Era falsa la historia de una joven que dijo haber sido forzada a prostituirse
Daniela B., la joven chaqueña que el lunes denunció ante la policía haber sido traída hasta Rosario y explotada sexualmente en el barrio Toba, no contó las cosas como habían pasado. La continuidad de la investigación terminó desbaratando esta versión de la historia, construida por esta muchacha de 19 años con rasgos tan verosímiles que la policía...

Viernes 27 de Marzo de 2009

Daniela B., la joven chaqueña que el lunes denunció ante la policía haber sido traída hasta Rosario y explotada sexualmente en el barrio Toba, no contó las cosas como habían pasado. La continuidad de la investigación terminó desbaratando esta versión de la historia, construida por esta muchacha de 19 años con rasgos tan verosímiles que la policía y la prensa rosarina registraron como certera.

Ahora todo está en manos del juez de Instrucción Juan José Pazos, quien analiza si a la joven le cabe la figura de falsa denuncia, delito con una pena de entre seis meses a tres años.

La fábula de Daniela destapó un collage de fragilidades. De la muchacha, de su entorno, del sistema y de los medios que reflejaron la historia minuto a minuto. Crónicas construidas sobre versiones dadas por fuentes oficiales, testigos y vecinos. Lo bueno que expuso es que la Justicia nunca dejó de investigar y "que siempre hay un vecino dispuesto a ayudar", como recalcó un vocero policial consultado.

La denuncia. El martes se conoció una historia que nunca ocurrió, la de Daniela Paola B, oriunda de la ciudad chaqueña de Roque Sáenz Peña. La chica llegó ante un vecino de Avalos al 2000 y llorando le pidió agua. Le contó que no era de Rosario, que la había traído un camionero y que la había explotado sexualmente durante al menos 10 días. El hombre llamó al Comando Radioeléctrico.

Trabajaron con ella efectivos de la subcomisaría 24ª, las seccionales 10ª y 30ª y personal de la Comisaría de la Mujer. La oficial Mariel Arévalo, a cargo de la última repartición, le solicitó a Raquel Butazzoni, fundadora y directora del hogar Madres Solteras Primerizas, de Córdoba 3747, que la cobijara.

En su denuncia ante la policía la muchacha contó —con un relato creíble y sin fisuras— que había sido seducida el primer fin de semana de marzo por un camionero rosarino de 30 años, en un boliche en su ciudad. Que el camionero, del que dio un nombre ficticio y el apellido de su primera pareja en Rosario, la trajo en su vehículo de 24 ruedas y la obligó a prostituirse en una casilla de Juan José Paso y Travesía.

Los primeros en indignarse fueron sus vecinos cuando la vieron en televisión y leyeron su versión en medios escritos como este diario. "No tiene por qué mentir. Nos hizo quedar a todos como unos pavos", dijo amargamente ayer quien fuera su primer suegro.

El relato de Daniela comenzó a declinar en el momento en que el público consumía su historia. Efectivos de la sub 24ª la llevaron a la villa del barrio Toba a reconocer el terreno. Fueron a todos los cruces de vías del asentamiento y Daniela no pudo identificar la casa. Luego la Jefatura emitió un llamado a las comisarías para determinar si alguna registraba algún dato de Daniela. Y fue en comisaría 10ª que ese pedido dio resultado. Ahí figuraban al menos tres denuncias que aludían a la muchacha. Una de ellas era una presentación del 3 de marzo pasado, hecha por la familia de su primera pareja, la cual anoticiaba a la comisaría de Darragueira al 1100 que "voluntariamente se había ido del hogar". Eso ocurrió cuando Daniela se mudó dos casas más allá para vivir con un vecino llamado Pablo.

Otra de las denuncias había sido realizada por la propia Daniela, también en la 10ª, diciendo que su familia política la tenía retenida. La causa se judicializó, hubo allanamientos y, según fuentes policiales, varios de sus familiares políticos declararon en Jefatura. Otro vocero indicó que quedaron registradas en el Centro Crecer del barrio Casiano Casas consultas realizadas por Daniela sobre un embarazo que tampoco existió.

Daniela nunca deambuló durante 72 horas, como dijo en su denuncia tras haberse escapado del camionero el sábado pasado. Siempre estuvo en la casa de Pablo. "Este muchacho expuso que el motivo de la bronca de la chica fue que él se fue el sábado a ver un show de La Nueva Luna y no la llevó. Así comenzó todo", explicó el oficial consultado. Daniela mintió, pero buena parte de su relato se monta en situaciones que existen en penumbras: la trata de blancas y la prostitución forzada. Las protagonistas son como Daniela: chicas jóvenes, con poca instrucción y mayoritariamente procedentes de escenarios de pobreza extrema. De las fauces de ese negocio son difíciles de rescatar.

Daniela mintió y movilizó todo un aparato judicial y policial en tiempos donde la cuestión de la seguridad está en boca del gran público. La policía nunca dejó de investigar y no existió el delito denunciado.