Lunes 18 de Mayo de 2015
Un policía resultó herido cuando en medio de un procedimiento le quitaron la escopeta reglamentaria y le efectuaron un disparo. El hecho de que tuviera colocado el chaleco antibala y que la munición que tenía el arma sea antitumulto, es decir, hizo que el efectivo salvara la vida por muy poco.
Fuentes policiales indicaron que el hecho se originó a partir de un procedimiento de identificación que efectivos del Comando Radioeléctrico realizaban en Baigorria y Casiano Casas.
Todo comenzó cuando los policías intentaron identificar a dos los ocupantes del un Volkswagen Vento. Según la versión policial, esas personas se resistieron a identificarse y así emprendieron la fuga.
Los policías persiguieron a los sospechosos y los alcanzaron en Luzarriaga v y Vieytes, donde esas personas bajaron del coche y siguieron la fuga a pie. Al cabo de una breve corrida, los uniformados apresaron a uno de los delincuentes.
Pero mientras estaban en pleno procedimiento, apareció un grupo de hombres y mujeres. Según esa versión, uno de los uniformados fue reducido y una de las mujeres alcanzó a quitarle la escopeta y dispararle.
La suerte quiso que el arma estuviera cargada con un balas de goma y que el policía tuviera colocado el chaleco antibala, lo que literalmente lo salvó de una grave lesión. Lo cierto es que minutos después llegaron al lugar más móviles policiales y las personas que agredieron a los policías fueron detenidos.
Las mujeres tienen 17, 21 y 25 años, mientras que el hombre tiene 29. También se secuestró en el lugar un arma tipo tumbera.