Policiales

Empujó a un vecino de un techo y le imputan homicidio

César C. quedó con prisión preventiva por la muerte de Jorge Altamirano, en el marco de una pelea por una medianera en zona sur.

Viernes 08 de Febrero de 2019

Por recelos en la protección de su medianera, una discusión con sus vecinos que cambiaban el techo de un garaje y una feroz pelea en la terraza de una casa de zona sur, un joven de 29 años fue imputado ayer de provocar la muerte de Jorge Altamirano, un albañil de 46 años que murió el domingo por los golpes en la cabeza que sufrió al caer al vacío. El acusado de empujarlo argumentó que fue víctima del robo de materiales y se defendió de una agresión. Pero una jueza aceptó el encuadre que impulsó la Fiscalía —homicidio simple— y le dictó prisión preventiva por el plazo de ley.


"Hola mi amor", se escuchó a César Ramón "Lacha" C. dirigirse ayer a su concubina que aguardaba en una sala del Centro de Justicia Penal (CJP) el inicio de la audiencia en la que sería imputado de haber provocado intencionalmente la muerte de un vecino tras una feroz discusión, el sábado a la noche, en el techo de su casa de Argelia y Cura Malal, una cuadra al oeste de bulevar Oroño al 4400. El joven se presentó el martes en la Fiscalía tras enterarse de que lo buscaban como principal sospechoso del homicidio. Antes habían allanado la casa de su madre, donde no se lo halló pero se secuestraron tres celulares, dos de ciudadanos colombianos que estaban allí y el de una mujer (ver aparte).

El fiscal de Homicidios Miguel Moreno (en reemplazo de Florentino Malaponte) le imputó el hecho. Describió, a partir de los relatos de tres testigos presenciales, que todo se desencadenó luego de que la víctima junto a tres sobrinos decidieran cambiar el techo del garaje de casa de su madre, en Argelia al 2100.

"Se pudre todo"

Según esas versiones, Altamirano y sus sobrinos empezaron el trabajo a las 7 de la mañana y le avisaron a Lacha que iban a hacerlo. Pero el vecino respondió: "No toquen la medianera porque se pudre todo".

Las horas pasaron, llegó la noche y, según las evidencias, Lacha se puso cada vez más violento. A las 23.20 subió a la terraza con un hierro y volvió a recriminarles que tocaran su pared. Un sobrino de la víctima insistió en que cortarían las chapa sobrante de la medianera pero Lacha se puso furioso; lo agredió con el hierro en el rostro y trató de empujarlo al vacío. El chico logró zafar.

Ante esa situación Altamirano saltó al techo del vecino para interceder. Hubo un forcejeo y César directamente lo empujó. Jorge trató de tomarse del hierro que tenía el agresor y lo impulsó hacia él. Y ambos cayeron a un pasillo vecino.

Para sostener la intención dolosa del imputado, el fiscal refrescó las declaraciones de los testigos, sobre todo la del joven agredido y las de sus dos primos. Uno de ellos agregó que durante la tarde el acusado había estado tomando cerveza y fumando marihuana con amigos.

Con esos elementos y otros como la autopsia que comprobó que Altamirano murió por traumatismo encéfalo craneal tras agonizar en el hospital, Moreno atribuyó a Lacha la intención de provocar la muerte de la víctima, conducta que encuadró como homicidio simple.

"¿Me están robando?"

Lacha expuso su versión ante la jueza Hebe Marcogliese. Dijo que se preparaba para ir al médico con su mujer cuando escuchó ruidos en el techo, donde aclaró que tiene materiales de construcción. Entonces subió y advirtió que los cuatro vecinos le estaban robando ladrillos.

"Me acerco y les digo: «¿Qué están haciendo chicos, me están robando que soy vecino»? Ya mismo hago la denuncia. Me contestaron que si lo hacía me iban a romper los huesos. Jorge me rodea y me toma por la espalda. Me arrojan un ladrillazo en la cabeza, en eso sube mi mujer y les grita que me suelten", describió el imputado. Luego dijo que se defendió como pudo y en un momento lo tiraron al piso, donde Maximiliano y Mariano cayeron sobre él mientras que Jorge, que lo tenía sobre el cuello, quedó tirado en el piso. "Sacudo, sacudo, logro escapar, salto por un portón, salgo a la calle Mister Ross, Balcarce y corro hasta Ameghino, agarro mi auto y me voy a la casa de mi cuñada, en Crespo y Presidente Quintana", indicó el acusado, que en ningún tramo de su discurso explicó cómo y en qué momento cae con la víctima, como indicaron los testigos. Refirió que no atacó a nadie y que huyó porque sintió que lo iban a matar.

El defensor Carlos Scalcione rechazó la acusación y la tildó de exagerada. Pidió encuadrar el caso como un accidente originado en una pelea, sin intención homicida. Y ante la crítica del fiscal sobre su actitud de escapar, remarcó que su cliente tenía miedo.

Moreno pidió prisión preventiva por el plazo de ley. La defensa se opuso y sugirió un arresto domiciliario con garantías. La jueza rechazó los argumentos de la defensa.

"La información aportada por los testigos y la conducta posterior del imputado lo vinculan con una acción intencional de autoría probable" para este tramo de la investigación, dijo la jueza. Al analizar la medida cautelar tuvo en cuenta el daño causado, la pena en expectativa (mínimo de ocho años) y la conducta posterior del acusado. Así, ordenó la prisión preventiva de Lacha por el delito de homicidio simple en concurso real con lesiones leves.

Hallan celulares que van a pericias

Un dato que la Fiscalía no pasó por alto en el marco de los allanamientos realizados en procura de la detención de César Ramón "Lacha" C., fue el secuestro, en su domicilio, de tres teléfonos celulares. Según se estableció, dos de los aparatos pertenecen a ciudadanos de nacionalidad colombiana, de 30 y 33 años respectivamente, que se encontraban en la vivienda al momento de los procedimientos, y el tercero a una joven de 26 años que es familiar del imputado. En ese contexto, el fiscal de Homicidios Miguel Moreno solicitó a la jueza Hebe Marcogliese autorización para someterlos a pericias y la magistrada otorgó el permiso.

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