Policiales

Entran a una casa y se roban hasta una perra

Sábado 18 de Abril de 2015

Un hombre que procuraba solucionar un problema de presión de agua conectando una bomba a una manguera que se encuentra en el frente de su casa fue asaltado la madrugada de ayer por tres delincuentes que lo sorprendieron en plena tarea hogareña. Los malenates vieron a su víctima agachada, trabajando en la conexión, y uno de ellos se acercó para pedirle un vaso con agua. Tras ello lo golpearon y lo amenazaron con un arma de fuego para forzarlo a entrar a su vivienda, de donde le robaron varios electrodomésticos y hasta una pequeña perra yorkshire, mascota de su hija de 5 años.

   Carlos H. vive en Pasaje 1717 al 7400 y expresó que como en el barrio tienen serios problemas con el suministro de agua potable cada madrugada, entre las 3 y las 4, sale a la vereda para conectar una manguera a la red y así solucionar el abastecimiento de su casa. “El barrio está medio olvidado y todas las mañanas tengo que poner la bomba para tener agua durante el día”, contó.

   El viernes llegó a su casa a la noche y a las 4.30 estaba ahí, peleando por el agua, cuando se topó con estos tres delincuentes. “Estaba agachado y vi que venían tres pibes. Uno de ellos traía una moto arrastrándola y los otros lo acompañaban. Uno se acercó y me pidió agua y yo presentí que me iban a robar. Les di agua con la manguera y el pibe me preguntó si yo tenía algo encima, si guardaba algo o si yo tenía un revólver. Le dije que no tenía nada pero entonces él sacó un revólver, me apuntó y me dio un culatazo y un golpe en las costillas”, recordó el hombre.

   Lo que menos imaginó la víctima es que pudieran robarle mientras estaba en su casa y trabajando en cómo solucionar una situación tan básica como la provisión diaria de agua. Carlos contó que lo levantaron del piso y lo obligaron a entrar a su casa, donde vive con su esposa y su hija de 5 años. “Me pedían celulares y plata. Insistían con eso, con la plata. Me decían que me quedara callado y les diera plata”, recordó.

   Tras ello uno de los ladrones agarró del cuello a la perra de la niña, una Yorkshire de dos años. “Les dije que no se la llevaran y les dí un bolso para que cargaran lo que me estaban robando: una notebook, elementos de cocina, un radiograbador. Les dije que se fueran y no tuvieron mejor idea que llevarse a Cloe, la mascota de mi hija, que pesa dos kilos”.

   Los ladrones maniataron a Carlos antes de ires, y el hombre no salía de su asombro cuando contaba el robo. También expresó que su hija está más que dolida por la pérdida de su mascota. “Se me hace un nudo en la garganta cuando recuerdo que me pegaron y lo de la perrita. La nena está muy mal y lo que pido es que al menos nos devuelvan la perrita”, contó. El robo, bastante traumático para la familia, no duró más de media hora.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario