Sábado 12 de Julio de 2008
Una semana después de que la Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) se hiciera eco de una grave denuncia realizada por presos alojados en el pabellón 6 de la cárcel de Coronda, el conflicto parece resolverse. Es que los internos habían dicho que un guardiacárcel les había entregado una llave que supuestamente abriría los portones del penal con "el objetivo sugerido de tomar venganza contra los reclusos santafesinos del ala norte por la masacre perpetrada el 11 de abril de 2005", en la que murieron 14 internos oriundos de Rosario. Así las cosas, el Servicio Penitenciario inició una investigación interna además de negociaciones con los presos y varias requisas sin que la mencionada llave apareciera. Sin embargo, ayer se conoció que el objeto finalmente fue encontrado y que trascartón se trasladó a seis detenidos.
La denuncia hecha por la CTC se conoció un par de días después de que la Justicia santafesina procesara a los ex directores del penal y a dos carceleros por el incumplimiento de los deberes de funcionario público y homicidio culposo de los 14 reclusos en la peor tragedia carcelaria conocida en nuestra provincia.
Tensión. En su presentación, el organismo no gubernamental puso de relieve que "situaciones como la descripta (la entrega de la llave a los internos) pone en riesgo la paz intramuros y requiere una urgente solución por parte de las autoridades para garantizar la vida e integridad física de quienes la formularon".
En ese marco, el secretario de Asuntos Penitenciarios, Leandro Corti, afirmó en una entrevista con Rosario/12 que los presos "nunca exhibieron la supuesta llave y se ordenó una requisa que tampoco la halló", por lo que vinculó el episodio a "la intención que tienen algunos detenidos de ser trasladados a otros ámbitos".
Pero en el seguimiento del conflicto, el funcionario instruyó a los directores civiles del penal para que no violenten ningún contrapunto entre los presos y el Servicio Penitenciario. Y fue en ese marco que el martes la llave apareció misteriosamente y se ordenó el traslado de los presos del pabellón 6 que habían difundido su denuncia a través de la CTC. Tres de los reclusos fueron a Piñero, dos a la Unidad 3 de Rosario y uno a una comisaría rosarina.
En tanto, el SP abrió una investigación interna para establecer cómo llegó la llave a manos de los reclusos y por qué las requisas no encontraron nada en los días en que se realizaron.