personas que los fiscales detienen y les otorgan ellos mismos la libertad, cuyo número no es posible dimensionar por la Defensoría", dijo Franceschetti.

Sobre ese total de personas llevadas ante el juez por un delito, hubo un 58 por ciento de prisiones preventivas en el primer semestre de 2014 y un 62 por ciento en el segundo. Cifras que crecieron en 2015 (66 por ciento y 72 por ciento en cada semestre). "Esto es un franco aumento. Además las prisiones morigeradas (domiciliarias, internaciones) también bajaron del 16 por ciento en 2014 al 9 por ciento en el último semestre de 2015". Y las libertades otorgadas por los jueces, refiere Franceschetti, bajaron del 32 por ciento al 20 por ciento de 2014 a 2015.

Una "ensalada de incidentes"

El fiscal regional Jorge Baclini apuntó que en lo que se define como reincidencias hay una ensalada de incidentes. Por un lado, detenciones de personas por averiguación de captura, que por ley implica rápida recuperación de libertad. O casos de personas detenidas por la policía que no aporta prueba indispensable para acusar. “Si hay una detención sin prueba el fiscal tendrá límites para acusar porque un juez no va a ordenar una detención sin evidencia”, graficó.

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