Policiales

Entraron a una casa de Saladillo y robaron ropa y dinero

Cinco muchachos jóvenes entraron a la casa y luego de permanecer unos 20 minutos les llevaron unos mil pesos en efectivo, un celular, una computadora de mesa y ropa de hombre.

Sábado 20 de Septiembre de 2014

Un hombre y su madre fueron asaltados en una entradera que sufrieron en su vivienda de la zona sur la noche del jueves. Cinco muchachos jóvenes entraron a la casa y luego de permanecer unos 20 minutos les llevaron unos mil pesos en efectivo, un celular, una computadora de mesa y ropa de hombre.

   A las 22.30 Diego M., de 49 años, ingresó a su casa de Hilarión de la Quintana al 600, en el corazón del barrio Saladillo. Allí reside con Olga, su mamá de 83 años. Al llegar fue abordado por cinco muchachos que llegaron a pie hasta su casa y, según dijo la mujer, conocían muy bien a su hijo. Es que Diego es dueño de un videoclub de la zona sur y al parecer esos mismos ladrones que le robaron el jueves en su casa entraron dos veces a su negocio.

   A Diego lo sorprendieron esta vez cuando guardaba su auto en el garaje. “Eran cinco jovencitos, no más de 25 años, con gorritas y todos armados con revólveres y pistolas. Mi perrita les empezó a ladrar y lo agarró a uno de la botamanga del pantalón. Entonces me dijo que la iba a matar si no lo largaba”, contó Olga.

  Según la mujer, los ladrones “se hacían los payasos, se movían mucho”. Una vez adentro de la vivienda les preguntaron varias veces a Diego y a su madre dónde había dinero mientras los apuntaban con las armas. Con el correr de los minutos los muchachos se fueron apoderando de distintos bienes como una computadora, ropa, celulares y otras cosas menores “hasta que le dijimos dónde había un poco de plata, lo único que teníamos en la casa”, cuenta Olga.

Para que no se note. Los asaltantes no estuvieron más de 20 minutos en la casa y Olga, que dijo estar “muy enferma”, los vivió como eternos. “Me quisieron robar el televisor led que me regaló mi hijo hace un mes, pero no pudieron llevárselo por que estaban a pie y parece que pensaron que se iba a notar mucho si los veía alguien llevando ese aparato”, dijo la mujer mayor.

   Pero la sorpresa no fue sólo el robo. Los delincuentes conocían a Diego y le decían a cada rato “no te enojes, a vos te conocemos y ya entramos dos veces al video”, casi como si fueran vecinos de las víctimas.

   Antes de retirarse llevaron al hombre al garaje y lo metieron adentro de su auto, con lo que Diego pensó que se lo iban a robar. Pero los maleantes se fueron por el mismo lugar por el que entraron, ya cerca de las 23 del jueves.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario