Policiales

En un nuevo rastrillaje hallan vainas servidas donde atacaron a un jefe policial

Personal de Gendarmería encontró las balas y restos de vidrios a la altura de Villa Constitución, donde el lunes hubo un tiroteo en el que fue herido Mariano Valdés.

Viernes 13 de Septiembre de 2019

Casi al mismo tiempo en que el jefe de la Delegación Santa Fe de la Policía Federal recibía el alta médica tras ser alcanzado por dos balazos la noche del lunes cuando viajaba en un auto particular por la autopista Rosario-Buenos Aires, en un hecho que algunos caratulan como un atentado mafioso y otros como un hecho oscuro por investigar, ayer se realizaron nuevos rastrillajes en la zona donde ocurrió el episodio a fin de recolectar materiales de prueba para la causa.

   La mañana del miércoles se informó oficialmente que personal de Gendarmería Nacional había hallado, muy cerca del puenta de acceso a la localidad de Pavón, restos de vidrios polarizados que podrían pertenecer al auto en el que viajaban el comisario Mariano Valdés y la oficial Rosana González. Y que también se había encontrado yerba seca, que sería la que arrojaron los federales para cambiar el contenido del mate que iban tomando.

   Sin embargo, las pericias realizadas a ese material arrojaron que los vidrios no eran compatibles con los del Ford Focus color gris que conducía el jefe federal herido.

Vainas, huella y vidrios

Ante ello, y teniendo en cuenta las declaraciones de ambos policías, que difirieron en cuanto al lugar donde se produjo la balacera, desde la Fiscalía que lleva adelante la investigación se ordenó un nuevo rastrillaje y unos 170 metros al norte del puente de acceso a Villa Constitución se encontraron cinco vainas servidas, una huella de auto sobre la tierra de la banquina y trozos de vidrio polarizados, todo lo que será sometido a nuevas pericias.

   Asimismo la fiscal de Villa Constitución, Eugenia Lasciarandare, solicitó que las armas de ambos policías sean sometidas a pericias balísticas que permitan compararlas con las siete vainas halladas dentro del habitáculo del auto atacado y las ahora encontradas a un costado de la autopista. Como también pidió el registro de las cámaras de seguridad que hay en la ruta, precisamente en el puente de acceso a Fighiera, y la ampliación de la delcaración de los dos agentes federales para descartar algunas disidencias en sus relatos.

   La tarde del lunes, cuando Valdés y González viajaban desde la ciudad de Buenos Aires hacia Santa Fe a bordo de un Ford Focus, se produjo un episodio que desde el gobierno nacional se sostiene fue “un atentado mafioso derivado del trabajo que las fuerzas federales llevan adelante en Santa Fe en la lucha contra el narcotráfico”. En ese sentido, el jefe policial dijo que cuando se detuvieron sobre la banquina para limpiar el mate que iban tomando, una camioneta se paró delante de ellos y bajaron tres hombres encapuchados que los balearon. Y que ante eso, él y su camarada repelieron la agresión. Como consecuencia de ello él recibió un disparo en una ingle y otro en un brazo, ambos del lado derecho de su cuerpo, es decir de la parte interior del auto y no desde afuera. Y también dijo en su declaración que podrían haber sido víctimas de un intento de robo.

Kilómetros recorridos

Tras ello, y cuando los aún desconocidos atacantes habían huido, el policía logró conducir hasta la estación de servicios “Las Mellizas”, en jurisdicción de Fighiera, donde fueron auxiliados.

   Sin embargo, en las primeras declaraciones los policías no supieron indicar el lugar preciso en el cual ocurrió el hecho. Valdés aseguró que fue tras atravesar el arroyo Pavón y que después del ataque manejó unos 5 minutos hasta el parador ubicado en el kilómetro 256 del camino, lo que llevó a los gendarmes a rastrillar el miércoles en la zona del kilómetro 251,5, a la altura del acceso a Pavón. En tanto, la agente González dijo que fue después de pasar el puente de acceso a ese pueblo. Entre un punto y otro hay poco más de cuatro kilómetros de diferencia.

   Lo cierto es que a medida que la investigación avanza, el episodio se prestó a todo tipo de hipótesis y cruces verbales entre representantes del gobierno nacional y provincial. Mientras la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, aseguró que “fue un atentado mafioso”, su par de la provincia, Maximiliano Pullaro, sostuvo que “se está investigando y hay tres hipótesis: un intento de robo, un ataque mafioso o incluso un conflicto dentro de la fuerza federal”. Y el director del Organismo de Investigaciones santafesino, Marcelo Sain, puso en duda lo del ataque y se inclinó que “no hay elementos que así lo confirmen”.

   Por otra parte, aún no se conocen los resultados de las pericias hechas al auto en el que viajaban los policías, un elemento clave para la pesquisa tendiente a determinar si los proyectiles que perforaron ventanillas, el parabrisas y la luneta fueron disparados desde adentro hacia afuera o en sentido contrario.

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