Lunes 21 de Diciembre de 2009
El fiscal de Mercedes Juan Bidone no descartó hoy que la vivienda allanada en el partido bonaerense de Quilmes sea el sitio donde asesinaron a los tres empresarios farmacéuticos, presumiblemente el mismo día en que desaparecieron, el 7 de agosto de 2008.
Además, afirmó que “lo que sí está descartado” es que el descampado de General Rodríguez donde aparecieron los cadáveres de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, el 13 de agosto del mismo año, “haya sido el lugar de la ejecución”, y añadió que la hipótesis de que el crimen había sido encargado por un empresario del rubro farmacéutico, “se enmarca en esa pista, obviamente”.
“A nuestro juicio, así como este crimen fue triple, también el móvil fue triple, porque tiene que ver con la mesa de dinero -con la famosa fuga de cheques, con las deudas-, con los medicamentos falsos y, como detonante, con el tráfico de efedrina”, indicó.
El fiscal, al hablar con la prensa en la casa allanada, situada en Videla 631, confirmó los arrestos producidos hoy de los hermanos Víctor Gabriel y Marcelo Javier Schillaci, quienes dijo que tienen “un historial en Quilmes, acreditado en más de 20 o 30 causas, donde testigos los señalan como personas que se dedicaban a realizar secuestros exprés en esta zona”.
En tanto, acotó que Cristian Daniel Lanatta también fue imputado en la causa, aunque permanece preso desde hace dos meses en el penal de Sierra Chica por robo calificado. Su hermano Martín Lanatta, asimismo, estaba por entregarse, lo que se negociaba con su abogado, según comentó el fiscal, quien señaló que está acreditado que “formaba sociedad con finalidades de comercialización de medicamentos” con Forza.
Los cuatro implicados están acusados “de privación ilegal de la libertad agravada y homicidio agravado en calidad de coautores”, en la causa a cargo del juez de Garantías número 1, Marcelo Romero.
Bidone manifestó que existe “la fuerte probabilidad” de que el domicilio “es el lugar donde habrían estado las victimas por última vez, por el lapso de una hora”, antes de ser asesinados y aparecer sus cuerpos en un descampado de General Rodríguez.
Consultado si los mataron en la vivienda allanada en Quilmes, respondió: “No lo puedo negar ni afirmar categóricamente”, y admitió que “es probable” que el crimen se haya registrado “el mismo día de la desaparición”, aunque insistió en que todavía no puede determinarse fehacientemente esa hipótesis.
Dijo que “la famosa reunión de Wal Mart (en Sarandí) en realidad ocurrió acá, porque en el Wal Mart no estuvieron más de diez minutos”. “Al menos una hora estuvieron en la casa, hasta que se apagaron todos los teléfonos de ellos”, indicó.
Señaló que “el encuentro de Wal Mart fue convocado, la persona que los habría convocado no fue, no estuvieron más de diez minutos las víctimas allí y se trasladaron hacia acá”.
“Esto respondió a un plan concreto y obviamente organizado de una manera lo más perfecta posible, con muy pocos cabos sueltos, que por suerte pudimos ir encontrando en todo este tiempo de trabajo”, remarcó.
Finalmente, en relación a la causa de la mafia de los medicamentos que investiga el juez federal Norberto Oyarbide, apuntó que “los actores obviamente son los mismos, pero el escenario por ahí cambia”.